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CAPACITACION EN COSTOS Y GESTION

La hegemonía bursátil de EE.UU., en duda

Un estudio afirma que las regulaciones sancionadas desde 2002 han llevado a muchas empresas a cotizar en Londres y Asia. Desde que se establecieron medidas regulatorias sobre malas prácticas corporativas, en 2002, los inversionistas han reducido drásticamente la prima que pagan por las acciones de compañías extranjeras que cotizan en Estados Unidos, según un nuevo estudio académico.

Las conclusiones se explican en un informe que publicará mañana el Comité sobre Regulación del Mercado de Capitales, un grupo del sector privado que estudia el impacto negativo de la regulación sobre la competitividad de los mercados financieros estadounidenses, con la ayuda del Secretario del Tesoro de EE.UU., Henry Paulson.

Las acciones de compañías no estadounidenses que cotizan tanto en su mercado doméstico como en Estados Unidos tradicionalmente se transan a un valor más alto, medido como porcentaje de su valor en libro, que las de sus homólogas nacionales que no cotizan a nivel internacional.

Es probable que los inversionistas paguen más por una compañía que cotiza en EE.UU. porque tienen más confianza en una empresa que cumple con los estrictos estándares estadounidenses o porque hay un mayor interés en las acciones que cotizan en EE.UU.

Esta prima por cotizar tanto en la bolsa estadounidense como en la doméstica ha caído drásticamente desde 2002, según Luigi Zingales, profesor de finanzas de la escuela de negocios de la Universidad de Chicago y miembro del comité de mercado de capital.

Zingales calculó las ventajas de cotizar en EE.UU. haciendo un seguimiento de la diferencia entre el valor de mercado (el precio bursátil multiplicado por la cantidad de acciones) y el valor en libro (el valor contable de sus activos). Si una compañía que cotiza a nivel internacional se negocia al 150% del valor en libro y una compañía similar del mismo país que cotiza sólo en el mercado nacional se negocia al 120% del valor en libro, la “prima de valuación” es de 30 puntos porcentuales.

La prima por cotizar tanto en EE.UU. como en los mercados extranjeros promedió 51 puntos porcentuales entre 1997 y 2001, pero descendió a 31 puntos porcentuales entre 2002 y 2005, descubrió Zingales.

En el último año, líderes del gobierno, ejecutivos de finanzas y académicos estadounidenses han hecho sonar la alarma ante el descenso de la competitividad de los mercados de capital en EE.UU. y la mayor competencia de Europa y Asia. Tras dejar Goldman Sachs Group Inc. para ocupar el puesto de secretario del Tesoro, Paulson ha fijado como una de sus prioridades responder a esta amenaza, algo que las empresas han recibido con gran beneplácito.

Es probable que el informe del comité de mercados de capital, encabezado por Hal Scott, profesor de derecho de Harvard, y copresidido por Glenn Hubbard, decano de la escuela de negocios de la Universidad de Columbia, y John Thornton, ex directivo de Goldman Sachs, aparezca citado en la campaña de Paulson.

La pérdida de terreno frente a Londres y Asia podría elevar el costo de capital para las compañías compañías estadounidenses, obstaculizando la inversión y el crecimiento económico.

En su estudio, Zingales encontró que la prima por cotizar en EE.UU. registró un descenso más drástico en el caso de las compañías en los países cuyos estándares de gobierno corporativo gozan de buena reputación, como Japón, Hong Kong, Canadá y Reino Unido.

Dice que eso implica que los inversionistas determinaron que habían pocos beneficios adicionales para las compañías de dichos países que cotizan en EE.UU. después de 2002, y grandes costos adicionales. Zingales calcula la calidad del gobierno corporativo basándose en cuán bueno es el trato que reciben los accionistas minoritarios con relación a los accionistas con una participación de control.

Por el contrario, las compañías de países con normas de gobierno corporativo con mala reputación, como Italia y Turquía, vieron pocos cambios o un alza en la prima por cotizar a nivel internacional. Esto sugiere que los inversionistas concluyeron que el beneficio adicional de cumplir con las regulaciones estadounidenses posteriores a 2002 igualaba o superaba el costo adicional.

La prueba más importante que ofrecen quienes afirman que EE.UU. está perdiendo su ventaja en los mercados de capital es la disminución de la participación de mercado de EE.UU. en las ofertas públicas iniciales de las compañías extranjeras, ya que buena parte de las cotizaciones se ha desplazado a Londres.

La causa no está clara. Podría ser un reflejo de la mejora de la calidad en los mercados no estadounidenses o de la voluntad del mercado londinense a cotizar compañías de mayor riesgo. Hubbard opina que el trabajo de Zingales sugiere que la causa es, de hecho, un exceso de regulación en EE.UU.

Otros no están tan seguros. Andrei Shleifer, profesor de economía de la Universidad de Harvard, describió el descenso en la prima por cotización extranjera “fascinante”, pero si esto se debe a las “mejoras en gobierno corporativo y la calidad de los mercados bursátiles en el extranjero o a la disminución de los beneficios de la cotización estadounidense, aún está por comprobarse”.

Andrew Karolyi, profesor de finanzas de la Universidad Estatal de Ohio, quien ha estudiado las primas de cotización internacional, dijo que la conclusión de Zingales es “razonable”, pero sugiere precaución.

Karolyi dijo en su propio estudio que no había logrado relacionar el cambio en la prima por cotización internacional con el gobierno corporativo.

POR GREG IP - THE WALL STREET JOURNAL

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