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CAPACITACION EN COSTOS Y GESTION

‘Creo en el poder de la inteligencia emocional’

Alejandro Figueroa, presidente del Banco de Bogotá, revela claves gerenciales. ‘La misión del presidente de una empresa es cumplir los objetivos de los accionistas’.

¿Cuáles son en su opinión los más importantes ‘mandamientos’ gerenciales?

En primer lugar, hay que tener claro y siempre presente que la misión del presidente de una empresa es cumplir los objetivos de los accionistas. Para ello debe haber una alineación perfecta entre los dueños y los administradores, que se logra a través de una frecuente interlocución.

Adicionalmente, hay que saber muy bien cuál es el negocio de la empresa. En el caso de un banco, la esencia de nuestra labor es administrar bien los riesgos. En esa compleja labor ha sido fundamental el continuo aporte y apoyo de los propietarios (Luis Carlos Sarmiento Angulo y Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez), y de los miembros de la junta directiva. Es tan importante para mi gestión esa contribución, que tenemos reuniones semanales de la junta directiva.

Por supuesto la ética también es indispensable. Se deben tener los más elevados estándares, nunca se debe tratar de hacerle el quite a las normas legales mediante esguinces y artimañas. Es vital que todos los empleados comprendan muy bien que el cumplimiento de la ley y de la ética está por encima del logro de los objetivos comerciales y financieros.

Por último, quiero destacar la conveniencia de ser obsesivo con los detalles. Pero no para todo, sino para las cosas críticas. No creo en la gerencia que sólo se ocupa de la gran estrategia, hay que participar muy activamente en la gestión de los asuntos clave.

¿Una herramienta analítica que le guste usar?

El Principio de Pareto: uno debe concentrar sus energías en el 20 por ciento de los factores críticos, que son los que producen el 80 por ciento de los resultados.

¿Cree usted en la importancia de crear una cultura corporativa?

Sí, mucho, en tres frentes especiales: la cultura del trabajo (preparación y dedicación), la meritocracia (sólo asciende quien produce buenos resultados), y la cultura del estricto cumplimiento de las normas y los procedimientos internos.

¿La mejor inversión?

En capital humano. El retorno sobre la inversión en la capacitación y desarrollo de la gente es el más alto de todos. Es cierto que a veces se pierde algo porque hay gente que se va, pero los que se quedan harán una contribución muy valiosa.

¿Cuáles son los atributos clave que busca al momento de seleccionar a sus colaboradores más cercanos?

Preparación, inteligencia emocional, potencial de crecimiento y pasión por su trabajo.

¿Cómo maneja las crisis?

Las crisis no se presentan de un día para otro, se van incubando. Hay que tratar de anticiparlas, dedicando mucho tiempo y buenos recursos analíticos a identificar las tendencias positivas y negativas en el entorno nacional e internacional.

Hay que tener listos planes de contingencias y equipos especializados que los ejecuten. Y evitar las improvisaciones.

¿Qué piensa de la planeación estratégica?

No creo en los ejercicios que cada año pretendan redefinir la empresa. Pero sí creo en la conveniencia de responder las siguientes preguntas: ¿Qué es lo que más va a afectar, favorable y desfavorablemente, a mi empresa en el futuro? ¿Qué cambios se preveen en el entorno mundial, nacional y de mi sector? ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades mías y de mis rivales? ¿Qué puede salir mal?

¿Cuál es la lección gerencial más importante que ha aprendido en su vida?

Todo problema, por más difícil que sea, tiene solución. El “no se puede” no existe. Las mejores soluciones son sencillas, claras y relativamente fáciles de implantar.

¿Cuáles son sus líderes preferidos?

De la historia, Alejandro Magno, Julio César, Napoléon y Churchill. De la actualidad mundial Bill Clinton, y de Colombia, el presidente Uribe.

¿Cuáles son los ingredientes del buen liderazgo?

Don de mando, pasión por la misión, coraje, tenacidad y perseverancia, creatividad y la capacidad de tomar decisiones. Liderar es decidir.

Hay dos cualidades adicionales: la capacidad de escuchar (muy pocas personas lo hacen bien, por estar pensando en sus propias ideas) y la intuición.

¿Qué le aconseja a un joven profesional que está comenzando su carrera?

Que se dedique a aquello que lo apasiona, que comprenda pronto que tendrá que estudiar toda la vida, que aprenda a escuchar y a trabajar en equipo, que no brinque cada par de años de una empresa a otra. Y en particular a los que quieran ser banqueros, que trabajen en el desarrollo de una capacidad para ponderar los riesgos.

¿Por qué le gustan tanto las matemáticas?

Son el medio ideal para analizar los problemas objetivamente y en profundidad. Son además un lenguaje común para discutir las soluciones. Los números hablan.

Alejandro Figueroa Jaramillo nació en Medellín. Es ingeniero civil, con maestría y candidatura a doctorado en Economía en la Universidad de Harvard. Desde 1988 se desempeña como presidente del Banco de Bogotá. Es miembro en la actualidad, y ha sido parte en el pasado, de numerosas juntas directivas de empresas y gremios importantes del país. Al inicio de su carrera trabajó ocho años en el sector público en entidades como EPM, DNP y Mindesarrollo (se desempeñó como viceministro y ministro encargado).

Mauricio Rodríguez Múnera, Portafolio

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