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CAPACITACION EN COSTOS Y GESTION

Fraude: una alerta a las empresas

El caso de Chiledeportes ha alterado la tranquilidad de muchos chilenos y, de paso, puso de nuevo en el tapete un tema que siempre se debate en caso de escándalo: el fraude. Es curioso que las empresas privadas chilenas estén recién comenzando a cuantificar el punto, pese a que casi la mitad de ellas (41%) ha sufrido en los últimos dos años alguno de estos ilícitos. Esto, según una encuesta que realizamos en Ernst&Young hace unos meses a 400 compañías medianas y grandes. Y más que buscar culpables -que obviamente es un camino imperativo para evitar la ocurrencia- deberíamos conocer un poco más de cómo prevenir estos delitos, ya sea en las empresas públicas y privadas. Hay ciertos mitos respecto de los fraudes, internacionalmente estudiados:

-La mayoría de las personas son incapaces de cometer un fraude.

-Un buen sistema de control interno elimina el riesgo de que se produzca uno de estos delitos.

-La mayoría de éstos no son detectados ni conocidos.

-Por lo general, se trata de delitos bien encubiertos o sofisticados y, por lo tanto, difíciles de detectar.

-El fraude es sólo un costo de hacer negocios.

Ninguno de ellos es cierto, según nuestra experiencia en el tema. Hoy sabemos que el 60% de los fraudes que se cometen en el mundo son realizados por colaboradores de nivel jerárquico bajo y que éstos representan el 5% de las pérdidas por este concepto.

El 30% lo cometen empleados de niveles medios y altos, representando el 20% de las pérdidas, y el 10% es realizado por el más alto nivel de las organizaciones, como los gerentes o directores. Pero aunque son menos en cantidad, son éstos los que representan el 75% de las pérdidas mundiales por fraudes según la Association of Certified Fraud Examiners (ACFE).

La misma entidad internacional ha estudiado que la principal forma en que los empresarios o directores se dan cuenta de que se ha cometido un fraude es por informantes internos o externos, un 41%, y 18% por detecciones accidentales. Después de estos hechos, la gran pregunta es: ¿cómo prevenir? No se trata de grandes sacrificios ni enormes inversiones. Se trata de medidas más bien simples, como la revisión minuciosa del personal nuevo; la mantención de un Código de Ética a nivel institucional, mantener un ambiente laboral positivo. Hay que regresar a lo básico. La mayoría de los fraudes se producen por controles internos que fueron violados. La mayoría de estos delitos emplean métodos sencillos; sobornos, reembolsos de gastos, clientes o proveedores "fantasmas", pagos duplicados, entre otros. Ojo con estos procesos. Y un tema relevante es crear conciencia en las empresas de que la detección es responsabilidad de todos.

La mayoría de los fraudes se producen por controles internos que fueron violados.

Diego Balestra, Socio Ernest & Young
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