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CAPACITACION EN COSTOS Y GESTION

Primera regla de los negocios: para aprender a volar, primero aprenda a caminar

La mayoría se desanima en los turbulentos primeros días de un nuevo proyecto. Otros, alentados por un éxito inicial, se llevan el mundo por delante. Deberían aprender de las aves, que caminan antes de desplegar las alas. El estratega militar (y antiquísimo gurú del management) Sun Tzu aconsejaba, hace 25 siglos, pelear únicamente las batallas que se pueden ganar. Su sabiduría todavía vale en nuestros tiempos posmodernos.

Qué batallas vale la pena pelear y cómo formar el mejor ejército siguen siendo interrogantes comunes al management y la estrategia militar.

En el artículo Must-Win Battles: Lessons from Successful and Failed Journeys publicado por Wharton Business School, los profesores de la escuela de negocios suiza IMD Meter Killing y Thomas Malnight realizan un exhaustivo análisis de casos de proyectos exitosos y fallidos. El objetivo: detectar rasgos comunes y brindar consejos para reconocer las batallas que merecen pelearse y algunos tips para prepararse.

Lección 1: El comienzo es sólo el comienzo. Lo importante viene después.

Entusiasmo y compromiso hay de sobra al principio de todo nuevo proyecto. La verdadera prueba viene después del puntapié inicial, cuando la cruda realidad nos dice qué tan fundadas eran nuestras ilusiones y cuando los principios estratégicos se plasman en acciones y modos de trabajo concretos.

Los primeros 45 días son clave para conformar al equipo y motivarlo. Es el momento de conseguir cuanto talento sea posible. A mejores soldados, más probabilidades de éxito en la batalla.

Lección 2: Premios y castigos para alcanzar el incentivo perfecto

Conseguir al mejor talento no es suficiente. También es necesario alinearlo con los objetivos organizacionales. Desde el arranque, debe establecerse un claro esquema de sanciones e incentivos.

Lección 3: Persevera y triunfarás

Rara vez las cosas salen bien desde el principio. Cuando el comienzo viene lento, las dudas empiezan a asaltar: ¿Será bueno el proyecto? ¿Por qué no conseguimos clientes?

Muchos creen que si no se cumplen las previsiones de los primeros meses, significa que el proyecto no tiene futuro (y lo abandonan).

Siempre conviene tener en mente que, en muchos casos, el negocio no empieza bien porque los objetivos no están correctamente definidos. De hecho, rara vez están bien definidos desde el arranque.

La teoría efectual del entrepreneurship nos enseña que es perfectamente normal (y hasta deseable) que ni siquiera el líder tenga claro el modelo de negocio desde el comienzo. Con tantas variables impredecibles, los objetivos se van definiendo con el tiempo, a medida que se tantea la respuesta del mercado.

En otros casos, el problema es exactamente el contrario. Las ventas superan ampliamente a las expectativas más optimistas. ¡Atención! ¡Mantenga la cabeza fría! Nada más volátil que los humores de la diosa Fortuna. Desconfíe y nunca se extienda más allá de sus posibilidades. Espere y vea si el fantástico arranque es una verdadera tendencia o apenas un efímero empuje inicial.

En definitiva, cuando el mundo le sonríe, recuerde las palabras de Nietzsche: "Quien quiera aprender alguna vez a volar tiene que aprender primero a tenerse en pie y a caminar".

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