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CAPACITACION EN COSTOS Y GESTION

A Gmail se le cruzan los cables de la publicidad

El sistema de Google presenta anuncios basados en los contenidos de los email, pero muchos son incongruentes. RASHMI KASHYAP intercambiaba emails con una amiga usando el servicio de correo Gmail de Google cuando notó un anuncio extraño en sus mensajes. Era un enlace a www.bonniesplants. com, un sitio que vende lirios y flores de loto para estanques.

Kashyap, una consultora de salud, sabe que las computadoras de Google revisan automáticamente el contenido de los correos electrónicos de los usuarios de Gmail y tratan de incorporarles anuncios de texto relevantes.

Pero esta publicidad no tenía nada que ver con su conversación. Lo que el sistema de Google había detectado era una referencia en sus mensajes a Lily Allen, una cantante británica de música pop, y en inglés, lily significa lirio.

La idea de proponer productos a los consumidores en función de lo que se cree son sus intereses no es algo exclusivo de Google. Muchas compañías de Internet envían anuncios basados en los términos que la gente ingresa en los motores de búsqueda o según los sitios que visita.

Por ejemplo, la minorista en línea Amazon.com sugiere libros y música según lo que sus clientes hayan comprado anteriormente.

Muchos consumidores se burlan de las absurdas combinaciones e incongruentes anuncios que resultan de ese tipo de estrategias de marketing. Analizar los emails puede aportar muchísima información, pero también puede llevar a suposiciones falsas y disparatadas sobre lo que alguien quiere comprar.

Microsoft comenzó a probar un sistema similar al de Google: desde junio, los usuarios de la versión beta de su software Windows Live Mail Desktop pueden ver anuncios seleccionados según el contenido de sus correos. Pero otras compañías se han decidido por caminos distintos. AOL, unidad de Time Warner, dice que la revisión de los mensajes supone problemas de privacidad.

Yahoo asegura que está satisfecha con su sistema actual, que muestra anuncios gráficos al lado de los emails, pero independientes a su contenido, pues no analiza los mensajes.

Google le cobra a los anunciantes cada vez que un usuario hace clic en los anuncios. Los anunciantes participan en una subasta en línea para obtener el derecho a que sus anuncios sean mostrados cuando se usa una determinada palabra.

El creador de Gmail, Paul Buchheit, incluyó la tecnología de anuncios en la versión de prueba del programa, pese a que uno de sus superiores trató de persuadirlo para que no lo hiciera. La función sigue ahí. Google trabaja para mejorar la tecnología.

“Queremos que los anuncios aparezcan sólo cuando son útiles”, afirma el gerente de producto de Gmail, Keith Coleman. “Esperamos que con el tiempo la gente vea que (el sistema) se ha vuelto más relevante”.

Por ahora, Google presenta los anuncios como una incomodidad justa a cambio de la gran cantidad de espacio que reciben gratuitamente los usuarios de Gmail.

“He aceptado que la falta de privacidad en Internet es un hecho universal”, asegura Kashyap. Aun así, reconoce que los anuncios de Google le parecen “espeluznantes cuando son acertados y graciosos cuando no lo son”. Buscando una forma de neutralizar los temores sobre la privacidad, Microsoft, por ejemplo, concede a los usuarios la posibilidad de bloquear esta función.

Peter Hershberg, socio de Reprise Media, una consultora especializada en publicidad interactiva, indica que los anuncios unidos al contenido de páginas Web son generalmente más relevantes que aquellos que provienen de información de correos electrónicos, donde los mensajes personales son más difíciles de analizar sintácticamente. Sin embargo, señala que cuanto más mensaje incluya la cadena de emails en Gmail, más relevantes serán los anuncios. “Se puede ver que los anuncios son más acertados tras el tercer o cuarto mensaje”.

Además de los anuncios, Google sugiere noticias y páginas Web a los usuarios. También provee enlaces a mapas cuando detecta una dirección en el texto.

Kashyap continúa recibiendo un flujo constante de anuncios fuera de contexto. Hace poco, su amiga le envió un email sobre cómo el hijo del autor David Grossman fue asesinado en El Líbano hace unos meses. El anuncio que apareció decía: “Muñecas Barbie; Ahorre 25% en www.kidsworldspecialties.com”.

POR AMOL SHARMA Y KEVIN J. DELANEY - THE WALL STREET JOURNAL

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