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CAPACITACION EN COSTOS Y GESTION

Hackers, reyes de la creatividad en la sociedad del conocimiento

En un artículo anterior, nuestro colaborador Hugo Pardo señalaba la importancia de la ética del esfuerzo para fomentar la creatividad. Muchos buenos consejos pueden extraerse de la ética de esos personajes que se meten en computadoras ajenas.

La ética del esfuerzo se trata de estar siempre alerta, concentrado y en forma, leer continuamente, tener algo con sentido para decir, colocar a los bienes materiales en su punto justo y observar el mundo desde la altura de quien tiene una estrategia fijada, sin interrupciones ni excusas de ningún tipo, atendiendo a las conversaciones que nos enriquecen y descartando las que nos aportan ruido.

Últimamente se dice hasta el hartazgo (aunque no deja de ser verdad) que en la educación formal ya no importan los contenidos, sino la relación de éstos con el mundo, su interpretación y el aprendizaje para la toma de decisiones. En las escuelas y universidades escasean las lecciones de ética del esfuerzo, de la potenciación de la creatividad y de la felicidad que provoca un éxito que llega por la vía del esfuerzo propio y sostenido durante años.

Según Rosalind Williams, ex decana de alumnos del MIT, "una universidad se basa en una mezcla de consejos informales, supervisión benevolente y administración de la información." (Williams, 2004, 102).

En este sentido, veamos algunas reglas simples para utilizar en entornos complejos. Las reglas simples permiten desmenuzar el entorno y restarle complejidad para encarar las soluciones con eficacia (Cornella dixit).

Me refiero en este caso a los valores instrumentales para conseguir una meta, extraídos de un libro de Peka Himanen (2002) sobre la "ética hacker". En síntesis, estos son sus principales valores:

1) Determinación

Orientación en función de metas con un calendario predeterminado. Repetirlo a diario y visualizarlo con antelación al consecuente éxito.

2) Optimización

Uso localizado del tiempo. El trabajo siempre debe llevar a la meta. ¿Lo que haces ahora te llevará a la meta? ¿Quién nos devolverá el presente si lo desperdiciamos? Ser metódicos.

3) Flexibilidad

Una espléndida obsesión. Humildad para cambiar los enfoques y escuchar modos mejores de llegar a la meta.

4) Estabilidad

Constante progresión hacia la meta sin contratiempos. Eliminar las emociones negativas que despilfarran la energía necesaria para alcanzar la meta. Cambiar las emociones negativas por lecturas positivas de la cuestión. No sentirse turbado por accidentes habituales e inevitables.

5) Laboriosidad

Admirar el trabajo duro. Querer emprender grandes acciones

6) El valor del dinero

El dinero es un objetivo intrínseco. Ponerse metas económicas, pero sin obsesiones ni la autopromoción del lujo vulgar.

7) Contabilidad de los resultados

Un examen diario de las metas y los pasos realizados para llegar a ella. Tomar en cuenta y señalarse las faltas de los puntos anteriores.

Para terminar vale una breve puesta online. Tengo en Argentina un "amigo" profesional que ejerce hace años en el territorio del favor, los contactos y la ineficiencia de la administración pública.

Desde que lo conozco, siempre está intentando escapar a sus responsabilidades como profesional. No le gusta ir a trabajar. Cuanto menos horas trabaje, más conforme estará con su puesto. Nada de un sistema de premios y castigos asociados al valor del esfuerzo.

Si se personaliza el actor, lo considerará inaceptable. Porque como todos los amantes del mínimo esfuerzo, no se reconocerá en ese lugar. ¿Cuánto habrá tenido que ver su formación en ese aspecto? Le introdujeron los conocimientos necesarios para ejercer de lo suyo pero no le transmitieron los valores instrumentales recién mencionados.

El éxito es el fin del camino, la cumbre de la experiencia de los luchadores. El esfuerzo logra maravillas. Pero quien lo toma como filosofía de vida, no concluye su tarea cuando es exitoso. Se reciclará. Se comerá a si mismo. Provocará nuevos fracasos, nuevos éxitos y luego más y mejores fracasos y éxitos. Es la rutina de la aventura. Pero se hará inalcanzable para el común de los mortales. Mi amigo, mientras, lo mirará en la televisión (criticándolo seguramente) y reflejará su pereza en la pantalla.

Hugo Pardo Kuklinski
Experto e investigador en desarrollo de aplicaciones web institucionales. Doctor en Comunicación Audiovisual en la Universidad Autónoma de Barcelona. Profesor Titular de la Universitat de Vic, en Barcelona. Creador de www.digitalismo.com

Bibliografía mencionada:

BORGES, Jorge Luis. 2003. El círculo secreto: prólogos y notas. Emecé Editores. Buenos Aires.

CORNELLA, Alfons. 2002. Infonomía.com. La gestión inteligente de la información en las organizaciones. Bilbao.

CSIKSZENTMIHALYI, Mihaly. 1998. Creatividad. El fluir y la psicología del descubrimiento y la invención. Editorial Paidós, Barcelona.

GRULKE, Wolfgang. 2001. 10 lecciones del futuro. El mañana es algo que se puede elegir. Hágalo suyo. Pearson Educación. Madrid.

HIMANEN, Peka. 2002. La ética del hacker y el espíritu de la era de la información. Ediciones Destino. Barcelona. (Primera edición en inglés: 2001)

WILLIAMS, Rosalind. 2004. Cultura y cambio tecnológico: el MIT. Alianza. Madrid.
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