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CAPACITACION EN COSTOS Y GESTION

Incluso empresas en apuros acceden a préstamos

Bally Total Fitness Holding Corp., operadora estadounidense de clubs de salud, está profundamente endeudada y se la ha considerado periódicamente candidata a la protección de la ley de quiebras.

Pero eso no impidió que Bally tomara US$284 millones prestados en octubre. Una filial de J.P. Morgan Chase & Co. tramitó el préstamo, en el que participaron bancos de inversión y fondos de cobertura.

En un mundo rebosante de fondos con los que invertir, incluso muchas de las compañías que atraviesan graves problemas están encontrando prestamistas dispuestos a ofrecerles generosas cantidades de dinero. Este financiamiento de rescate, como se le llama algunas veces, puede brindar a las compañías tiempo para poner en orden sus estados de cuentas y evitar la bancarrota. Las solicitudes de acogida a la protección de la ley de quiebras estadounidense se encuentran en un mínimo en 10 años.

Asimismo, las cesaciones de pagos de las empresas de Estados Unidos se encuentran en mínimos históricos. El financiamiento de rescate le ofrece a la economía más flexibilidad para resolver algunos de sus problemas, dice Dhruv Narain, codirector del grupo de reestructuración en Estados Unidos de Goldman Sachs Inc., un participante importante en el financiamiento de emergencia. “Hoy en día, gran parte se hace fuera de la corte, sin recurrir a la ley de quiebras”, agrega.

Sin embargo, a otros les preocupa que todo el dinero que se destina a las compañías en apuros les impida resolver sus problemas.

Además, puede ser arriesgado tener tanta deuda circulando en las regiones más inestables de la economía. Cuando el préstamo de rescate fracasa, la deuda adicional puede crear un problema aún mayor. Entre los prestamistas que podrían pagar las consecuencias destacan algunos fondos de cobertura, los cuales en gran medida han reemplazado a los bancos como prestamistas en esta clase de financiamiento.

“Tal y como dice Alan Greenspan, hay cierta exuberancia irracional por parte de los inversionistas”, señala William Derrough, codirector de recapitalización y reestructuración en la banca de inversión Jefferies & Co.

Crédito más estricto
No se sabe cómo ni cuándo puede cambiar el ciclo de créditos. Pero prácticamente todos los economistas creen que las tasas de interés para los préstamos sobre activos de riesgo subirán más adelante.

Los prestamistas serán más cautos y el resultado será un crédito más estricto.

Últimamente, algunas tasas de interés han aumentado, con los rendimientos sobre los bonos del Tesoro a largo plazo desplazándose por encima de 5%.

Los créditos de rescate pueden venir en forma de bonos o incluso inversiones de capital privado, pero muchos de los acuerdos más recientes implican créditos que se conocen como préstamos apalancados, aquellos con tasas de interés de al menos 1,25 o 1,5 puntos porcentuales sobre la tasa de oferta interbancaria de Londres o LIBOR. El mercado de préstamos apalancados está experimentando un auge. En cinco años se ha triplicado a  US$500.000 millones, calculados según el valor de los préstamos por pagar.

La Reserva Federal de EE.UU. mira el mercado de préstamos apalancados como un “área de posible riesgo financiero”, dijo el gobernador de la Fed, Randall S. Kroszner. Además señaló que la Fed tiene “presente que, cuando cambien las condiciones, los altos niveles de apalancamiento pueden llevar a problemas de crédito con relativa rapidez, tanto para los prestamistas como para los prestatarios”.

POR BERNARD WYSOCKI JR - THE WALL STREET JOURNAL

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