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CAPACITACION EN COSTOS Y GESTION

Nokia, un caso de liderazgo y estrategia

¿Cómo llega una empresa forestal a convertirse en líder mundial de la telefonía celular? ¿Cómo se produce este fenomenal cambio desde el antiguo dinosaurio hasta una empresa dinámica en la frontera de la innovación?

Nokia tiene casi un siglo y medio de trayectoria. En sus comienzos, no vendía glamorosos celulares sino productos más pedestres: papel higiénico y otros derivados de la madera. Hasta la década del '80, Nokia era una empresa importante en Finlandia aunque completamente intrascendente en el concierto internacional de los negocios. En 1990, el directorio aprobó una reorientación de la estrategia hacia el prometedor mercado de los celulares. En 1998, ya se había transformado en número uno del mercado.

El caso de esta empresa finlandesa es uno de los más exitosos de la historia sobre cambio organizacional. Según el estudio "Bringing that great growth strategy to life" de la prestigiosa consultora global Mercer, la mayoría de las empresas que adoptan una estrategia de crecimiento, dedican todas sus energías a desarrollar nuevos productos y abrir mercados. Esto es, sin dudas, importante. De eso se trata el crecimiento. No obstante, estas compañías suelen dejar para el final a las personas. Los proceso de reorientación estratégica, no son tiempos particularmente tranquilos de la vida corporativa. Muchas personas temen por su empleo, algunos procuran bloquear el proceso de transformación y en ocasiones surgen cuellos de botella en la toma de decisiones y caos en los procesos.

Esto es tan válido para Nokia como para una pequeña start-up de quince personas que pretenda embarcarse en un nuevo proyecto de gran envergadura. Según el estudio de Mercer, sin un proceso consciente de cambio organizacional que acompañe la estrategia de crecimiento, es probable que la totalidad de la estrategia acabe en la ruina. El proceso de transformación no debería considerarse como un problema a tratar cuando se haya llegado al objetivo, debería formar parte de la misma estrategia de crecimiento.

Esto es lo que el célebre CEO de Nokia, Jorma Ollila, comprendió a la perfección. Hacia comienzos de los noventa, cuando asumió el cargo, él sabía que no sería sencillo transformar una empresa forestal en una tecnológica, pero lo consiguió. Sin embargo tener claridad sobre lo que se debe hacer, no es suficiente. Hasta la estrategia mejor diseñada puede fracasar cuando se carece de liderazgo en su implementación.

El liderazgo es la forma de superar las fricciones de cualquier ambiente cambiante. Un proceso masivo de cambio organizacional es comparable a la reforma política de un país. El liderazgo no es un concepto abstracto, es imposible pensar en las transformaciones de determinados países, sin asociarlas a nombres concretos. Lo mismo ocurre en el mundo corporativo. La capacidad de negociación y de comunicación, la convicción, la determinación, el coraje, son necesarios para conducir un proceso de cambio, para movilizar a las personas de una organización hacia la nueva dirección, para mostrar a los directores adónde deben llegar sin que eso implique escoger el camino por ellos.

Eso es lo que hacen los líderes. Entender que las personas lo son todo, brindar confianza y dirección. Eso es lo que hizo Ollila. Como llevar el cambio adelante es el desafío, encontrar la persona que lo haga es la clave.

Fuente: Manuel Sbdar, Clarin

Genichi Taguchi, especialista japonés en calidad del producto

Genichi Taguchi, especialista japonés en calidad de producto, célebre por su Quality Loss Function y por sus métodos para optimizar la calidad a través del diseño de los productos.

El japonés Genichi Taguchi (1924) se ganó un lugar entre los gurúes del management por sus minuciosas investigaciones sobre los costos que la mediocre calidad de los productos representa para la empresa. La famosa Quality Loss Function (función de pérdida de calidad) asigna valor económico a las pérdidas que sufre la compañía por la insatisfacción de los clientes cuando la calidad del producto es inferior a ciertos parámetros establecidos. Esta función se utiliza frecuentemente para evaluar el costo de alcanzar (o no) determinados objetivos de calidad. Gracias a la Quality Loss Function, una empresa puede hallar una respuesta a interrogantes como: ¿Es conveniente seguir invirtiendo en mejorar la calidad? ¿El costo de la inversión en calidad es superior o inferior al costo por insatisfacción de los clientes?

Los métodos de Taguchi ponen énfasis en lograr una elevada calidad de producto a través de un diseño robusto en lugar de la implementación de estrictos controles de calidad. ¿Para qué gastar millones en procesos de control de calidad cuando se puede lograr el mismo objetivo diseñando mejores productos?

¿Cómo lograrlo? Taguchi divide el proceso de diseño en tres etapas:

1) Diseño de sistema: consiste en la creación de un prototipo que funcione adecuadamente.

2) Diseño de parámetro: consiste en experimentar qué factores influyen principalmente en la performance del producto.

3) Diseño de tolerancia: consiste en establecer rígidos parámetros de tolerancia para los factores críticos para la calidad del producto y parámetros más laxos para el resto de los factores.

A través de este método el fabricante puede focalizar sus esfuerzos en los factores que impactan más fuertemente en la calidad del producto para minimizar los costos y maximizar la satisfacción del cliente.

Fuente: Clarin, Bs As

¿El gerente no se enteró de que la reunión se había adelantado? Mejor revise el organigrama de la empresa

Toda empresa cuenta con un organigrama que establece la forma en que se organizan funciones y departamentos. Sin embargo, este documento no describe el modo en que realmente se hacen las cosas en la empresa. La clave es elaborar un "mapa de interacciones".

Que las relaciones son importantes en los negocios no es ninguna novedad. Incluso, existe una rama del management especializada en el análisis del modo en que las interacciones entre empleados afectan el rendimiento de la empresa. Tras unos tímidos comienzos en la década del '50, la disciplina evolucionó lentamente hasta que llegó su "boom" de la mano de las modernas técnicas informáticas.

Según el artículo "Connecting the Corporate Dots" de la escuela de negocios de Wharton, en la actualidad, el estudio de las redes sociales es un tópico caliente porque permite resolver una serie de dificultades que escapan a la teoría tradicional de la organización. El clásico organigrama corporativo divide a la compañía en distintos departamentos, con funciones definidas e interrelaciones precisas. Sin embargo, advierte el estudio de Wharton, no es así como realmente ocurren las cosas. Las empresas no están formadas por departamentos abstractos sino por personas de carne y hueso. A pesar de los rígidos lineamientos del organigrama, en muchos casos es la persona menos imaginada la que controla buena parte de los flujos estratégicos de información.

Según el estudio de Wharton, para conocer realmente cómo se hacen las cosas en la empresa (y quiénes las hacen) es necesario dibujar un mapa de interacciones (básicamente, una serie de puntos unidos por líneas). Veamos un ejemplo… El plan estratégico preveía que los departamentos de Marketing y R&D trabajaran juntos en el desarrollo de un nuevo producto. Sin embargo, el tiempo pasa, el proyecto se demora, los resultados no llegan. Preocupado, el CEO ordena la realización de un mapa de relaciones y descubre que los gerentes están monopolizando los flujos de información entre ambos departamentos. Bajo este esquema, los empleados de las distintas áreas, incapaces de comunicarse directamente, no pueden intercambiar ideas ni colaborar para obtener el máximo rendimiento.

El mapa de relaciones ha diagnosticado el problema. ¿Cómo resolverlo? Una alternativa posible sería organizar reuniones periódicas entre los miembros de cada departamento para que se vean los rostros y compartan directamente sus ideas. Es decir, el remedio puede llegar a través de una reforma del sistema de relaciones. De esta forma, los mapas de interacciones permiten responder a una serie de interrogantes centrales que afectan la eficiencia: ¿La información está llegando correctamente a todas las áreas? ¿En qué secciones se están produciendo cuellos de botella? ¿Por qué el gerente de Operaciones no se enteró de que la reunión se había adelantado una hora? ¿Quién era responsable de darle esa información? ¿Qué personas son claves en las comunicaciones? ¿Es posible que estén filtrando información según su conveniencia personal? En definitiva, elaborar un mapa de interacciones es fundamental para comprender el modo en que realmente se hacen las cosas a la luz de un lema vital para los tiempos que corren: una empresa no es su organigrama, sino su gente.

Fuente: Clarin, Bs As 

¿Cómo elaborar una estrategia cuando el futuro es indescifrable? Aprenda de Bill Gates

En 1987, Bill Gates enfrentaba un dilema crucial que podía hundir a su compañía o llevarla a la cumbre. Todo dependía de una decisión estratégica en un ambiente impredecible... El artículo "Creating Strategy in an Unknowable Universe" de Harvard Business School nos sitúa en 1987. La industria de las computadoras personales crece a todo vapor. La mayoría de las máquinas corren bajo MS-DOS, el sistema operativo desarrollado por un muchacho de Seattle llamado Bill Gates. Pero el DOS está en decadencia. Los usuarios se están inclinando por un sistema operativo más amigable gráficamente que permita aprovechar al máximo el potencial de la nueva generación de computadoras. Poderosos competidores se preparan para posicionarse un mercado billonario. IBM está desarrollando su propia plataforma: la poderosa OS/2. AT&T, Sun Microsystems y Xerox se aliaron para mejorar el sistema Unix. Apple, por su parte, sigue apostando por su modelo Macintosh. Es un escenario altamente fluctuante e impredecible. Ahora, póngase en los zapatos de Bill Gates.

Usted tiene tres opciones: 1) Poner todas las fichas en el desarrollo de un nuevo sistema operativo llamado Windows y competir contra gigantes como IBM y AT&T. 2) Abandonar el mercado de los sistemas operativos y apostar por nuevos nichos en el desarrollo de aplicaciones menores. 3) Vender la compañía a la competencia. Muchos creen que Gates eligió la primera opción. Error. El CEO de Microsoft no puso todas las fichas sobre Windows sino que, ante la incertidumbre, elaboró una serie de estrategias simultáneas. Gates sabía que IBM era la principal amenaza. El gigante estaba poniendo toda la carne en el asador para convertirse en líder del mercado de los sistemas operativos de la mano del OS/2. El sistema Unix era también una amenaza (aunque menor que IBM).

¿Cuál fue la respuesta de Bill? 1) Siguió invirtiendo en el desarrollo del MS-DOS para satisfacer su base actual de clientes. 2) Compró una compañía desarrolladora de Unix, en caso de que finalmente aquel sistema se impusiera en el mercado. 3) Siguió invirtiendo en el desarrollo de aplicaciones menores, en caso de que se viera forzado a abandonar el mercado de los sistemas operativos. 4) Realizó una fuerte inversión en el desarrollo de Windows.

Todos sabemos cómo terminó la historia. Windows fue el gran ganador. Pero la estrategia de Gates no deja de ser notable. En lugar de intentar predecir el futuro y apostar todo por su intuición, diseñó una serie de planes alternativos de negocios para su empresa. Así, podría esperar la evolución del mercado para decidir por cuál jugarse. Cuando Gates vio que Unix y OS/2 fracasaban, apostó todo por Windows y se convirtió en el hombre más rico de la Tierra. Según el estudio de Harvard, en ambientes de negocios fluctuantes, cuando el futuro es impredecible, mejor reducir el riesgo elaborando planes de negocio para distintos escenarios. El proceso debe tener la flexibilidad suficiente para elegir finalmente qué plan adoptar una vez que el panorama se va despejando. Por lo tanto, advierte el estudio, en lugar de pensar a la estrategia como un plan basado en predicciones del futuro es mejor enfocarla como un portafolio de experimentos.

El Club de París, club de acreedores

Club de París, un poderoso y discreto grupo de acreedores cumple 50 años. Esta organización es un órgano informal, que agrupa a gobiernos de los principales países industrializados acreedores. Se reúne todos los meses en París para analizar la situación de países deudores con los que tiene acuerdos, y eventualmente renegociar su deuda.

El Club fue creado, casi fortuitamente, con motivo de una reunión en 1956 en Paris de países acreedores de Argentina.

El funcionamiento del Club de París obedece a algunos principios sencillos: equidad en el trato a acreedores y deudores, análisis caso por caso, consenso, y la mayor discreción posible. También se basa en un principio de condicionalidad: el deudor debe tener en curso un programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), particularmente en cuestiones presupuestarias.

Irak fue uno de los últimos beneficiarios de un acuerdo en el Club de París para reducir su deuda, a fines de 2004. Su deuda fue reducida globalmente en un 80%, en un proceso en tres fases. Este acuerdo suscitó críticas de algunas organizaciones no gubernamentales (ONG) que denuncian periódicamente el "oportunismo" de los países ricos, poco proclives a resolver la situación de países pobres con una importancia geoestratégica menor que la de Irak.

El Club de París tiene un émulo en el Club de Londres, que agrupa a los grandes bancos privados acreedores. El Club de París está integrado actualmente por 19 miembros: Alemania, Austria, Australia, Bélgica, Canada, Dinamarca, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Japón, Noruega, Holanda, Gran Bretaña, Rusia, Suecia y Suiza.

AFP

Los líderes reales negocian fuera y dentro de las empresas que dirigen

Muchos gerentes consideran la negociación una herramienta para usar fuera de la organización a fin de lidiar con clientes, abastecedores y acreedores. En cambio, dentro de la compañía, piensan que no necesitan negociar. Pero, de hecho, el liderazgo siempre involucra algún tipo de negociación, y buenos líderes son también eficaces negociadores. Cuando se trata de liderar a personas, la autoridad tiene sus límites. Después de todo, algunas de las personas que usted debe dirigir son en ocasiones más inteligentes, más talentosas, y en algunas situaciones, más poderosas que usted. Además, en ocasiones se le pide que usted conduzca a empleados sobre los cuales carece de verdadera autoridad, tales como miembros de comisiones, juntas directivas, y otros departamentos. Una manera de mejorar su destreza en materia de liderazgo es concentrarse en cuatro aspectos claves de la teoría de la negociación.

PRACTIQUE UN LIDERAZGO BASADO EN EL INTERES

¿Por qué los empleados deben seguirlo a usted? Si usted cree que es suficiente con su carisma, su alto puesto, o su visión, entonces, está en graves problemas. La verdad es que otras personas lo seguirán cuando crean que de esa manera servirán a sus propios intereses. Los líderes eficaces tratan de entender los intereses de aquellos que dirigen, y encuentran formas de satisfacerlos a fin de concretar objetivos.Si usted descubre donde radican los intereses de sus empleados, puede modelar un mensaje destinado a satisfacer esos intereses y asi concretar sus objetivos.

NEGOCIE RELACIONES

Las relaciones positivas son importantes debido a que generan confianza, algo vital cuando se trata de asegurar que otras personas adopten acciones favorables. Tome en cuenta que muchas acciones que propone un líder representan un grado de inseguridad. Los empleados considerarán un curso de acción menos riesgoso cuando es sugerido por alguien en quien confian. Cuatro componentes básicos pueden crear relaciones de trabajo más eficaces con las personas que usted dirige: comunicación de doble vía, un fuerte compromiso con los intereses de aquellos que usted lidera, y responsabilidad y respeto por las contribuciones que sus seguidores brindan.

ENCUENTRE LA VOZ ADECUADA COMO LIDER

La comunicación persuasiva es fundamental para un liderazgo eficaz. Es importante moldear las comunicaciones del líder a fin de enfrentar estilos y preocupaciones individuales. Cuando decida cómo comunicarse, tenga en cuenta que el medio que usted elija revelará algo acerca de usted y de su relación con la persona que intenta conducir. Suponga que usted es el presidente de una empresa que intenta persuadir a la junta directiva que respalde una adquisición. Si envía a cada miembro de la junta un memorando detallado pero impersonal estableciendo los términos del acuerdo, eso podría indicar que usted da por sentado el respaldo de la junta directiva, que tiene escaso interes en sus opiniones, y que es usted, no ellos, quien administra la compañía. En cambio, lo que debe hacer es visitar a cada director para explicar la importancia de la adquisición. Las reuniones frente a frente le permitirán conocer los intereses y preocupaciones individuales de los directores, y el tipo de arreglos estructurales que resulten satisfactorios. Gracias a esas gestiones, estará en condiciones de concretar la adquisición que usted considera importante para el futuro de la compañía.

NEGOCIE UNA VISION PARA LA ORGANIZACION

Las organizaciones tratan de que sus líderes establezcan una visión de conjunto, pero todos sus miembros tienen su propia idea de cómo es la entidad, y cómo debería ser. Por lo tanto, el desafío de establecer un curso de acción para el grupo radica en forjar una visión única que reúna la multiplicidad de visiones de los diferentes individuos y que permite concluir de la mejor manera la negociación a la que se dio inicio. De la misma manera que lo hace un diplomático veterano, un líder concibe una visión común creando una coalición entre sus miembros a fin de respaldar esa visión. Eso exige un perspicaz uso de los principios de negociacion señalados aqui. Es un proceso intenso, que toma mucho tiempo, y requiere que usted se vincule con todos los participantes principales.

Jeswald W. Salacuse, Harvard Business Revew

El aloe vera, la planta de los milagros...

Sirve para todo. Por ejemplo, para no comerse las uñas. Hay que impregnarse la punta de los dedos con la pulpa del aloe vera y listo. Su gusto tan amargo y su contextura babosa provocan repulsión. Pero otras personas, convencidas de que es algo así como la poción mágica de la belleza y juventud, parten sus hojas carnosas al medio, las untan con dulce de leche y se las tragan sin respirar en el desayuno.

Entre recetas caseras de efectividad no comprobada y cosméticos que cuentan con el visto bueno de la ciencia, el aloe mantiene a través de los siglos su buena fama y utilidad. Hoy se hace con esta planta cremas para el cuerpo, cara, manos, champús y geles para después de afeitarse. Abundan los post solares y las lociones, las máscaras, los desodorantes y las ceras depilatorias.

En el mercado de la cosmética sus usos son múltiples. Beneficios que se multiplican "El aloe vera es la llamada planta de la salud y la belleza. Pertenece a la familia de las asfodeláceas. Existen unas 350 variedades que se utilizan en heridas, quemaduras e irritaciones. Posee efecto cicatrizante y descongestivo", dice el profesor Dr. Ricardo Galimberti, jefe de Dermatología del Hospital Italiano. Pero enseguida pone paños fríos al entusiasmo reinante. "Su uso prolongado puede provocar reacciones alérgicas y la aplicación directa de la planta, irritaciones", alerta, aunque algunas variedades comercializadas por la industria farmacéutica merecen su confianza. "Sus efectos cutáneos están dentro de la categoría C, con lo cual las evidencias científicas son poco claras. Faltan estudios", dice. "El aloe tiene múltiples propiedades: reconstituyente, humectante, blanqueador, cicatrizante, antiinflamatorio -enumera Alicia Albesi, dermatóloga del Hospital del Clínicas-. Nosotros no aconsejamos el uso directo, pero sí productos que la contienen sola o con otros agentes que refuerzan su acción. Acerca de la ingesta, puede deberse a presuntos efectos antioxidantes, pero sus efectos son dudosos." "Yo lo uso hace 20 años -declara Leticia Refojo, del Servicio de Dermatología del hospital Rivadavia-.

Los laboratorios tienen plantaciones de aloe para realizar productos junto con ácidos retinoicos, muy buenos para la prevención de arrugas o el tratamiento de las más leves, y daños provocados por el sol. Sirve también contra el acné, las rosáceas, lesiones post peeling, paspaduras, quemaduras e irritaciones", recomienda. Desde los laboratorios de cosméticos, el aloe goza de fama irreprochable. "De ninguna manera está todo dicho. Sobre esta planta queda mucho por descubrir, tanto sobre los activos como de otros posibles efectos beneficiosos.

El genuino poder terapéutico del aloe es lo único que no está en duda -dice tajante Jelena Nadinic, directora técnica de Natura Cosméticos-. Dado que el gel está constituido principalmente por agua y una gran cantidad de glicoproteínas y polisacáridos, evaluar su calidad resultó siempre difícil. Por eso se creó, con el auspicio de todas las compañías productoras, un Concejo Científico Internacional de Aloe (IASC), que establece pautas para normalizar los procedimientos de análisis y brinda certificaciones de calidad a los productores. Los cosméticos que tienen esta certificación son los que aseguran pureza y actividad biológica constante", informa Nadinic. "El aloe es rico en glucósidos, polisacáridos, esteroles y resinas. Es sumamente cicatrizante, reparador, emoliente e hidratante. Se puede utilizar el gel que se extrae de la hoja, pero siempre en el momento porque se oxida muy fácil.

Una forma casera de aprovecharlo es aplicarlo en todo el cuerpo, incluso en el rostro, y cuando se seca (que tiende a tensar la piel, generando una sensación incómoda) no retirarlo, sino aplicarle una crema hidratante", aconseja Mónica Luraschi, responsable de Genuinos Activos. "Nunca incorporar el gel de aloe que sacamos del jardín dentro de un producto porque perdería, casi de inmediato, su actividad y generaría la descomposición de la fórmula. En la industria cosmética estabilizamos el aloe antes de incorporarlo a la fórmula para garantizar sus propiedades", advierte. "Actúa en las capas superficiales y profundas de la piel, gracias a su gran contenido de lignina. Posee todas las vitaminas, los minerales y aminoácidos que necesita el organismo.

Es un regenerador del tejido, ayuda a eliminar las células muertas, estimula el crecimiento celular, disminuye los queloides de cicatrices antiguas y es inhibidor del dolor", se entusiasma Helena Guevara Lynch, esteticista de Forever Living Products, empresa que incorpora aloe a casi todos sus productos, incluso en maquillaje. "Habiéndose corroborado científicamente sus acciones farmacológicas, podemos decir que su fama no es un mito. Es más placentera su colocación a través de un buen producto que lo contenga. Además su acción puede ser complementada o potenciada por otros activos como el propóleo, por ejemplo", comenta María Isabel Ahedo, farmacéutica bioquímica y directora técnica de Arbell. Aclara que si se quiere hacer uso directo hay que estar seguro de que la planta sea de la especie en cuestión. "Se utiliza localmente para el tratamiento de úlceras y quemaduras de sol porque logra un rápido alivio y acelera la regeneración del tejido afectado.

Tiene poder humectante gracias a su alto contenido de azúcares y un pH cercano al de la piel, por lo que se lo usa mucho en protectores solares y post solares", pondera Ahedo. Luigi Gratton, vicepresidente de Asuntos Médicos y Educación de Herbalife Internacional, da indicaciones para su ingesta: "Para nutrición interna, el jugo amargo que se extrae de la hoja completa se usa para desórdenes digestivos. Uno de los componentes del aloe llamado acemannan ha demostrado su eficacia para mejorar la inmunidad. Algunos estudios sugieren que puede reforzar el efecto del AZT y otras medicinas para el tratamiento del sida, debido a sus propiedades", afirma.

Maria Paula Zacharias, La Nación

Análisis Inverso a una nueva herramienta de gestión

1. Concepto.

Se denomina Análisis Inverso a la metodología o herramienta de gestión que partiendo del resultado u objetivo al cual se quiere llegar, procede a analizar cuales son los factores o causas de las cuales depende dicho resultado, continuando luego con las causas de las que dependen las causas primarias (o sea las sub-causas). No sólo se determinan cuales son dichas causas, sino también los valores, índices, indicadores, o ratios que las mismas deben registrar para en consonancia una con otras hagan factible el o los resultados buscados.

Sus beneficios son múltiples, entre los cuales cabe mencionar: • Claridad en la visión e interrelación de los componentes, procesos o causas. • Permitir la creación de modelos destinados a analizar soluciones y respuestas alternativas. • Facilita el diseño de simulaciones. • Su posibilidad de uso en cualquier tipo de actividad, estudio, ciencia o técnica. • La facilidad de uso, y los grandes beneficios de ello obtenidos. • Facilita la construcción de los Tableros de Comando y Cuadro de Mando Integral. Entre los usos tenemos, y sólo a título de ejemplos los siguientes. • En materia de calidad, para determinar los factores de los cuales dependen la concreción de un determinado nivel de fallas. • En medicina, para estudios de casos y pacientes. • En materia impositiva, para determinar los requisitos a cumplimentar a los efectos de abonar una determinada suma. • A los efectos de la labor de negociación. • Determinar los factores o causas de las cuales depende la velocidad o tiempo para el desarrollo de un determinado proceso o actividad. • Para el análisis de los factores de costes, a los efectos de su análisis y determinación de acciones destinadas a su reducción. • Para analizar los factores de los cuales depende el nivel de rentabilidad de la empresa o unidad de negocios. • Análisis de factores o causantes de niveles de productividad. • Análisis de factores o causantes de niveles de ventas.

Si bien puede parecer tener cierta similitud con el árbol de decisiones, ello es sólo como un parecido gráfico. En primer lugar el objetivo es distinto, en segundo lugar su forma de utilización es también diferente, si bien puede tener cierto parecido con el diagrama de Ishikawa, se diferencia de este tanto en su formato, como en su contenido y utilización. Además su utilización no depende de lluvias o tormentas de ideas, sino que es netamente técnico.

2. Su construcción

En el extremo derecho se coloca el objetivo a lograr, el cual no es meramente un objetivo como “calidad”, “rentabilidad”, sino valores concretos a lograr, como por ejemplo 3,4 DPMN (defectos por millón de oportunidades), 5% de utilidades netas en relación a las ventas, 4,8% de RSI (rendimiento sobre la inversión). En segundo lugar se procede a colocar hacia la izquierda de tal objetivo los factores primarios o fundamentales de los cuales depende llegar al objetivo buscado, determinando los valores objetivos para cada uno de ellos. Así sí de lo que se trata es el análisis de niveles de diabetes para una persona, en función a su peso, edad y otros factores se determinará primeramente el nivel de glucosa (por ejemplo un límite de 110), luego se determinan los factores primarios de lo cual ello depende y que además son factores críticos a controlar y monitorear (ejemplo: droga-tipo-miligramos diarios; calorías diarias a consumir; cantidad de ejercicios a realizar), luego se procede para cada uno de los factores a controlar y monitorear a fijar sub-factores, tales como temperatura ambiente, niveles de estrés, entre otros, los cuales determinarán la cantidad de droga a consumir.

O sea tenemos un objetivo a conseguir, para ello tenemos que lograr determinados objetivos previos, y hacer realidad dichos objetivos implica el análisis y monitoreo de otros factores de los cuales las causas primarias dependen. Esta interrelación puede y debe trasladarse a matrices, fórmulas y planillas de cálculos, a los efectos de analizar que ocurre ante determinados cambios o alteraciones, y en consecuencia como y en que aspectos responder para lograr el objetivo buscado. Así si lo que queremos es llegar a un determinado coste unitario por producto, una alteración en el precio de uno de sus insumos, llevará a la necesidad de mejorar niveles de productividad, reducir el coste de otros componentes mediante la alteración de diseño o cambiando el insumo cuyo precio se altero por otro más barato o económico.

Si bien las simulaciones o análisis mediante planillas de cálculo siempre se han hecho, el contar con una visión gráfica y esquemática permite una mejor visión, un mejor análisis, evita el olvido de algún factor crítico, permite ver dentro del mismo esquema las relaciones numéricas o ratios, y los efectos que entre ellos se dan o tienen lugar. Con dicho análisis se logra en primera instancia desarrollar el curso de interdependencias o análisis de causas, y luego en sentido inverso se permite verificar los efectos producidos por un cambio de factores, permitiendo realizar cambios a los efectos de verificar los efectos que los mismos producen o generan en el resultado final a lograr.

O sea, procedemos primeramente de un desarrollo analítico de derecha a izquierda para proceder a continuación a un monitoreo y análisis de izquierda a derecha. En el gráfico se ilustra el desarrollo por el cual partiendo de un objetivo A, se determina que el mismo depende de la concreción de determinados resultados en los factores B, C y D. Luego observamos que la concreción del factor B depende de la realización de determinados resultados en materia de B1 y B2. Y en el caso de B1 se supone que debe registrarse un determinado valor en B1a. Ahora supongamos que se produce una alteración en B1a, ello debe reflejarse inmediatamente en el resultado de B1, de B y por lo tanto de A. Ante tal circunstancia debemos tomar medidas destinadas a generar cambios que permitan hacer factible el objetivo de concretar el resultado A.

Cómo podrá observarse resulta fundamental determinar durante la primera fase del análisis cuales son los factores controlables, de aquellos sobre los que carecemos de control. Ejemplo: no podemos controlar el precio en el merado de una determinada materia prima, ni la evolución de los mercados. Pero si podemos controlar la temperatura ambiente en la fábrica u oficinas, podemos determinar los insumos a utilizar, y como combinarlos con otros componentes. También resulta fundamental verificar hasta que punto podemos alterar determinados condicionantes, ejemplo: controlar el factor humedad mediante riego artificial.

Autor: Dr. Mauricio León Lefcovich

Cuando la memoria viene en frasco chico

Las "llaves" con conexión USB para almacenar información. "¿Necesitás el archivo? Esperá que te lo paso; lo tengo en mi llave de memoria." La frase es cada vez más popular, pero no se refiere a un oscuro recurso mnemotécnico, sino a un pequeño dispositivo de almacenamiento de datos que desplazó al tradicional disquete como forma de guardar y compartir archivos de computadora. Tiene el tamaño de un encendedor (a veces es incluso más pequeño), una carcasa de plástico o metal, y una tapita que esconde un enchufe USB, un tipo de conector presente en todas las computadoras modernas.

Basta con insertar este dispositivo en el enchufe para que la computadora (si usa Windows 2000, XP o Mac OS X) lo reconozca en forma automática como un disco removible. Para Windows 98 y Me, hay que instalar un archivo que debería venir con el CD de instalación que acompañe la llave de memoria. Es decir: es como un disquete, pero de mucha mayor capacidad, menor tamaño y gran confiabilidad. Tiene una vida útil de diez años y es poco propenso a los errores, al revés que el disquete, y no se raya como un CD. Usarlo es simple: una vez que el sistema operativo lo reconoce, se podrá acceder a sus contenidos como si fuera un disquete o un disco rígido, desde Mi PC. Se los conoce como llaves de memoria USB porque suelen traer un aro para sumarlo al llavero. Así de pequeños son.

También se les dice pen drive (algo así como "disco lapicera", en inglés) y tienen una capacidad que va de los 128 megabytes a varios gigabytes. Una comparación: un disquete almacena, en el mejor de los casos, 1,4 megabytes. Alcanza para guardar un par de fotos tomadas con una cámara de 3 megapíxeles. Una llave de 128 MB puede cargar unas doscientas fotos, o un disco de música en MP3, o decenas de documentos de todo tipo. En el mercado local se consiguen de varias capacidades y marcas. En promedio, una memoria USB de 128 megabytes (MB) tiene un precio de 65 pesos argentinos. Por 512 MB habrá que pagar 160 pesos argentinos. Una memoria de 1 gigabyte tiene un precio local que ronda los 250 pesos argentinos.

Si la llave se usara en conjunto con una notebook, hay que tener en cuenta antes de la compra la ubicación de los puertos USB de la computadora portátil y constatar que la llave de memoria deseada pueda ser conectada. Algunos modelos, además, ofrecen un reproductor de MP3 incorporado. De hecho, cualquier reproductor de audio o video digital que ofrezca una conexión USB (como el Apple iPod, por ejemplo) podrá ser usado como dispositivo de almacenamiento portátil.

Para la computadora, un documento de texto o un archivo de música son iguales: quien le da sentido a esos datos es el programa que los interpreta. Así que cualquier tipo de archivos podrá convivir con la música o los videos. Como la transferencia de archivos no es instantánea, hay que esperar a que los archivos se hayan copiado en forma completa antes de desconectarlo. La pista la ofrece el parpadeo de una pequeña luz que incluye la propia llave: cuando es rápido, se están leyendo o grabando datos en el dispositivo, y no debe ser desconectado. Si la luz está encendida en forma permanente o hace un parpadeo muy lento, todo estará bien y los datos estarán sanos y salvos en la llave de memoria USB.

Ricardo Sametband, Redacción de LA NACION, Argentina

Construcción de indicadores de gestión, perspectiva desde la cybernética

Los indicadores son instrumentos de monitoreo y observación de un sistema, construidos a partir de la evaluación y relación de variables del sistema. La medición de estas variables y su posterior comparación con los valores metas establecidos permite determinar el logro del sistema y su tendencia de evolución.

A manera de ejemplo podemos recurrir a un conjunto de indicadores muy conocidos como son los instrumentos de medición incluidos en el tablero de control de un automóvil; en éste, el tacómetro le indica al conductor las revoluciones por minuto del motor, y mediante una franja roja establece el límite de seguridad para el automóvil. A partir de la lectura que el conductor realiza en un momento específico y de su comparación con la franja límite, éste puede determinar si su conducción pone en riesgo el motor de su auto.

La aplicación del enfoque de sistemas al proceso de modelamiento de un hecho o fenómeno del mundo, nos permite su elaboración como una construcción mental de partes que interactúan para conformar un “todo”, y que adicionalmente cumplen con la condición de tener claramente definidos un propósito, unos objetivos y un conjunto de mecanismos de control para asegurar el logro de sus objetivos. Desde este enfoque, la definición de los mecanismos de control se constituye en un elemento clave de este proceso de modelamiento.

Esta definición supone la identificación de una serie de variables claves o vitales, para las cuales previamente se ha establecido un conjunto de valores meta (o valores a alcanzar); este conjunto de variables constituyen los indicadores de gestión del sistema bajo control. En suma, podemos afirmar que los indicadores son ante todo información, utilizada por los mecanismos de control para monitorear y ajustar las acciones que un determinado sistema, subsistema, o proceso, emprende para alcanzar el cumplimiento de su misión, sus objetivos y sus metas.

Naturaleza de los indicadores

Los indicadores pueden ser clasificados de acuerdo con el mecanismo de control para el cual obtienen información del sistema. Así los indicadores pueden ser de eficiencia, si se enfocan en el control de los recursos o las entradas del sistema; de eficacia, si se enfocan en el control de los resultados del sistema.

Los indicadores de eficiencia son aquellos que evalúan la relación entre los recursos y su grado de aprovechamiento por parte de los procesos o actividades del sistema. Ejemplo: cumplimiento de la programación establecida, nivel de desperdicio, etc. Los indicadores de eficacia son aquellos que evalúan la relación entre la salida del sistema y el valor esperado (meta) del sistema. Ejemplo: indicadores de calidad; de satisfacción, etc. Los indicadores de efectividad son el resultado del logro de la eficiencia y de la eficacia.

A partir de este concepto de control, se estructura la siguiente propuesta como un conjunto de pasos para el establecimiento de los indicadores de control (gestión) de un sistema.

A. Contar con objetivos y estrategias

Una condición fundamental para el proceso de formulación y construcción de mecanismos de control en un sistema, es poder contar tanto con objetivos claros, precisos, cuantificados, como con el conjunto de las actividades claves que se emplearán para lograr los objetivos propuestos. Sin esta definición no es posible conocer el punto de llegada, ni las características del resultado que se espera.

Se entiende por cuantificar un objetivo la acción de asociarle patrones que permitan hacerlos verificables. El esquema propuesto se fundamenta en la cibernética, cuyo propósito es el estudio de los problemas de la comunicación y del control dentro de los sistemas complejos, para entender y explicar el comportamiento de un sistema (o realidad) como una realización dinámica. Para la cibernética, el control se concibe como el proceso por el cual un sistema desarrolla sus propósitos y objetivos, en una constante adaptación con el entorno en donde se encuentra inserto.

El modelo para el proceso de control, propuesto por la cibernética, está constituido por un mecanismo de obtención de los valores resultantes del sistema en un momento específico; por un mecanismo de verificación de los valores medidos en relación con las metas establecidas; y por una unidad que determina las acciones correctivas sobre el sistema.

B. Identificar factores críticos de éxito

El segundo paso es la identificación de los factores claves de éxito (FCE) del sistema. El concepto factor clave de éxito apareció sugerido en la literatura administrativa en los inicios de 1960, en el artículo del doctor Ronald Daniel titulado “Management Information Crisis”, publicado en la revista Harvard Business Review. A pesar de la importancia del concepto, este permaneció relativamente inexplorado hasta marzo de 1979 cuando el equipo de investigación en sistemas de información, del Massachussets Institute of Technology (MIT), lo retomó como herramienta aplicable a la definición de requerimientos de información de un sistema de información gerencial (Rockart, 1979).

A partir de 1960 se han escrito una serie de definiciones para precisar este concepto; algunas de estas definiciones son:

• “Número limitado de áreas en las cuales, los resultados, si son satisfactorios, aseguran un desempeño competitivo exitoso para la organización. En estas áreas las cosas deben ir bien para que el negocio triunfe o en caso contrario, el desempeño no satisfará las expectativas. Por lo anterior, son áreas que requieren cuidadosa y constante atención de la gerencia” (Rockart, 1979).

• “Los factores claves de éxito son factores internos o externos a la empresa que deben ser identificados y reconocidos porque soportan o amenazan el logro de los objetivos de la empresa e incluso su existencia. Requieren de atención especial para evitar sorpresas desagradables o la pérdida de oportunidades. Pueden ser internos o externos, positivos o negativos en su impacto” (Ferguson, 1982).

Partiendo de nuevo del concepto de control planteado por la teoría cibernética, podemos definir los factores claves de éxito como: el conjunto de condiciones y actividades del sistema, suficientes y necesarias para asegurar el logro de los objetivos del sistema, y que por lo tanto deben estar bajo control. A pesar de que las definiciones sobre factores claves son bastante claras, en la mayoría de los casos las personas tienen problemas para identificar los factores claves del sistema que están modelando.

Para resolver esta dificultad podemos recurrir al enfoque de sistemas, en particular al concepto de recursividad, mediante el cual podemos descomponer el sistema en el conjunto de las actividades primarias que lo conforman. Durante este proceso de descomposición del sistema en sus procesos primarios, debemos asegurar que cada uno de los procesos identificados cumple con todas las características de un proceso primario, para poder catalogarlo como tal. Estas características son:

• Cuentan con una especificación precisa de la salida esperada (en términos de cantidad, calidad, o marco de tiempo).

• Poseen “algo” que les es propio y los diferencia de los demás. Es decir, expresan de manera clara el valor que agregan a las salidas esperadas del sistema. Para lograr ese algo deben utilizar los recursos disponibles, consumir parte de los materiales (energía) de entrada, y contar con un proceso de transformación claro.

Una vez identificados los procesos primarios en los cuales se descompone el sistema, debemos verificar las condiciones de suficiencia y necesidad, para descartar del conjunto de actividades identificadas las que no son necesarias y adicionalmente establecer si falta alguna. Cumplido este paso, podemos afirmar que el proceso de verificación constituye uno de los factores claves de éxito del sistema.

C. Establecer indicadores para cada factor crítico de éxito

Una vez identificados los factores claves de éxito, se deben establecer para cada uno de ellos los indicadores que servirán como mecanismo de monitoreo y control. Para realizar la definición de cada indicador debemos partir de la identificación del tipo de control que se desea realizar sobre el factor clave de éxito, de esta manera se establece la naturaleza del indicador a construir.

Una vez definida la naturaleza del indicador, se procede a identificar las variables del sistema que serán evaluadas periódicamente para calcular el indicador, es decir:

• Cuando el factor clave de éxito se refiere a una condición de entrada, las variables estarán determinadas por los atributos de los elementos de entrada que son necesarios controlar.

• Cuando el factor clave de éxito se refiere a un proceso primario y la naturaleza del control más apropiado es de eficacia, las variables estarán relacionadas con el cumplimiento de los resultados esperados por parte de dicho proceso,

D. Determinar, para cada indicador el estado, el umbral y el rango de gestión

Los indicadores serán mecanismos útiles de control si pueden ser comparados con valores de referencia establecidos previamente. Estos valores de referencia se definen a partir de los objetivos y las condiciones del sistema que se desea monitorear y controlar. Los valores típicos de referencia son:

• Estado: Valor inicial o actual de un indicador..

• Umbral: Es el valor del indicador que se quiere lograr o mantener.

• Rango de gestión: Es el espacio comprendido entre los valores mínimo y máximo aceptables, que el indicador puede tomar.

E. Diseñar la medición

Finalmente, para el cálculo de cada indicador es necesario determinar las fuentes de información, la frecuencia de la medición de las distintas variables, la forma de tabulación, el análisis y la presentación de la información. Para facilitar la comprensión de los valores medidos para un indicador se recomienda la utilización de presentaciones.

Cuando el factor clave de éxito se refiere a un proceso primario y la naturaleza del control más apropiado es de eficiencia, las variables estarán relacionadas con el uso de los recursos por parte del proceso. A manera de ejemplo se presenta una aplicación del esquema propuesto. En este ejemplo se muestra la elaboración de cada paso del esquema propuesto para la definición de indicadores de gestión de un sistema (supuesto) de contratación de personal en una organización.

• Contar con objetivos y planes Asumimos la siguiente definición de propósito y objetivo para el sistema de contratación de personal. Propósito: Lograr una contratación efectiva del personal requerido por la organización para cubrir sus vacantes. Objetivo: Garantizar que la totalidad de las contrataciones del personal requerido por la organización cumple con los perfiles establecidos para los cargos solicitados, y que el 90% de dichos procesos se realizarán dentro del tiempo establecido.

• Identificar los factores claves o críticos de éxito De acuerdo con el esquema propuesto de identificación para los factores críticos de éxito se encontraron las siguientes condiciones y los siguientes procesos primarios. Condiciones • Solicitudes de contratación de personal nuevo, con especificaciones completas y libres de ambigüedad.

• Hojas de vida completas y con el perfil de los aspirantes completamente detallado. Actividades primarias Razón de necesidad Control de costo y tiempo, entregando sólo candidatos que cumplen el perfil a la siguiente actividad. Garantizar el cumplimiento del perfil solicitado. Actividad i. Búsqueda y preselección de hojas de vida. ii. Evaluación y aseguramiento en el cumplimiento de las especificaciones, mediante pruebas y entrevistas. iii. Vinculación efectiva de la persona seleccionada. Control de costo y tiempo en el proceso final de contratación.

En la tabla anterior se presentan las actividades primarias y la razón por la cual se consideran necesarias. Igualmente, podemos observar que cada una de estas actividades por sí sola no es suficiente para alcanzar el objetivo propuesto, por lo tanto, se requiere la combinación de las actividades i, ii y iii, para alcanzar la suficiencia que garantice el logro del objetivo propuesto.

En suma, los factores claves de éxito para el sistema propuesto son:

a. Control en el cumplimiento de especificaciones completas para cada solicitud recibida.

b. Control en la especificación completa y detallada del perfil en las hojas de vida recibidas.

c. Preselección eficiente de hojas de vida. d. Evaluación y aseguramiento en el cumplimiento de los perfiles solicitados por parte de los candidatos seleccionados.

e. Vinculación efectiva.

Definir indicadores para cada factor clave de éxito

 

Para cada factor clave de éxito se define el tipo de indicador de acuerdo con la naturaleza de control más apropiada. Se proponen los siguientes indicadores:

F.C.E a.: Corresponde a una condición, por lo tanto, el indicador se construye a partir de los atributos que controla:

F.C.E c.: Para este proceso primario es conveniente evaluar la eficiencia del proceso, por lo tanto el indicador propuesto es: No. de solicitudes aceptadas, completas y libres de ambigüedad. Total de solicitudes aceptadas. Hojas de vidas seleccionadas que cumplen el perfil, y en el tiempo estándar del proceso. Total de hojas de vida seleccionadas. F.C.E d: Para este proceso primario es conveniente evaluar la eficacia y la eficiencia del proceso, por lo tanto los indicadores propuestos son: No. de hojas de vida seleccionadas finalmente que cumplen todos los requisitos. No. de hojas de vida seleccionadas finalmente. No. de procesos de evaluación y entrevistas realizados en el tiempo establecido. No. de procesos de evaluación y entrevista realizados. Costo real del proceso. Costo presupuestado.

Determinar, para cada indicador, el estado, el umbral y el rango de gestión

Para los indicadores propuestos en el paso anterior, y tomando como referencia el objetivo propuesto, se establecen los siguientes valores de umbral y rango:

Estado Indicador actual Mínimo Satisfactorio Máximo

Ind. a 95% 100% 100%

Ind. b 95% 100% 100%

Ind. c 95% 100% 100%

Ind. d1 95% 100% 100%

Ind. d2 85% 90% 95%

Ind. d3 85% 90% 95%

CONCLUSIONES

A partir de la aplicación del enfoque de sistemas, y de los conceptos de control de la teoría cibernética, se ha logrado articular una propuesta metodológica que contribuye a resolver el problema que deben enfrentar las organizaciones cuando pretenden definir y construir indicadores efectivos de gestión para el monitoreo y control de las acciones estratégicas emprendidas en procura de alcanzar sus objetivos. En suma, este esquema metodológico facilita, ordena y sistematiza este proceso de formulación y construcción de los indicadores de gestión.

BIBLIOGRAFÍA

• Jesús Mauricio Beltrán Jaramillo. Indicadores de gestión. 3 R editores.

• Raúl Espejo, Werner Schuhmann, Markus Schwaninger, Ubaldo Bilello. Organizational Transformation and Learning, A Cybernetic Approach to Management. Jhon Wiley & Sons, 1996.

• Angélica María Carmona O. Visión cibernética de los sistemas de control de gestión. Memos de Investigación No. 240. Universidad de los Andes, 1996.

Autor: José Hernando Bahamón L. Ingeniero Electrónico de la Universidad del Cauca, especialista en Administración de la Universidad Icesi y magíster en Dirección Universitaria de la Universidad de los Andes.

¿Por qué los jefes no saben evaluar a su gente?

Una inmensa mayoría de empresas locales aborda la evaluación de desempeño como un mero trámite, cuyos resultados resultan inconducentes o, simplemente, nunca se conocen.

Del gráfico de calificador, de lista de comprobación, de comparación de parejas, de rangos, del incidente crítico, del estudio de campo, de evaluación en grupo, de evaluación por compañeros, de 90°, de 180°, de 360°, etcétera y etcétera... Existen tantos modelos de evaluación de desempeño como empresas hay. Surgen, se popularizan, se aplican y desaparecen con inusitada velocidad. ¿Y de sus resultados? Suele nunca saberse.

No pocas organizaciones abordan este trance como un trámite que hay que cumplir, mas no como un proceso riguroso, conducente, con parámetros mensurables, con impacto real sobre la remuneración, planes de desarrollo ni mucho menos sobre decisiones de sucesión. Otros la abordan desde una perspectiva eminentemente castigadora, que no es seguida de planes de mejoramiento continuo.

Es tal la inconsistencia con que algunas compañías se aproximan a estos procesos que, en algún minuto, comenzaron a aplicarlos como si la propia herramienta de evaluación constituyera un fin. De ahí que organizaciones que nunca usaron el más rudimentario mecanismo de medición aparecieran, de la noche a la mañana, exhibiendo elmás sofisticado programa que el mercado ofrecía. Todo con tal de ponerse a tono con los tiempos y poder decir 'aquí sí que gestionamos el talento'. Tal como advierte el director de Recursos Humanos del Laboratorio Novartis, Fabio Rosé, lo ideal siempre va a ser aplicar modelos prácticos, sencillos y realistas.

Algunas organizaciones necesitarán una evaluación tradicional, mientras que otras necesitarán algo más sofisticado. La de 360 grados, por ejemplo, puede ser una herramienta muy potente para diseñar planes de desarrollo, pero inútil para medir el desempeño de toda la gente. "En nuestro caso -dice Rosé- decidimos aplicar un mecanismo tradicional, con metas objetivas. Pero además nos interesa la variable comportamental, así que decidimos examinar la forma cómo la gente cumple esos objetivos (...) independientemente de que la gente alcance o no las metas que se trazan a principios de año, la organización también resiente las malas prácticas, así que también nos interesa saber y pesquisar la forma como la gente trabaja en el día a día". A todas luces, resulta necesario recordar y tener en cuenta una serie de pautas básicas a la hora de comenzar a diseñar e implementar un plan de evaluación a la medida de nuestras necesidades.

Por qué fallamos

Lo primero que la experiencia impone es generar una cultura capaz de soportar un modelo de evaluación más o menos agresivo. Tal como advierte el gerente general de Watson Wyatt, Gregorio de la Fuente, las definiciones cupulares son la variable más potente. "Si no hay una definición a nivel de misión y de valor de parte del CEO, esto resulta un modelo muerto. Cuando hay un proceso secuencial, que es parte del chasis estructural del modelo de gestión, se puede agregar mucho valor", dice.

Un estudio de Watson Wyatt muestra que ciertas prácticas agregan valor accionario, otras son neutrales y otras destruyen (Human Capital Index). Una de las que restó valor fue, precisamente, la instalación de un software de 360 grados en una empresa determinada. "Se instaló y la organización no tenía la cultura ni los elementos para conducir el proceso. Ni siquiera estaba la voluntad de sacarlo adelante. Más que agregar valor, lo que hizo fue destruir valor por la vía de un gasto innecesario". En la misma línea, el director de Capital Humano para América Latina de Mercer Human Resource, Javier Tabakman, cree que algunas organizaciones no están preparadas para recibir feed back de los subordinados y, no obstante, se aventuran a implementar programas sofisticados, que terminan atentando contra mecanismos que, bien aplicados, resultan cruciales.

¿Qué es 360 grados?

Lo más potente en materia de evaluación se llama 360 grados. Una suerte de trance en que todos evalúan y todos son evaluados. Los empleados evalúan al jefe, éste los evalúa a ellos, también evalúa a sus pares y sus pares lo evalúan a él. Incluso, proveedores y clientes ponen nota. Toda una combinación de visiones y criterios, en un ejercicio traumático cuando las cosas se están haciendo mal, pero que sirve como base para rediseñar cualquier plan de desarrollo.

¿Cómo empezar?

1.- El resultado de las evaluaciones debe comunicarse a todo nivel. Y no sólo eso, sino que debe utilizarse como input fundamental para los planes de desarrollo, capacitación y sucesión.

2.- Involucra brindar retroalimentación al trabajador sobre la manera en que cumple sus tareas y su comportamiento dentro de la organización.

3.- En una empresa que nunca ha hecho nada en esta materia, resulta prudente partir con un programa de evaluación tradicional y acostumbrarse a recibir feed back.

4.- Antes de tomar decisiones drásticas, resulta necesario establecer estrategias de mejoramiento continuo, cuando el empleado evaluado obtiene un resultado negativo.

Pablo Obregón Castro, El Mercurio, Chile

Cómo armar un Plan de Negocios

El plan de negocios es un documento que se utiliza para analizar, evaluar y presentar un proyecto comercial. También es útil durante la puesta en marcha, para guiar las operaciones. El plan de negocios resume las variables producto/servicio, producción, comercialización recursos humanos, finanzas, costos y resultados.

Comienza con una síntesis englobadora llamada Resumen Ejecutivo a continuación presenta una introducción y luego el cuerpo principal, integrado por capítulos o secciones en las que se aborda el proyecto desde distintas perspectivas.

Es fundamental incluir en el Plan de Negocios los resultados del análisis y la investigación del mercado en el que se operará, y un análisis de fortalezas y debilidades de la empresa y de las amenazas y oportunidades que se presentan el entorno.

Para desarrollar el cuerpo central se parte del análisis de la competencia, se establecen las oportunidades que existen en el mercado y los rasgos que van a diferenciar el negocio o factores críticos de éxito. Luego, el Plan de Negocios se convierte en un “plan de planes”: a lo largo de varios capítulos se detallan el plan de marketing, el plan de recursos humanos y el plan de producción.

RECURSOS E INVERSIONES

Este capítulo del plan de negocios debe mostrar cuáles son los recursos (técnico, humanos, económicos, etc.) necesarios para poner en marcha el proyecto y dónde y cómo se obtendrán, especificando las necesidades de inversión.

Los rubros que deben inscribirse dependen de las particularidades de cada proyecto, pero algunos de los que normalmente forman parte de cualquier proyecto son: • Inmuebles • Selección y contratación de personal • Maquinarias • Inscripciones, registros y licencias • Capacitación y entrenamiento • Mercaderías • Investigaciones de mercado • Publicidad y promoción • Capital de trabajo.

Este último punto es fundamental: el capital de trabajo es el que necesitará la empresa para mantenerse en funcionamiento hasta comenzar a generar ingresos y para cubrir las brechas temporales entre los pagos y las cobranzas.

A una descripción general de qué es cada rubro y cómo se satisfará (compra, alquiler, contratación de especialistas, etc.) debe agregar cuál será la cantidad total de dinero o monto de la inversión inicial que se necesitará y cuál será el origen del mismo. Las alternativas básicas de financiamiento son el capital ajeno, obtenido a través de préstamos o inversión, y el capital propio de las personas o empresas que realizan el plan.

Si la presentación del Plan de Negocios se realiza para obtener financiamiento, los inversores o prestamistas estarán interesados en conocer cuál es el grado de inversión que realizará quien presenta el proyecto, para evaluar su compromiso.

FACTIBILIDAD TÉCNICA

En esta etapa debe mostrarse una evaluación que demuestre que el negocio es posible de poner en práctica y de sostenerse, de acuerdo con lo enunciado en el plan. Se deben proporcionar evidencias de que se ha planificado cuidadosamente, y que se han contemplado los problemas que involucra poner en marcha el proyecto en cuestión y mantenerlo en funcionamiento.

La enumeración de los principales aspectos a resolver y una propuesta de solución para cada uno de ellos ayuda a demostrar la Factibilidad del proyecto.

Algunos aspectos que deben ser considerados son los siguientes: • Ensayo e investigación: ¿Se probó el producto/servicio? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Funciona correctamente? ¿Se conocen otras experiencias similares? • Ubicación: ¿Cómo se decidió o decidirá? ¿Cómo se hará para estar cerca de los clientes y de los proveedores? • Escalas de producción: ¿Es posible responder a las ventas previstas con la escala seleccionada? ¿Existen posibilidades de ampliación/reducción de la capacidad? • Proyectos complementarios: ¿Es necesario desarrollar proyectos complementarios para poner en marcha el proyecto en cuestión? ¿Es posible hacerlo? ¿Quién lo hará? ¿Cómo lo hará? ¿Cuándo lo hará? • Tecnología: ¿Cómo se obtendrá la tecnología necesaria para el desarrollo? ¿Ya fue probada? ¿Cómo se adecuará el proyecto a los avances tecnológicos? • Personal: ¿Hay en el mercado personal calificado para las funciones que se requieren? Y si no es así, ¿Cómo se capacitará el plantel? • Materias primas: ¿Es constante el abastecimiento? ¿Está sujeto a cambios en el mercado? ¿Existen proveedores alternativos a los seleccionados?

FACTIBILIDAD ECONÓMICA

Sin ganancias, las empresas no sobreviven. En esta sección del plan de negocios debe mostrarse que el proyecto presentado es factible económicamente y sobrevivirá. Lo que significa que la inversión que debe realizarse está justificada por la ganancia que generará.

En términos sencillos, la rentabilidad de un proyecto estará determinada por la diferencia entre lo que se compra y lo que se vende, después de descontar todos los gastos que demandan los procesos internos de la empresa. Para calcular la ganancia que se estima para el proyecto, es necesario trabajar con un esquema que contemple los grandes números: costos y ventas.

Ventas

En este punto, el precio del producto/servicio juega un papel fundamental, ya que es determinante del volumen de ventas, por lo que debe explicarse brevemente cómo se le ha definido. El plan debe mostrar estimaciones de ventas (en unidades y en dinero) para un período de al menos un año, justificando cómo se han calculado (investigaciones de mercado, negocios similares, opiniones de especialistas, etc.).

Es importante explicitar cómo evolucionarán las ventas del producto/servicio a lo largo del tiempo y por qué (venta regular, estacional u ocasional). Costos Debe presentarse la estructura de costos para el funcionamiento del proyecto analizando los costos fijos y variables. Los costos variables son aquellos que guardan una relación directamente proporcional con el nivel de producción: como materia prima, mano de obra directa, fuerza motriz, comisiones, impuestos a la facturación, etc. Se consideran costos fijos, también llamados gastos de estructura, todos los que se mantienen invariables o se modifican solo como consecuencia de cambios en la capacidad productiva de la empresa: costos de edificios, seguros, sueldos de supervisión, sueldos indirectos, gastos de mantenimiento, etc.

El objetivo del análisis de costos y ventas es poder armar un balance proyectado para el período que se está planificando, mostrando las ganancias o pérdidas que el negocio generará una vez puesto en marcha. Este balance debe permitir detectar en qué momento el negocio comenzará a dar ganancia.

El punto de equilibrio, es decir, la cantidad de productos/servicios que deben venderse para que la empresa no gane ni pierda dinero, es otro de los datos que vale la pena incluir en el plan, ya que permite visualizar el límite entre el área de pérdidas y el área de ganancias.

Otra información que puede incluirse es la contribución marginal: el precio de venta neto de un producto/servicio menos su costo variable. Si bien es cierto que la contribución marginal no indica la rentabilidad de un producto, es un instrumento orientador para la toma de decisiones y la comprensión del negocio.

FACTIBILIDAD FINANCIERA

La base de este capítulo es el flujo de fondos, que sintetiza numéricamente todos los aspectos desarrollados a lo largo del plan de negocios. Su preparación requiere la elaboración de una lista de todos los ingresos y egresos de fondos que se espera que produzca el proyecto en cuestión, y ordenarlos en forma cronológica.

Una premisa a tener en cuenta es que solamente se deben incluir en el flujo de fondos aquellos ingresos y egresos que estén directamente asociados con el proyecto; es decir, aquellos que no existirían si el proyecto no se realizara. Este es un aspecto a considerar en los casos de proyectos que se implementan en empresas en marcha.

En otras palabras, el flujo de fondos de un proyecto está integrado por los ingresos y egresos increméntales que genera el proyecto. Por ejemplo, si se está analizando un proyecto de lanzamiento de un nuevo producto, los costos fijos de la planta manufacturera no se incluirán en el flujo de fondos del proyecto, ya que son costos en los que se incurriría independientemente de que se fabrique o no el nuevo producto. A este tipo de costos (los que existen independientes de la realización del proyecto) se les denomina costos hundidos y no se les incorporará al flujo de fondos.

Otra premisa fundamental en la elaboración del flujo de fondos es que se utiliza el criterio de lo percibido para incluir ingresos o egresos que efectivamente se producirán y no se contemplan los conceptos devengados. Dicho en otras palabras, a diferencia de lo que sucede en el balance proyectado, se tiene en cuenta solo los billetes que ingresen o egresen de la caja, y nada más que eso.

El horizonte de planeamiento es el lapso durante el cual el proyecto tendrá vigencia y para el cual se construye el flujo de fondos. La determinación del horizonte de planeamiento de un proyecto indica su comienzo y finalización. De ahí en más se supone que los flujos de fondos son marginales y carecen de importancia para la evaluación del proyecto. Debe explicarse en el plan cuál es este horizonte y por qué se ha determinado así.

Debe presentarse además un análisis del flujo de fondos realizado con una serie de herramientas financieras o criterios de evaluación de los proyectos de inversión. Algunos indicadores financieros que no deben dejar de incluirse en el plan de negocios son los siguientes: • Período de recuperación (payback) • Valor actual neto (VAN) • Tasa interna de retorno (TIR)

PERÍODO DE RECUPERACIÓN

También denominado payback, paycash, payout o payoff, indica el tiempo que la empresa tardará en recuperar la inversión, con la ganancia que genera el negocio. Es una cantidad de meses o años. Puede calcularse en forma simple, sumando los resultados netos al monto de la inversión inicial, hasta llegar a cero. En este caso no se estaría considerando el “Valor tiempo del dinero”, por lo que, si el plazo analizado es extenso, se produce una distorsión de valores (se comparan bolívares de un momento con bolívares de 12, 14 o 36 meses después). Por esto, también es útil calcular el período de repago compuesto en el que se incorpora una tasa al flujo de fondos que refleja las diferencias temporales.

VALOR ACTUAL NETO (VAN).

Es el valor de la inversión en el momento cero, descontados todos sus ingresos y egresos a una determinada tasa, que refleja las expectativas de retorno depositadas en el proyecto. Indica un monto en bolívares que representa la ganancia que se podría tomar por adelantado al comenzar un proyecto, considerando la “tasa de corte”, establecida.

Uno de los puntos conflictivos en torno al VAN es la determinación de la tasa seleccionada y por qué.

Esencialmente, hay cuatro opciones: • El interés del mercado • La tasa de rentabilidad de la empresa • Una tasa cualquiera elegida por el inversor • Una tasa que refleje el costo de oportunidad.

TASA INTERNA DE RETORNO (TIR)

Es la tasa de interés efectiva que da la inversión en el negocio en evaluación. Es la máxima tasa que es posible pagar por el financiamiento de un proyecto, ya que devolviendo un préstamo con esa tasa, con los ingresos generados, el proyecto no daría ganancia ni pérdida. La fórmula para calcular este indicador es algo compleja, pero con una calculadora financiera o una planilla de cálculo resulta muy simple de obtener: solo se necesita cargar los datos del flujo de fondos, y la fórmula financiera que ya está cargada se aplica con solo presionar enter.

Si el Plan de Negocios se está presentando para solicitar un préstamo, además de la información ya descrita, es fundamental incluir: • Monto exacto de los fondos que se solicitan • Período por el que se pide el crédito • Qué uso específico se dará al préstamo (capital de trabajo, instalaciones, equipamiento, etc.) • Un flujo de fondos con él repago del préstamo incluido para que quienes lo evalúen puedan ver que el proyecto permite devolver el dinero.

Análisis de Sensibilidad

En todo proyecto se trabaja con algunos factores sobre los que se tiene poder de decisión (variables controlables), y otros sobre los que solo se pueden realizar estimaciones (variables no controlables).

Algunas de las variables controlables incorporadas al plan son: • Precio • Producto • Logística • Promoción

Las principales variables no controlables en un proyecto son: • Competencia • Consumidores

El flujo de los fondos refleja, en consecuencia, una cantidad de supuestos sobre el comportamiento de las variables. El análisis de sensibilidad es una técnica que permite evaluar el impacto de las modificaciones de los valores de las variables más importantes sobre los beneficios y, consecuentemente, sobre la tasa de retorno.

Los resultados de este tipo de análisis suelen incluirse en el Plan de Negocios, ya que, saber cuáles son las variables más sensibles, es decir, las que más afectan los resultados del proyecto en caso de modificarse, es útil para tomar decisiones.

PREGUNTAS GUÍA

• ¿Qué recursos (físicos, económicos, humanos, tecnológicos, etc.) se necesitan para emprender este proyecto? ¿Dónde y cómo se obtendrán? • ¿Cuáles son los desembolsos necesarios para poner en marcha el proyecto? ¿Cómo se financiarán? • ¿Cuál es el monto de la inversión inicial? • ¿Se ha hecho un estudio que garantice que el proyecto es viable técnicamente? • ¿Cuáles son los principales problemas a solucionar durante la puesta en marcha y una vez que el proyecto esté funcionando? • ¿Cuáles son y cómo se han establecido los precios de los productos/servicios? • ¿Cuáles son los costos fijos que deberán afrontarse? • ¿Cuáles son los costos variables del proyecto? ¿Cuál es el punto de equilibrio, o sea, el punto en e4l que la empresa no ganaría ni perdería? • ¿En que momento el proyecto comenzará a generar ganancias? • ¿Cómo se distribuyen los ingresos y egresos a lo largo del tiempo? • ¿Qué señalan los indicadores financieros? ¿Cuál es el período de recuperación de la inversión? • ¿Cuál es la tasa interna de retorno (TIR)? ¿Cuál es el valor actual neto (VAN) del proyecto? • ¿Cómo se modifican los resultados al variar los principales supuestos sobre los cuales se basa el flujo de fondos?

SÍNTESIS

Luego de una definición de la estructura y los objetivos del plan de negocios, comienza su redacción. Los capítulos, Recursos de inversiones son parte de este cuerpo principal y describe cuáles son los recursos que serán necesarios para poner en marcha el proyecto que se está presentando., cómo se obtendrán y qué necesidades de inversión se requieren. GLOSARIO: • Costos fijos: Aquellos que se mantienen invariables, en el mismo nivel, independientemente del volumen producido o las ventas realizadas. Dada una determinada escala de producción. • Costos variables: Aquellos que varían en función del volumen de ventas o de producción. • Tasa interna de retorno (TIR): Tasa implícita que iguala el valor de los flujos de entrada y salida de una inversión, a la fecha inicial de la misma; es decir, que es la tasa que produce un valor neto (VAN) igual a cero. • Análisis de sensibilidad: Técnica que permite evaluar el impacto de las variaciones de los factores más importantes sobre los beneficios y, consecuentemente, sobre la tasa de retorno.

Danila Terragno y María Laura Lecuona (Mercado/DINERO).

La pregunta del millón en la industria microfinanciera: ¿cómo saber si los programas de apoyo han tenido éxito?

Así como hoy se habla de efectividad en el desarrollo, ayer se hablaba de gestión por resultados. Sea cual fuere la frase de moda para definir el tema, el interrogante sigue siendo el mismo: ¿cómo evaluar el impacto que ha causado un programa de desarrollo? ¿Cómo sería América Latina si nunca hubieran existido la Fundación Ford, el BID, la comunidad donante? Y el punto de fondo: ¿existe evidencia empírica sobre la efectividad de las microfinanzas para mejorar las condiciones de vida de los microempresarios?

La pregunta es clave, urgente y válida. Y aunque en los últimos años ha aumentado sustancialmente el número de estudios de evaluación de impacto, todavía no hay una respuesta clara.

Es posible que para la banca comercial —como para cualquier industria donde prima la iniciativa privada y el mercado pone las reglas— la pregunta suene retórica. Lo que valida una actividad es su balance, sus resultados en "plata blanca". Si el negocio deja utilidades, es efectivo. Y en cierto sentido esta visión ha permeado a muchas organizaciones internacionales de microfinanzas que han dejado de invertir en costosos estudios de impacto: si los clientes solicitan y devuelven los préstamos es porque están mejor con ellos.

Pero cuando una industria surge a causa de una intervención externa, llámese acción del Estado o de la comunidad donante, el balance de fin de año de una empresa sólo demuestra que esa empresa es sostenible, no efectiva. Hablando por ejemplo de las leyes de fomento de la microempresa, el consultor Miguel Cabal dice que "no sabría decir si estamos mejor o peor con las leyes de fomento, porque no ha habido reales esfuerzos de evaluación de impacto". Y al terminar su presentación en el Foro Interamericano de la Microempresa en Cartagena, el profesor de Princeton, Dean Karlan, formuló la pregunta del millón. "¿Hay evidencia empírica de la efectividad de las microfinanzas?" Su respuesta: "La verdad es que todavía no lo sabemos".

El discurso del método

Por evaluación de impacto se entiende cualquier proceso que busca determinar si una acción emprendida logra el resultado esperado. Y el primer problema que se presenta es que las actividades microfinancieras pueden tener tres tipos de resultados deseados: económicos, sociopolíticos e individuales. Los efectos económicos van desde el impacto de una sola institución microfinanciera en una comunidad específica, hasta el que pueda tener en el PIB de un país una industria microfinanciera desarrollada y con decenas de instituciones que atienden a cientos de miles de clientes en la economía de una zona geográfica o un sector de la población.

Abunda la evidencia empírica sobre el impacto económico positivo de las microfinanzas. Para la muestra, dos estudios: uno sobre los proyectos microfinancieros de Save the Children en Honduras en 1999, el cual mostró que el acceso al microcrédito ayudó a muchos pequeños productores agrícolas a no tener que vender por adelantado sus productos por debajo del precio de mercado para conseguir ingresos durante los meses sin cosecha, y otro sobre el programa de crédito con educación CRECER de Bolivia, donde se reveló que el 67% de los participantes en el programa había aumentado sus ingresos gracias a él. Pero las IMF también pueden producir cambios en el estatus político o social de un sector de la población, y el acceso al crédito y al sistema financiero formal también impacta la autoestima de los prestatarios. Evaluar estos tipos de efectos requiere distintas metodologías.

Cuando el objetivo que se persigue es la reducción de la pobreza, analizar el impacto de las microfinanzas se vuelve especialmente importante. En Development Gateway, un sitio en la red especializado en el tema, se plantea que hay consenso en que es más conveniente usar múltiples métodos en lugar de uno solo, y que es necesario combinar los enfoques cualitativo y cuantitativo. Pero en muchos casos esto resulta demasiado costoso para programas en los cuales la inversión total es relativamente pequeña.

Grupo de control

"¿Hay evidencia empírica de la efectividad de las microfinanzas? La verdad es que todavía no lo sabemos". —Dean Karlan

Otro de los problemas que surge es que la evaluación de impacto debe iniciarse antes de que el programa se lleve a cabo. Según Karlan, dado que el impacto es causal y "se refiere a cómo un programa produce cambios", para medirlo se debe diseñar un instrumento y ponerlo en marcha junto con la iniciativa misma. "No se puede hacer un estudio de impacto en forma retrospectiva", concluye. Además, si la evaluación de impacto quiere ser rigurosa debe evitar sesgos que pongan en duda su objetividad, lo cual plantea cuestiones de fondo sobre las que se enredan los expertos. El sesgo de selección es uno de los más evidentes: los clientes de las microfinancieras, por el hecho mismo de solicitar un microcrédito, poseen características emprendedoras que pueden contribuir a su éxito. ¿Cómo seleccionar individuos comparables sin crédito en un grupo de control?

Otro escollo, específico a las instituciones microfinancieras, es la limitada calificación gerencial para llevar a cabo el ejercicio, además de que al personal de las IMF tampoco le entusiasma pues significa introducir variables empíricas en las herramientas de análisis, lo cual se traduce en trabajo adicional y en una complicación extra para ellos.

Control y precisión

Miguel Angel Navarro, gerente financiero de la Organización de Desarrollo Empresarial Femenino (ODEF) de Honduras, una de las microfinancieras que participan en el proyecto ImpAct en ese país que el propio Navarro coordina, señala el mayor problema con la evaluación de impacto: "Hay que tener un grupo de control para ver cómo se comporta respecto del grupo en el cual se aplicó el programa, y eso es bastante difícil".

El proyecto ImpAct, financiado por la Fundación Ford y varias universidades británicas, es un intento de evaluar el efecto de las microfinanzas en los clientes de varias regiones del mundo. Se inició en América Latina en 2001 con 10 IMF hondureñas, una de las cuales fue ODEF. Se trataba de usar cinco herramientas para medir el efecto de los servicios de las microfinancieras. "Como detectábamos un 45% de deserción entre nuestros clientes, la primera herramienta que usamos fue una encuesta para medir por qué la gente estaba desertando", relata Navarro.

Como grupo comparativo inicial ODEF usó clientes nuevos, pero la metodología se refinó y ahora, por cada cliente elegido al azar para participar en la evaluación de impacto, se escoge para el grupo de control a otro cliente perteneciente al mismo grupo demográfico, ubicación geográfica y actividad económica.

¿Resultados? Un 33% de los desertores había abandonado a las IMF porque tuvo problemas con la atención que recibía de la institución misma, pero un 21% lo había hecho porque no le parecía satisfactorio el programa de microfinanciamiento disponible. Entre las razones señaladas figuran la alta rotación del personal, la lentitud en la aprobación del crédito, el ser atendidos por cualquier persona y no por el mismo ejecutivo siempre, y la inflexibilidad en materia de plazos.

El resultado más destacado fue que el 66% de los encuestados dijo que regresaría a la microfinanciera si el programa mejoraba."Eso nos hizo desarrollar programas nuevos y salir a rescatar a clientes que habían desertado", recuerda Navarro. La reincorporación de viejos clientes fue grande, "y mucho más barata que salir a buscar clientes nuevos".

Ser o no ser

El estudio de ODEF es claramente ventajoso para mejorar el negocio de las instituciones microfinancieras participantes y también amplía el acceso al crédito. Pero ¿es realmente evaluación de impacto? Karlan sostiene que definitivamente no, pero Navarro estima que sí, por cuanto "permite saber si las microfinancieras están cumpliendo sus objetivos y, si no lo están haciendo, realizar los cambios necesarios".

Sin embargo, es más fácil entender el ejercicio de ODEF como un estudio de mercado o como una encuesta de satisfacción del cliente para mejorar un producto, y no como una auténtica evaluación de impacto. Pero no se puede negar su utilidad como herramienta para mejorar la atención al cliente y hacer más transparentes sus demandas y necesidades.

Y si se trata de dar mayor transparencia al mercado, el trabajo que están haciendo calificadoras como Microrate o la plataforma de información The Mix, también beneficia a los clientes y aceita mejor los engranajes de una industria que ha surgido bajo la sospecha de la intervención, ya sea estatal o donante. Pero ni la calificación de crédito (credit rating) ni la puntuación del crédito (credit scoring), ni los indicadores de The Mix son evaluaciones de impacto.

Para Karlan, las experiencias prácticas que se han llevado a cabo en evaluación de impacto tienen en general deficiencias metodológicas serias que las privarían de validez. Aunque aclara: "Hay dos tipos de impacto: al que se refiere Miguel [Navarro, de ODEF] y al que me refiero yo. Las herramientas que está usando ODEF son útiles para un proceso cualitativo. Pero si se quiere hacer impacto, se necesita tener un grupo de comparación válido. Y los líderes de las microfinanzas y los donantes van a tener que empezar a hacer esto".

La experiencia de quienes han intentado hacer o han hecho evaluaciones de impacto de algún tipo es que cuando un experto sugiere cambios, nadie los quiere hacer, pero cuando la evaluación de impacto se hace de abajo hacia arriba, todos quieren participar en ella.

"La metodología siempre tiene problemas", concluye Navarro, "y la manera de mejorar una herramienta es usarla".

Por Samuel Silva, BID

Redes que Desenredan y Redes que Enredan (Sobre como enredarse en Redes Inteligentes y como desenredarse de Redes Tontas)

Todos hablamos de redes, de la importancia de involucrarse en ellas, de potenciarlas, de desarrollarlas. Todos decimos que la participación en redes es uno de los elementos de formación de capital social más importante de las personas y por ende, de las organizaciones. Pero…¿todas las redes son buenas?, claramente no, podemos distinguir redes inteligentes, que atrapan, que seducen, que se expanden y redes tontas, que entorpecen, limitan y se contraen hasta enredarlo todo, al final no sirven, no apoyan. ¿Cómo reconocer en que tipo de red estamos enredados?...¿Cómo reconocer cuando una red inteligente se convierte en tonta?...¿puede una red tonta aprender a ser inteligente?.

Primero, planteo algunas distinciones: en las redes inteligentes, claramente el valor que la identifica es la generosidad, esta red crece en base a aportes gratuitos, generosos de los participantes: regala información, datos, link’s valiosos que ahorran tiempo y abren posibilidades, se basa en la cooperación, su visión es estratégica, de largo plazo.

En las redes tontas, el valor es el egoísmo, la información se compartimentaliza, se segmenta, se centraliza, se basa en la obtención de poder a través del control de la información, se distribuye información falsa, parcializada, se basa en la competencia, su visión es de corto plazo.

Un ejemplo claro de redes inteligentes son las creadas a partir de los blogs, especialmente aquellos que se orientan a una temática específica: gestión, coaching, emprendimiento, etc. , administrados por personas que se identifican con sus nombres y apellidos reales, publican sus fotos actuales y comparten información y conocimiento, muchas veces de frontera…se asocian, se conectan, conversan, comparten conocimientos, opiniones, datos. Generan rutinas virtuosas, se practica la solidaridad, las opiniones constructivas, el respeto y la valoración, expanden el pensamiento y mayoritariamente la participación y la intensidad de la misma es libre y voluntaria. Son redes que llamo del tipo CCC o C3 (Crean Competencias Competitivas).

Las redes tontas, o redes CIC (Crean Incompetencias Competitivas) se parecen más a esos Comités o Grupos de Tarea caricaturizados en “La Oficina” del programa de TV “Jappening con Ja”, en las que el tiempo destinado a reuniones se pierde en conversaciones sociales, no se toman notas, no se acuerda nada, lo que se acuerda se olvida, no se respeta. Participar de estas redes es una perdida de tiempo, te enredas, te atrapas.

¿Es posible transformar una red CIC en una CCC?, mi experiencia me indica que sí, hay que esforzarse en desatar varios nudos, pero se puede lograr. Intentemos un baile de 4 pasos:

Primero: Plantear metas altas, motivadoras, inspiradoras. Cuando las personas ven al horizonte tienden a prestar menos atención a los guijarros del camino que cuando van con la vista pegada al piso. De ser necesario, reemplace integrantes siguiendo la lógica del equilibrio paretiano (el 20% de los miembros de la red, generan el 80% de los problemas).

Segundo: Defina como valor central de la red el Ubuntu y cuénteles la historia de Sudáfrica. (NOTA- acceder al blog del autor para pinchar el link)

Tercero: Anime las discusiones positivas, retroalimente positivamente. Invite a la red a personas externas que ojala participen de redes CCC. Sea generoso en el halago y mezquino en el reclamo. Recuerde que se cazan más moscas con miel que con vinagre.

Cuarto: Deje pasar tres meses. Pida cooperación y ayuda. Vea si la red responde, lea el estado de ánimo de los integrantes de la red. Evalue el nivel de cooperación. Vuelva al Primer paso y repita el ciclo una vez.

Si este baile después de dos iteraciones (seis meses) no funciona…entonces tome un par de tijeras, corte la red donde pueda y escape….antes que sea demasiado tarde.

Autor: Mauricio Rebolledo, http://biogestion.blogspot.com

Se achica la brecha digital

Con más de mil millones de internautas y dos mil millones de usuarios de teléfonos móviles, el mundo está cada vez más preparado para Internet y la brecha digital se ha estrechado poco a poco, según un informe británico.

Prácticamente todos los países incluidos en la lista que publica desde hace siete años el Economist Intelligence Unit, del grupo que edita la revista "The Economist", puntúan mejor en 2006 en la mayoría de los indicadores sobre desarrollo tecnológico utilizados para el análisis.

Y lo que es más importante, tanto en cifras relativas como absolutas, los progresos son mayores en la parte inferior de la lista, lo que significa que se acorta la distancia que separa a unos países de otros.

Europa encabeza la lista de preparación tecnológica para la era digital con Dinamarca en el primer puesto (9 sobre un total de 10), seguido de Estados Unidos (8.88), Suiza (8.81), Suecia, el Reino Unido, Holanda, Finlandia, Australia, Canadá, Hong Kong, Noruega y Alemania.

España figura en el lugar número veinticuatro, por detrás de Japón, Israel y Taiwán y en un escalón más bajo que el año pasado, pero, y esto es lo que cuenta para evidenciar su progreso, ha mejorado su puntuación general - 7.34 frente a 7.08-, como las de Italia (7.14 frente a 6.95), y Portugal (7.07 contra 6.90).

En América latina . Chile es el país latinoamericano más destacado, mejora su puntuación - un 6.19 frente a 5.97 puntos en 2005- y conserva su trigésimo primera posición, por delante de la República Checa, Hungría y Polonia.

México ha subido también puntos (5.30 frente a 5.21), pese a lo cual ha bajado tres posiciones hasta la treinta y nueve en la lista general.

Brasil puntúa asimismo mejor (5.29 contra 5.07 el año pasado), pero ha bajado del puesto 38 al 41, y lo mismo le ocurre a Argentina (5.27 frente a 5.05), que pasa del 39 al 42.

Venezuela es una excepción entre los países latinoamericanos de la lista, ya que no sólo baja tres puestos hasta el lugar 48 sino que pierde también puntos: 4.47 en lugar de los 4.53 del año pasado.

Perú sube un escaño y se sitúa con 4.44 puntos en el puesto cincuenta de la lista, mientras que Colombia puntúa mejor -4.41 frente a 4.18-, pero pierde tres posiciones y figura en el lugar 51.

Ecuador también demuestra una mejor preparación para la era tecnológica con una puntuación de 3.88 por ciento (2005: 3.83) y el puesto 58, inmediatamente detrás de China (4.02).

Para el estudio se utilizaron cerca de cien criterios cuantitativos y cualitativos, organizados en seis categorías como la conectividad y la infraestructura tecnológica, el entorno para los negocios, la adopción de las nuevas tecnologías por empresas y particulares, la legislación o los servicios electrónicos de apoyo.

La Nación, Argentina

Los gerentes de RR.HH son un obstáculo para el cambio - entrevista a Don Tapscott

Cómo es que el capital humano genera capital digital?

DON TAPSCOTT - Estamos en medio de un cambio histórico en dónde el capital humano se interconecta y extiende más allá de las fronteras de las empresas. El capital humano está formado por las capacidades de los individuos que forman la organización. Incluye competencias, conocimientos, intelecto, creatividad y el "know-how" que individualmente poseen. Son las capacidades de las personas las que crean valor para el cliente. Peter Drucker destacó en 1993 que ese conocimiento no es, meramente, otro factor de producción como el trabajo, el dinero y la tierra, sino que actualmente es el único recurso significativo. Por eso, el trabajador del conocimiento es el mayor activo que tienen las organizaciones. Sólo que muchas veces, en las organizaciones, ese discurso no pasa de ser mera retórica.

¿Puede dar un ejemplo concreto de un caso de éxito de esa práctica de gestión?

D.T. - Un buen ejemplo es Siebel Systems, una de las empresas de crecimiento más rápido en EE.UU. Estableció una vasta red de asociados para poder entregar un sistema integrado de software relacional para clientes, proveedores y empleados. Tom Siebel argumenta que esta es la clave del éxito de su empresa: "Tenemos solamente 8000 personas en la nómina de empleados, pero trabajan para nosotros más de 30.000 ". O sea que la relativamente pequeña empresa original, crea productos de software y orquesta una "business web" que enlaza consultores, proveedores de tecnología, implementadores, proveedores y vendedores que dirigen los productos a un mercado global. Todo eso es posible gracias a Internet. Esta tecnología de comunicación profunda, rica y públicamente disponible hace posible que una nueva arquitectura de negocio desafíe a la empresa de la era industrial, como la base de una estrategia competitiva. Mis colegas y yo estudiamos centenares de ejemplos de lo que llamamos una "business web" o "b-web". La definimos como cualquier sistema (de proveedores, distribuidores, proveedores de servicios, de infraestructura y de clientes) que utiliza Internet como base de sus comunicaciones y transacciones de negocios. En las b-webs de más éxito, cada integrante se focaliza en su competencia crítica. Juntos, de industria en industria, las b-webs prueban ser más flexibles, ágiles, innovadoras, de costos más eficientes y más lucrativas que sus competidores tradicionales, integrados verticalmente. Estos fuegos artificiales de los medios sobre el fracaso de las dotcoms es exagerado, porque las empresas que murieron representan apenas una pequeña porción de los negocios que comenzaron a explorar el poder de Internet.

No obstante su optimismo sobre las ventajas de la "b-web", la realidad muestra, sin embargo, que el reciente "crash" de las dotcoms enfrió mucho la determinación digital del mundo empresarial...

D.T. - Estos fuegos artificiales de los medios sobre el fracaso de las dotcoms es exagerado, porque las empresas que murieron representan apenas una pequeña porción de los negocios que comenzaron a explorar el poder de Internet. Es un hecho que en todos los sectores de la economía el terreno competitivo cambió y las "business webs" son, claramente, el nuevo mecanismo para ganar mercado. La clave para competir en la economía digital es la innovación del modelo de negocio que explora el poder de las "business web". Las empresas más expertas van a utilizar la web para alcanzar los objetivos en los que se esforzaron los últimos 25 años: la focalización de las competencias críticas, la reducción de los costos de transacción, la innovación más efectiva y en ganar nuevas formas de profundizar las relaciones con los clientes. Empresas como Citibank, Merrill Lynch, Gartner, Dell Computers, Enron, Schwab y Herman Miller van a arrasar con la competencia. Y es a causa de todo esto que la marcha de la nueva economía continúa rápida aunque el Nasdaq haya hecho "crash". El Nasdaq y la nueva economía no son términos intercambiables. Muchas de las empresas del Nasdaq son de la vieja economía y muchas del mercado accionista de New York (como FedEx) son de la nueva economía. Cualquier empresa puede escoger de que economía formar parte. No depende del producto que vende ni del mercado accionista donde está listada. Depende del modelo de negocio que adopte la empresa para crear valor para los clientes y riqueza para los accionistas.

Pero esos casos todavía son excepciones y no la regla. Dónde falla el pensamiento estratégico de los CEOs sobre la web?

D.T. - Aconsejo a los ejecutivos que avancen, paso a paso, en dirección a una "business web". Traten las conexiones más próximas con los clientes vía web y deriven, outsourcing mediante, a los proveedores el mayor número de funciones posibles, ya que Internet posibilita una colaboración más estrecha. El error es no advertir que la empresa, por sí sola, ya no es más el punto de partida del pensamiento estratégico. Precisan reinventar su modelo de negocio poniendo a la web como centro crítico. Muchas empresas, tanto de la vieja como de la nueva economía, hicieron sus web sites y luego se sintieron decepcionadas con los resultados. Pero como ya dije muchas veces, en la era digital, un web site es el equivalente a la tarjeta comercial, nada más. Los negocios que se obsesionan por tener sites llamativos, con contenido multimedia muy elaborado, no se están focalizando en el punto correcto.

Y en qué deben, las empresas, hacer foco para construir ese nuevo modelo de negocio?

D.T. - La cuestión crítica en la economía actual es la forma en que una empresa coordina los recursos relevantes para entregar valor al cliente. Durante el reinado de la empresa verticalmente integrada, este era un punto menor ya que se supunía que muchos de los recursos serían internos a la empresa y de esta manera, los recursos humanos significaban personas dentro de la empresa. Todavía hoy, en la era de Internet, las empresas pueden tener capital humano y recursos, pero no los tienen que poseer- el capital humano y los otros recursos pueden formar parte de la "business web". Entonces los temas como las alianzas, las decisiones de fronteras, la construcción de un sistema como un mix de "business web", de nuevos canales de distribución, de reestructuración industrial y demás, pasan a un primer plano. Mencionó la importancia de la fuerza de trabajo en este nuevo modelo de negocio.

Cuáles son las implicaciones de las "b-web" para la gestión de los recursos humanos (RR.HH)?

D.T. - En muchas empresas la gestión de recursos humanos son un obstáculo para el cambio. Le falta curiosidad y normalmente tolera antiguas actitudes, formas de trabajar y culturas heredadas. Mientras que algunos profesionales de RR.HH. enfrentan el desafío, la mayoría no lo hace. En las empresas integradas, la función típica de RR.HH. es proveer servicios, como los beneficios sociales, gestión de personal, negociación salarial y análisis de desempeño. Pero al ritmo que nos movemos en el mundo de las "b-webs", la profesión de recursos humanos deberá reinventarse y responder a un nuevo recurso vital: el capital humano interconectado. Además de gestionar los recursos humanos, tenemos que pensar en términos de GRHI -gestión de recursos humanos inter-empresarial-, o sea, el capital humano en su forma interconectada.

Entonces ¿qué acciones hay que llevar a cabo para que eso suceda?

D.T. - La gestión de RR.HH. tiene que crear condiciones para lograr efectividad inter organizacional en la "b-web". Pero, además de gestionar los recursos humanos, tenemos que pensar en términos de GRHI -gestión de recursos humanos inter-empresarial-, o sea, el capital humano en su forma interconectada. Las empresas necesitan tratar a los empledos de sus socios en la 'b-web" como si fuera su propio capital, porque la creatividad y la creación de valor para el cliente dependen de la acumulación y liberación del capital digital en todas sus formas. De esta manera, más allá de reclutar, los gestores de RR.HH. deberían pensar cómo acumular capital humano interconectado. En este plano los gestores de RR.HH. deberían repensar las funciones tradicionales como el reclutamiento. Los recursos de la "b-web" se mueven contínuamente a través de las membradas organizacionales. Cuando evaluamos un posible socio, se debería analizar el capital humano que este posee, de la misma manera que antigüamente se evaluaba una persona a ser contratada.

Piensa que las actuales soluciones de e-RR.HH. responden a esa necesidad de gestión de recursos humanos inter-empresarial?

D.T. - Todavía no, porque se limitan a la digitalización de los procesos administrativos. Hay que ir más allá de eso, a la dimensión cultural. En el pasado, los gestores más experimentados, deliberadamente promovían la cultura de su empresa: los valores, las normas y la misión de la firma. Modelaban e influenciaban el pensamiento y el comportamiento de su gente. Los ajenos a la empresa lo definían como su modus operandi- formas de trabajar y colaborar, planeamiento estratégico, procesos de negocio, aproximaciones al desarrollo del personal, políticas de RR.HH. y estilos de gestión. Como en todas las organizaciones, la "b-web" también posee una cultura, implícita o explícita. En las mejores "b-webs", la cultura es robusta y promueve un ambiente saludable para la creación de valor. Los gerentes diseñan la cultura de su "b-web" para modelar la evolución del capital humano interconectado. Los gerentes deben dar los pasos necesarios para promover una cultura de alto desempeño, de acuerdo con los objetivos y el componente socio-profesional de cada organización.

Cuáles son, en ese contexto, las premisas básicas para que una organización concilie el "hi-tech" y el "hi-touch", o sea, el lado humano?

D.T. - El CEO de Sun Microsystems, Scott McNealy, utiliza imagenes, símbolos y humor para promover, a través de la "b-web", los valores de Sun y su visión. Sun se presenta, en contraste con la autocrática Microsoft, como una empresa de sistemas abiertos. Sun incentiva los valores del poder del consumidor, la independencia del vendedor y la libertad de empresa. Posiciona su alianza con el Departamento de Justicia de los EE.UU., como una cruzada contra los monopolios y a favor del emprendedorismo. Sun libera su conocimiento para crear nuevas ideas y tecnologías como Java, a pesar de tener una estructura jerárquica y todos saber quién es el que manda. McNealy comunica los valores empresariales regularmente a través de medios como el Sun Talk Radio. La lección es comunicar, comunicar, comunicar. En el pasado las empresas controlaban su cultura. Hoy, muchos empleados utilizan el sistema de comunicaciones web de otras compañías durante gran parte del día, y quedan inmersos en otra cultura empresarial, a través de un medio muy poderoso. Algunos empleados de Solectron pasan muchas horas en la extranet de Hewlett Packard. Entonces, al paso que las comunicaciones se extienden a través de la "b-web" ¿será la empresa el único proveedor de contenidos que controle su contexto cultural?

Volviendo a la gestión de personas por qué sostiene que el trabajo debe ser un costo variable?

D.T. - La antigua empresa compensaba a los trabajadores del conocimiento por medio de salarios y bonos y promedia el trabajo en los balances como un costo variable. Sólo los gerentes senior recibían "stock options". Hoy las personas son inversores de capital social. Este cambio en la percepción cambia la forma en que se remunera, compensa y conduce delante de las personas -ya sea en la empresa como en la "b-web".

De qué forma?

D.T. - A lo largo de los 90, los gerentes debatieron sobre si sería acertado incluir el capital intelectual en los balances. Stephen Wallman, de la Comisión de Securities & Exchange de los EE.UU., afirmó que las empresas y los legisladores necesitaban desarrollar nuevas medidas de capital intelectual, a tal efecto. Una de las tantas medidas posibles es el valor de mercado de una empresa menos sus activos de capital. Aparte de este debate: los humanos, su poder cerebral y "know-how" constituyen una forma de capital que, de muchas maneras, se sobrepone al valor del dinero y de otros activos de capital tradicional. Sin importar si los medimos en el balance o no, los gerentes deben repensar como atraerlos y retenerlos, especialmente en su forma interconectada.

Encarar a las personas como capital no es deshumanizar al ser humano?

D.T. - Seguramente muchos se sentirán reticentes a tratar a los humanos como capital. ¿No será un bocado Orwelliano, dirían? Riel Miller, que realizó un estudio para la OCDE sobre capital humano, hace la siguiente pregunta "¿qué preferiría ser, un costo o un activo?" Defiende la "transformación de las personas en activos - algo valioso en vez de correrlos para el fondo". Defender que las personas tengan el alto estatuto de capital humano no las deshumaniza -implica que los trabajadores del conocimiento, más que el dinero o las infraestructuras, lideren la creación de riqueza y prosperidad. La población no está envejeciendo sino tornándose bi-modal. Este tsunami demográfico cambiará profundamente la fuerza de trabajo y los desafíos de la gestión de RR.HH en la empresa y en la "b-web". Pasemos al asunto de la Generación Net, una temática que le es bastante querida.

Podría describir en mayor detalle cuáles son los elementos de la nueva cultura del trabajo creados por esa nueva generación?

D.T. - La revolución de los modelos de negocios basados en la Net está por entrecruzarse con la revolución demográfica. La mayor generación, el eco del "baby boom", está por incorporarse a la fuerza de trabajo. Los 88 millones de descendientes del "baby boom" norteamericano, los jóvenes del 2000, los que tienen entre los 2 y los 22 años de edad, ahora exceden a sus padres por un márgen saludable. La población no está envejeciendo sino tornándose bi-modal. Este tsunami demográfico cambiará profundamente la fuerza de trabajo y los desafíos de la gestión de RR.HH en la empresa y en la "b-web". Los humanos pertenecientes a la Generación Net son los primeros en ser bañados en bits -los primeros en crecer en un mundo multimedia, multi-tareas, ininterrumpida y con una psicología diferente de la de sus padres boomer. Una hija adolescente probablemente surfeará la web, mientras responde un e-mail, habla por teléfono, ve TV y lee una revista para adolescentes. Ahora imaginemos el impacto de millones de jóvenes con ese pensamiento fresco, enérgicos, armados con el capital humano más poderoso de la historia, entrando en la fuerza de trabajo. Esto recién comenzó. La Generación Net transformará la naturaleza de la empresa y la forma de crear riqueza, al ritmo que su cultura se transforma en la nueva cultura del trabajo. Esta generación es excepcionalmente curiosa, autoconfiada, experta, focalizada, divergente, adaptable, con gran autoestima y poseedora de una orientación global. Estos atributos, combinados con la facilidad que tienen para utilizar las herramientas digitales, debería amenazar y desafiar al gerente tradicional y a las aproximaciones tradicionales de la estrategia. Esta generación ejercerá presión para cambios radicales en las empresas existentes y en las instituciones establecidas. Al contrario de sus padres, prefieren la colaboración y abominan de los patrones. Su primer punto de referencia es la Net. Luchan para innovar y exigen resultados rápidos. Les gusta el trabajo exigente, porque trabajo, aprendizaje y diversión coinciden. Son creativos de formas inimaginables. Esta generación será la más emprendedora de toda la historia humana.

Además del trabajo cuáles son las mayores transformaciones en el aprendizaje con la llegada de la Web?

D.T. - Si fuera posible que profesionales de la enseñanza, congelados hace 300 años, volvieran a la vida y vieran las otras profesiones- un físico en un laboratorio, un piloto en su cabina, un ingeniero diseñando un automóvil en el ciberespacio- quedarían maravillados por la forma en que las tecnologías cambiaron el trabajo. Pero si entrasen en un salón de clase, no tengo duda de que se sentirían reconfortados, ya que muy poco cambió. Pero ahora tiene que cambiar. Citando una vez más a Peter Drucker, conviene resaltar que el "e-learning" será uno de los mayores negocios en la próxima ola económica, a la par de la biotecnología.

¿Qué contornos modelará este cambio educacional?

D.T. - Los jóvenes de la Generación Net comienzan a procesar información y a aprender de forma diferente a sus padres. Las nuevas herramientas ofrecen una gran promesa de un nuevo modelo de aprendizaje -basados en el descubrimiento y en la participación. Esta combinación de una nueva generación y de nuevas herramientas digitales hará repensar la naturaleza de la educación -tanto en el contenido como en la entrega. El cambio de ser un receptor pasivo en el modelo de trasmisión del conocimiento a un modelo interactivo, es la piedra de toque de la Generación Net. Tienen intención de ser utilizadores, no sólamente ver y escuchar. Mucha de las actividades en el aula hoy, se reducen a que el profesor hable y el estudiante escuche. Por eso, el nuevo modelo cambia el centro del profesor al educando -centrando la experiencia de aprendizaje en el individio y no en el trasmisor. En el pasado, la educación tendía a centrase en el profesor, no en el alumno. Esto es especialmente cierto en la enseñanza post secundaria, donde los intereses específicos y el "kow-how" del profesor influenciaban fuertemente el contenido. En contraste, una educación centrada en el educando, comienza por una valuación de sus capacidades, de su estilo de aprendizaje, de su contexto social y de otras características del estudiante que afectan el aprendizaje. Hace un uso extensivo de software que permite estructurar y modelar a medida la experiencia de aprendizaje. Es más activa, con estudiantes discutiendo, debatiendo, investigando y colaborando en proyectos. El nuevo modelo enfatiza el aprendizaje en la forma de navegar y de cómo aprender a pensar, más que en absorver conocimientos. El nuevo modelo es también altamente customizado -a medida. Capacita a los estudiantes a ser tratados como personas y a tener su experiencia de aprendizaje modelada por sus "backgrounds", talentos individuales, rango de edad, estilos cognitivos, preferencias interpersonales y demás. Muchos de los nuevos conceptos educativos que mencionó se encuadran en los modelos de "e-learning".

Pero están las empresas y el sistema educativo preparados para esas transformaciones? Además, la eficiencia del "e-learning" todavía es muy baja y, los contenidos, en muchos casos, son poco tentadores.

D.T. - Soy muy optimista del éxito del "e-learning". Necesitamos tener en cuenta que todavía estamos en los primeros días de desarrollo de Internet. En términos de multimedia, todavía es extremadamente primitiva. El audio está OK, pero el video es horrible. Esto va a cambiar. El material será presentado de una forma tentadora y el contenido reflejará el conocimiento del mundo. Y, para las empresas, permitir a sus empleados acceder a la formación y actualización de sus competencias a través de las PCs, es ciertamente eficiente en términos de costos. Los empleados pueden aprender a su propio ritmo y en la profundidad que encuentren conveniente. No necesitará desaparecer un par de días para tomar un curso que muchas veces se da en otra ciudad. Y, citando una vez más a Peter Drucker, conviene resaltar que el "e-learning" será uno de los mayores negocios en la próxima ola económica, a la par de la biotecnología.

Fuente: Gurusonline.tv, entrevista de Ruben Eiras. Tradución y adaptación de Silvia Chauvin.

Interrelación entre la capacidad y la mejora de valor de una empresa (en portugues)

RESUMO

A essência do trabalho consiste na abordagem diferenciada dada às organizações, abordagem essa sedimentada no conceito de valor e na metodologia de gerenciamento de processos. Conjuntamente a essa reestrutura organizacional , define-se um novo sistema de custeio baseado no "Activity Based Costing" (ABC), incorporando ainda convenientemente a metodologia de alocação de custos do método das Unidades de Esforço de Produção (UEPs).

O trabalho discute a lógica tradicional de maximização do valor do produtor, diferenciando-se no que diz respeito à avaliação das funções: separam-se as atividades que agregam valor daquelas que não agregam valor aos produtos, identificando-se ao mesmo tempo as principais fontes de ineficiências.

O cotejo do valor do consumidor com o valor do produtor, e a discussão das opções estratégicas daí decorrentes é uma das principais contribuições da pesquisa .

INTRODUÇÃO

Modernamente, os pesquisadores afirmam que a unidade básica de acumulação de custos deixou de ser a seção produtiva e passou a ser a atividade. Isto porque, “são as atividades que consomem recursos (e por conseqüência incorrem em custos) e elas podem agregar valor ou simplesmente representar perdas (isto é, atividades não valor)".

Conclui-se, então, que um bom sistema de custeio gerencial deve prover a empresa de informações detalhadas das atividades dentro de um processo de elaboração de seus produtos/serviços. Essas informações não devem ter um caráter meramente contábil mas sim, uma ênfase gerencial, deixando de lado a idéia de um simples processador de dados para assumir uma postura de gerenciamento de custos pelas atividades. Assim sendo, um sistema de custeio gerencial deve representar um processo produtivo a partir de suas atividades, satisfazendo alguns pontos, tais como:

- identificar os produtos/serviços nos quais o consumidor reconhece valor, associando-os ao sistema produtivo;

- identificar as atividades que agregam valor aos produtos/serviços;

- apresentar medidas que permitam uma linguagem de comunicação única na avaliação das melhorias; - analisar e identificar as causas dos custos; por exemplo, o LAYOUT é um fator determinante nos custos de movimentação dos materiais;

- permitir à gerência reconhecer, a nível de atividades (onde a ação está realmente tomando lugar), como são formados os valores de custos;

- unificar a produção pela utilização da noção abstrata do trabalho, que é o elemento comum entre as atividades;

- considerar que o objetivo maior de uma empresa é agregar valor aos produtos/serviços, ou seja, as matérias-primas são apenas objetos de trabalho.

A questão que se apresenta é como entender o consumidor e o processo produtivo conjuntamente, identificando nas organizações um denominador comum de capacidade do processo produtivo. Esse denominador comum deve refletir a produção em medidas de performance de custos que excedem o critério único de uma avaliação financeira, de maneira a avaliar os desenvolvimentos produtivos e assegurar as expectativas dos consumidores.

AS ATIVIDADES E SEUS CUSTOS

O sistema proposto utiliza a noção abstrata de esforço produtivo, buscando com ele relativizar entre si, as atividades agregadoras de valor. Essa relativização permitirá a obtenção de uma medida representativa do esforço consumido na produção, quando da agregação de valor em um produto.

A idéia consiste em avaliar as atividades agregadoras de valor dentro de uma única ótica, como se as atividades trabalhassem na confecção de um único produto. Essa unidade única permitirá à empresa ser administrada como uma fábrica mono produtora, mesmo que ela produza uma grande variedade de produtos.

O sistema de custo deverá, então, avaliar com que intensidade as atividades contribuem com os objetivos da empresa, permitindo o entendimento e o melhoramento contínuo do sistema produtivo. Para isso, necessita-se identificar como cada atividade agrega valor aos produtos, e como a mesma converte o trabalho, a tecnologia, a matériaprima, etc., em valor. Isso porque o sistema proposto baseia-se, para a avaliação dos custos dos produtos e da performance da empresa, no princípio de que as atividades são consumidoras de recursos, e que os produtos/serviços são apenas consumidores dessas atividades.

Assim, a empresa deixa de ser dividida em processos independentes e passa a ter um caráter inter-funcional. O sistema de custeio proposto baseia-se no Activity- Based-Costing (ABC), e procura estabelecer um controle maior nos custos que agregam valor, além de identificar, de uma forma mais clara, os gastos que não agregam valor aos produtos/serviços da empresa. ----Os controles de custos, por sua vez, estarão direcionados às fontes onde os custos ocorrem. Essas informações permitirão à direção entender melhor seu negócio, avaliando a performance das atividades e permitindo, por exemplo, localizar os custos de não valor, os custos reais dos produtos com suas respectivas fontes, bem como avaliar a produtividade das atividades em geral.

O TIPO DE ATIVIDADE

Diferentemente dos sistemas tradicionais, onde os custos são contabilizados por categoria (como mão-de-obra, depreciação, etc.), o que dificulta a identificação de como e porque foram gastos tais recursos, o sistema de custo por atividades aloca diretamente os custos em função de sua utilização. Por exemplo, no caso de atendimento de um cliente especial que necessita um produto com um set-up demorado, os sistemas tradicionais alocam esse gastos genericamente a todos os produtos. No modelo ABC, o custo desse set-up demorado será alocado ao cliente especial a partir dessa atividade. A alocação dos gastos do set-up em função das atividades permitirá saber como foi usado esse recurso, preservando a individualidade dos esforços e localizando a causa do gasto incorrido.

A análise por atividades decompõe uma empresa complexa em elementos de fácil entendimento e mensuração. Contudo, nem todas as atividades se relacionam diretamente aos produtos, Assim sendo, necessitar-se-á de hierarquias diferentes no relacionamento produto atividades. Em muitos casos, será necessário trabalhar com tarefas, ou seja, os elementos básicos responsáveis pelas atividades. O objetivo desta hierarquização é permitir um gerenciamento local que viabilize a delegação de responsabilidades e facilite a análise e o controle das variações.

Como são as atividades que contribuem diretamente para a performance de um produto, e como é o consumidor quem avalia essa performance, o trabalho de definição das atividades e sua classificação em atividades valor ou não-valor são tarefas importantes e dinâmicas, e que devem ser conduzidas indiretamente pelo consumidor. Caracteriza-se por ser lento pela necessidade de conhecer-se plenamente a voz do consumidor, bem como pela necessidade de relacionar as atividades com as funções dos produtos. Além disso, a relação é dinâmica uma vez que os desejos dos consumidores alteram-se constantemente.

O passo mais difícil e complexo na implantação do método é o de relacionar as atividades com as funções dos produtos, de forma a diferenciar as atividades que agregam valor daquelas que não agregam valor.

CLASSIFICAÇÃO DAS ATIVIDADES

As atividades poderão ser classificadas em quatro grandes classes, a saber:

- atividades que agregam valor (A);

- atividades que não agregam valor (N);

- atividades de valor incorporando atividades de não valor (AN);

- atividades de suporte.(S).

a - Atividades Valor (A)

Atividades que agregam valor são aquelas atividades do processo produtivo que apresentam uma relação direta com o produto, e são reconhecidas pelo consumidor quando da análise do produto. É bem verdade que, conforme os produtos, essa relação ou esse conhecimento não é explícito. Assim, em um carro, cuja função principal é permitir deslocamento, a montagem dos pneus dificilmente será reconhecida a nível de consumidor mas, para atender a função principal e satisfazer o consumidor, é necessário um meio de transmissão entre o veículo e o solo, no caso os pneus. Nota-se, porém, que o transporte do pneu da entrada da fábrica até sua montagem no carro, não se relaciona com função nenhuma.

b - Atividades Não-Valor(AN)

As atividades que não agregam valor são consideradas atividades "parasitas", pois acrescentam gastos aos produtos sem agregar-lhes valor. Logo, é fundamental para a empresa, a identificação dos gastos de não-valor para tentar eliminá-los ou, ao menos, reduzir sua ocorrência.

Algumas atividades são claramente não agregadoras de valor, tais como recebimento, contagem, movimentação, inspeção, arquivamento, correções, etc. Porém, deve-se ressaltar que as atividades não-valor sempre relacionam-se primeiramente aos processos, posteriormente aos produtos e muito raramente às funções dos produtos. Isso auxilia a sistemática de contabilização, pois evita-se bases de rateio, que normalmente mascaram a realidade dos gastos. Nos sistemas tradicionais de custos, por exemplo, os valores relativos a uma ordem de compra de um determinado produto são rateados aos produtos sobre bases como mão-de-obra, custos de materiais, etc. Nota-se que essas bases nem sempre reproduzem a realidade, pois não determinam quanto os produtos realmente necessitaram do esforço da atividade.

Finalmente, é importante destacar ainda que as atividades não-valor, como compras, podem se relacionar aos produtos desde que se identifique o esforço de produção efetivamente incorrido pelos produtos. Assim, um produto que necessita o dobro de esforço de compras em relação a outro, deverá imputar o dobro de gastos da atividade não-valor compras.

c - Atividades Valor Incorporando Atividades Não (AN)

As atividades AN são aquelas onde a maioria do esforço produtivo incorpora um valor ao produto/serviço. Contudo, para que a mesma ocorra é necessário que ocorra um esforço produtivo em atividades que não agregam valor. Como exemplo, tem-se a atividade de treinamento de um piloto, onde o valor agregado é medido pelo tempo de vôo de instrução. Porém, sempre que ocorrer uma aula prática de vôo, existirá uma atividade não agregadora de valor, que é a revisão do avião. Outros exemplos podem ser verificados na prática tais como o set-up de uma máquina.

d - Atividades de Suporte (S)

Apesar de grande parte das atividades relacionarem-se com os produtos, em alguns casos torna-se tecnicamente muito difícil identificar tal relação, ou então o custo dessa determinação não justificaria tal atitude. Esse é o caso das atividades de suporte, que englobam atividades como recursos humanos, relações públicas e atendimento a requisitos legais.

As atividades de suporte podem, ainda, ser agregadoras de valor ou não, a pesar da grande maioria não agregar. Um caso especial é o de marketing. Considerando o marketing como sendo uma atividade de suporte, tem-se que quando uma propaganda, por exemplo, valorizar a imagem da empresa, essa atividade incorporará indiretamente valor ao produto, haja vista que ela interfere na cadeia de valor. As atividades de suporte podem ser repassadas aos produtos por bases de rateio, tais como esforço de produção das atividades que agregam valor ou bases particulares à cadeia de valor.

GRUPO DAS ATIVIDADES AGREGADORAS DE VALOR

Para uma empresa o ideal é ter um único produto que permita determinar com clareza, precisão e rapidez seus custos, o que também facilitará bastante o processo de planejamento e controle da produção.

A realidade, porém, não apresenta tal quadro. As empresas buscam cada vez mais atender seus consumidores com variedades de produtos, levando os sistemas produtivos a serem cada vez mais complexos.

A busca contínua da satisfação dos consumidores, associada à necessidade de racionalização de seus custos, vêm obrigando as empresas a repensarem seus sistemas produtivos. Nesse novo quadro, a empresa necessita diferenciar os dispêndios que agregam valor (custos) daqueles que não agregam valor (gastos).

Aliadas a esta complexidade produtiva, novas filosofias de fabricação têm sido definidas, dentre as quais destaca-se o "just-in-time". A filosofia just-in-time questiona os conceitos aceitos até agora nos gerenciamentos contemporâneos incorporando, na sua base conceitual, o conceito de valor agregado. Porém, os sistemas de gerenciamento de custos ainda não acompanharam essa tendência.

Neste sentido, pode-se dizer que é somente o valor agregado que permitirá à empresa alcançar o lucro. Todos os outros gastos envolvidos no processo, como a própria palavra nos diz, são gastos e portanto são contrários ao lucro.

Como já foi dito, o modelo proposto divide as atividades da empresa em quatro grandes grupos. O primeiro grupo, o principal, é o grupo das atividades agregadoras de valor, às quais associa-se o verdadeiro conceito de capacidade produtiva, isto é, a capacidade de agregar valor existente em seu sistema produtivo.

Para facilitar a avaliação das atividades valor, o modelo procura visualizar a empresa a partir de uma base única de valor. Essa unidade de valor é uma noção abstrata do que quanto cada produto/serviço absorve de valor em sua passagem pela empresa. Isto permitirá visualizar uma empresa multi-produtora em uma empresa ideal que produza um só produto.

Agindo dessa forma, obter-se-á uma única medida de produção que permitirá a comparação entre as diversas atividades de valor. Além disso, como os custos serão transformados em valor agregado pelas atividades, e como são as atividades que transformam os esforços produtivos de máquinas, homens, energia etc., em produtos, podese dizer que são estes custos que consomem as capacidades produtivas.

Justifica-se, assim, a idéia de unificar a produção, pois independentemente dos produtos e, principalmente, da forma de fabricação dos mesmos, o resultado final da atividade produtiva é representado pelo valor adicionado aos produtos. Os princípios básicos usados na definição desse primeiro grupo estão baseados na metodologia das Unidades de Esforço de Produção, que determina uma única unidade de transformação do trabalho de produtivo.

O segundo grupo concentra as atividades não agregadoras de valor. Nesse grupo consideram-se atividades tais como movimentação de materiais, set-up, planejamento da produção, etc. A mensuração do trabalho consumido pelos diversos produtos servirá de base para o cálculo os custos dos produtos pertencentes a esse grupo. Pretende-se, assim, eliminar as bases de rateios gerais, tais como mão-de-obra direta, espaço físico, etc.

O terceiro grupo é aquele composto pelas atividades de suporte as quais e como já foi dito, caracterizam-se por serem inerentes à organização, podendo então, por exemplo, ser rateados aos produtos de forma proporcional ao valor agregado absorvido pelos produtos no sistema produtivo.

FUNDAMENTOS DO SISTEMA PROPOSTO PARA A AVALIAÇÃO DAS ATIVI-DADES AGREGADORAS DE VALOR

Nos tópicos anteriores enfatizou-se que o importante para uma empresa é como a mesma aplica sua capacidade produtiva na transformação das matérias-primas em produtos ou serviços. Assim, a matéria-prima deve ser encarada como um elemento aglutinador da ação das atividades de valor, tendo uma participação passiva no processo produtivo.

A cadeia de valor é quem proporciona competitividade à empresa pela utilização harmônica dos meios de produção como mão-de-obra, máquinas, tecnologia, imagem de marca, força de vendas, etc., e o equilíbrio e a harmonia dos meios de produção é que criam o potencial produtivo da empresa. O processo produtivo só existirá se todos os elos da cadeia funcionarem harmonicamente dentro do ciclo produção-consumo, ou seja, não adianta só produzir, é necessário também vender, cobrar e comprar.

Pelo trabalho empregado em cada elo produtivo, caracterizado no modelo pelas atividades, a empresa transforma matérias-primas nos seus produtos e serviços. Em cada atividade encontra-se uma capacidade produtiva instalada, resultado dos recursos nela potencialmente existentes. A cadeia de valor da empresa deve então ser avaliada pela efetividade dos seus elos quando da transformação das matérias-primas em produtos ou serviços. Em cada elo (atividade), é incorporado um certo valor aos produtos como resultado do trabalho exercido o qual, por sua vez, é função da capacidade instalada. Como os outros produtos/serviços utilizam-se dessa capacidade, pode-se relativizar o consumo dos recursos advindos da fabricação de cada produto com um padrão. Esse padrão determinará o potencial produtivo (potencial agregador de valor), existente na empresa.

Este enfoque busca obter uma unidade de valor que represente a capacidade produtiva, avaliado em uma única medida, tal qual a noção abstrata de comprimento, o metro. Como as unidades são medidas de relativização sobre um determinado padrão, a empresa poderá definir uma medida base de sua capacidade produtiva de agregar valor. Essa unidade básica servirá como medida de comparação das capacidades produtivas existentes em cada elo. Como a razão da existência de uma empresa deve estar baseado no resultado de suas atividades, da empresa deverá identificar um determinado produto ou serviço que permita caracterizar o restante do processo produtivo. A fim de facilitar o entendimento, definir-se-á como produto-base o produto ou serviço que servirá como padrão comparativo da capacidade produtiva.

A mensuração do valor agregado aos produtos e a determinação da capacidade produtiva das atividades são relativamente difíceis de se quantificar. Tal dificuldade é mayor quando a mensuração do valor agregado é feita diretamente pelos consumidores. Neste caso, o resultado diz respeito a uma avaliação do desempenho das funções existentes nos mesmos, correspondendo ao resultado da combinação harmônica do valor agregado pelas atividades durante o processo de fabricação. É preciso portanto, empregar-se um procedimento metodológico para mensurar uma unidade que represente o valor agregado incorporado aos produtos quando da passagem das matérias-primas pelos processos produtivos.

O PROCEDIMENTO METODOLÓGICO PARA MENSURAÇÃO DAS ATIVIDADES AGREGADORAS DE VALOR

Como cada empresa possui uma estrutura produtiva própria, a metodologia a ser adotada, apesar da sua generalidade, poderá sofrer alterações visando satisfazer exigências especificas. A filosofia do sistema de gerenciamento das atividades agregadotas de valor está baseada no perfeito conhecimento do processo produtivo e da análise funcional dos produtos. Sua aplicação só ocorrerá satisfatoriamente se a empresa possuir uma estrutura organizacional voltada ao gerenciamento do processo. Além disso, os produtos devem ser vistos como um conjunto de funções harmonicamente unidas para satisfazer os consumidores.

O procedimento a ser adotado na busca do gerenciamento do valor encontra-se subdividido em três grandes grupos: análise da estrutura produtiva, análise dos produtos e levantamento dos custos técnicos. Os dois primeiros grupos permitirão a definição das atividades agregadoras de valor e o terceiro proporcionará o elemento relativizador entre as atividades.

No que diz respeito aos custos técnicos, é importante destacar-se que eles são avaliados diretamente na produção A utilização dos custos técnicos fornece uma informação mais realista, mas exige um entendimento profundo do sistema produtivo.

As informações dos custos técnicos não necessariamente virão dos registros contábeis o que exige uma contínua atualização dos meios produtivos. Como ejemplo pode-se citar a depreciação. Comumente encontra-se máquinas que, sob o ponto de vista contábil, estão totalmente depreciadas, porém no mercado consumidor ainda possuem um valor monetário real. No caso, de se trabalhar com custos contábeis, essa máquina não imputaria nenhum custo aos produtos, haja vista que encontra-se depreciada, o que não ocorreria nos custos técnicos, pois o mesmo baseia-se no valor de mercado.

Um outro exemplo disso é , a rápida obsolescência das tecnologias, que vem acelerando o desuso de certos equipamentos, o que contribui para mascarar o real custo de um produto. Nesse caso um produto poderá ter um valor muito inferior ao calculado com as informações dos custos contábeis, isto é, o uso dos custos contábeis estará inflacionando o custo do equipamento, pondo em risco a competitividade da empresa a médio e longo prazo. O sistema proposto avalia cada atividade de valor pelos custos técnicos incorridos quando da produção dos produtos.

DEFINIÇÃO OPERACIONAL DAS ATIVIDADES AGREGADORAS DE VALOR

As atividades de valor são uma composição de operações elementares ou, em alguns casos, até mesmo de uma operação elementar única. A operação de tornear uma peça, por exemplo, constituir-se-á numa atividade valor quando o resultado da mesma proporcionar o reconhecimento de uma ou mais funções no produto, por parte do consumidor.

Assim sendo, uma célula de fabricação, capaz de executar várias operações, pode compor uma única atividade, responsável por uma ou mais funções, ou então compor mais de uma atividade. Quando da ocorrência de mais de uma atividade em um posto operativo, a definição das mesmas será dada pelas funções incorporadas ao produto. Assim, uma operação que seja composta por mais de uma tarefa, poderá realizar um número variable de atividades que não agregam valor, mas deverá realizar pelo menos uma atividade de valor.

A contabilização separada das atividades de não-valor será determinada pela relação do volume financeiro envolvido nas atividades. Por exemplo, o transporte em uma célula de fabricação será contabilizado separadamente como uma atividade de não-valor, se o valor dessa atividade for representativo nos custos. Essa representatividade é dada pelo bom senso dos analistas, baseando-se para isto na relação no custo benefício da informação. De outra forma, o transporte na célula pode ser considerado como um custo da atividade de valor, sendo seu controle e melhoramento executado pelos operadores.

Contudo, se o custo de transporte passar a ser representativo na operação, decorrente da racionalização dos trabalhos efetuados, por exemplo, o mesmo poderá ser considerado como uma atividade de não-valor, deixando de ser um custo da atividade de valor.

As atividades de valor podem, então, ser constituídas por várias máquinas, Sejas elas homogêneas ou não. Nota-se que a abrangência da operacionalização das atividades é muito alta, podendo variar de estrutura para estrutura produtiva. E é exatamente o perfecto conhecimento da estrutura produtiva, aliado ao conhecimento funcional dos produtos, que permitirá a correta operacionalização e definição das atividades.

Cabe destacar que, por mais homogênea e constante que sejam as operações elementares, componentes de uma atividade, dificilmente a estabilidade da atividade perdurará no tempo. Essa instabilidade é provocada por dois fatores básicos. O primeiro é decorrente de variáveis internas à operação, como desgaste de ferramentas, disposição humana, etc. O segundo fator é relativo a variáveis externas, como mudanças tecnológicas de processo e/ou produto, alterações de fornecedores, etc. Portanto, a utilização do conceito de atividade exige o conhecimento e melhoramento contínuo do processo produtivo, o que acabará proporcionando uma mayor competitividade à empresa.

CONCLUSÕES

O modelo proposto permite a incorporação da visão do consumidor, no fluxo produtivo, relacionando os desejos do consumidor, pelas suas funções, com as atividades que as satisfazem.

Permite também, gerenciar as atividades e, assim, chegar-se mais claramente ao custo-meta, de forma que se possa entender melhor tanto o valor dos produtos como o valor do produtor.

Observa-se ainda, que as respostas obtidas pelo modelo proposto enfatiza aspectos não considerados, até então, na avaliação de um processo produtivo. As análises possíveis, bem como as simulações específicas para cada empresa e para cada problema são inúmeras.

O modelo possibilita uma nova e correta mensuração dos custos, fornecendo uma base mais adequada para a avaliação da produtividade. Verificou-se claramente os efeitos dinâmicos das funções dos produtos na capacidade produtiva, bem como nos custos.

BIBLIOGRAFIA

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SELIG, P. M., KLIEMANN, F. J. Uma Nova Sistemática para Avaliação das Funções na Análise de Valor. In: CONFERÊNCIA INTERNACIONAL DE ENGENHARIA E ANÁLISE DE VALOR, 1989, São Paulo, Anais...p.65-85.

SELIG, P. M. Gerência e avaliação do valor agregado empresarial. Tese, EPS-UFSC, Florianópolis, 1993.

AUTORES

Prof. Paulo Mauricio Selig, Dr. Prof. Osmar Possamai, Dr. Programa de Pós Graduação em Engenharia de Produção e Sistemas Universidade Federal de Santa Catarina. Prof. Francisco José Kliemann Neto, Dr. Programa de Pós-Graduação em Engenharia de Produção Universidade Federal do Rio Grande do Sul

Compromiso Real con los Costos

Actualmente, el tema de “monitoreo” de costos se ha vuelto una necesidad debido al alto nivel de competitividad de los mercados y a las alzas constantes en el precio de la materia prima y del combustible, entre otros. Esto ha generado una preocupación en el sector empresarial por mantener o alcanzar un nivel aceptable de rentabilidad. Uno de los métodos para lograr esta meta es cuantificando cada una de las actividades de la empresa, e implementando un adecuado sistema de “monitoreo” de costos. No obstante, más allá de la situación económica mundial, la cual ha impulsado a muchas organizaciones a reducir sus egresos monetarios arbitrariamente, existe toda una cultura organizativa relacionada con los costos de la empresa y sus costos de calidad, es decir, aquellos gastos monetarios que se relacionan con la calidad de los procesos de la empresa y del producto final de manera positiva o negativa.

Primeramente, hay que destacar que un adecuado sistema de “monitoreo” de costos debe involucrar todos los niveles organizacionales, incluyendo tanto los departamentos productivos como las actividades administrativas y de apoyo. Lo anterior refleja la necesidad de contar con el compromiso de la empresa y de sus colaboradores, para poder garantizar la implementación de una adecuada estructura de costos. Se requiere crear conciencia sobre la importancia de las labores ejercidas por cada uno de los colaboradores, ya que su trabajo impacta positiva o negativamente sobre los rendimientos de la organización.

Cuando una persona se siente identificada con su trabajo, genera conciencia y sentido de responsabilidad sobre sus funciones, y conoce el costo de sus equivocaciones, por lo que procura minimizar su impacto y reducir la frecuencia en la que las comete. Estas actitudes contribuyen notablemente a lograr eficiencia en los procesos, ya que se minimiza el margen de error y se maximizan los recursos al reducir los niveles de desperdicio y tiempos de trabajo.

Cada error que se comete representa costos para la empresa. Algunos de ellos son más fáciles de cuantificar que otros como, por ejemplo, la materia prima que se desperdició al producir un lote que no cumple con los requerimientos de calidad mínimos para su posterior venta, o el costo de las horas de mano de obra directa que se ocuparon para la misma producción. Sin embargo, ese mismo error tiene costos adicionales, ya que se deben tomar en consideración una serie de gastos que recaen directamente o de manera indirecta sobre el producto, y los cuales son necesarios para su elaboración.

Ejemplo de lo anterior son los gastos administrativos. Pocas empresas saben realmente cuál porcentaje de ese rubro se le debe cargar a cada uno de sus productos para poder definir adecuadamente el precio que se debe cobrar por el bien. Lo mismo sucede con los departamentos de publicidad y ventas, con mantenimiento y con compras.

En muchas organizaciones se desconoce incluso el costo de capital de la empresa. La política de fijación de precio establecida posiblemente no concuerda con las expectativas de rentabilidad de los socios de la empresa. Tradicionalmente, las empresas han optado por cargar sus costos directos a los productos y asignar un porcentaje de los costos indirectos mediante una tasa estimada arbitrariamente, la cual se aplica a todos los productos por igual. Este método de asignación de costos perjudica a algunos de los bienes y beneficia a otros. Adicionalmente, se tiene una serie de costos sin asignar y muchas veces sin identificar siquiera como, por ejemplo, el costo por áreas comunes: cada empresa sabe el valor de su terreno y de su edificio, así como el gasto por depreciación del último, pero son pocas las organizaciones que conocen el valor por metro cuadrado del espacio físico.

La falta de información genera costos innecesarios en las organizaciones, tal es el caso, por ejemplo, de los altos volúmenes de inventario que representan un costo adicional por gastos financieros, en espacio físico y un costo implícito en el riesgo que conlleva almacenar altos niveles de inventario (pérdida, hurto, deficiente gestión de inventario, etc.). De igual forma, se puede mencionar el costo que se relaciona con mantener activos obsoletos o sin utilizarse dentro de la organización. Estos no solo no generan valor dentro de las empresas, sino que representan un costo adicional algunas veces no cuantificado.

En el caso de las empresas que cuentan con capacidad de planta ociosa, se identifica no solo el costo por espacio físico, sino un costo financiero por la adquisición del activo, en el caso de que se haya financiado mediante deuda y, por supuesto, un costo de oportunidad, ya que se está desperdiciando la posibilidad de utilizar los recursos mencionados en otras alternativas que generen mayores ingresos para la organización.

La estructura de costos no es un tema de interés meramente productivo o financiero; por el contrario, esta debe ser congruente con la planificación de la empresa y su estructura organizativa. Es decir, una empresa en proceso de expansión, debe estar consciente de las implicaciones que dicha estrategia representa para la organización y traducirla en función de costos.

Una vez que la empresa sea consciente de cuánto representa cada uno de los componentes en su organización, será capaz de gozar de los beneficios que conlleva un adecuado sistema de “monitoreo” de costos y podrá identificar cuáles áreas de la empresa generan o no valor.

De igual forma, contará con la información necesaria para establecer una adecuada política de fijación de precios y con los datos requeridos para analizar la rentabilidad no solo de cada proceso o centro de costos de manera independiente o en su conjunto, sino que también le permitirá determinar la rentabilidad de su cartera de clientes.

Es decir, el mecanismo para incrementar la rentabilidad de la empresa no consiste en recortar costos, porque dichos egresos son necesarios para la posterior generación de ingresos. La respuesta se encuentra en la información que brinda un adecuado sistema de “monitoreo” de costos y cómo se emplea esta para la toma de decisiones gerenciales y productivas.

Alessandra Mainieri, Consultora, CEGESTI, Revista Éxito Empresarial, No. 31, 2005 2

Emprendedores contra viento y marea: agronegocios

En el lejano Sur, más precisamente en Ushuaia, Leopoldo Víctor Magi, un técnico electrónico con especialización en robótica, también se le anima al campo. A pesar de la falta de apoyo económico oficial, el viento, el frío, la nieve y los suelos que distan mucho de ser los ideales para ponerse a producir... Hace siete años, largó con su emprendimiento Huerta Modelo Canal de Beagle, sobre la ruta 3, a tres kilómetros del Parque Nacional y a 1,5 kilómetro pasando el casco urbano. Allí, en 1,2 hectáreas produce lechugas (principalmente crespa y también mantecosa) mediante el sistema hidropónico y frutillas en conducción vertical, en tres invernáculos, uno de 600 m2 cubiertos —con el que empezaron en el 99— y dos más de 800 m2 que fue agregando de a poco. El sistema de conducción vertical, le permite tener 12.500 plantas de frutillas en 300 m2.

La producción de la Huerta Modelo Canal de Beagle ronda las 18 toneladas anuales de lechuga y un promedio de 2.000 kilos de frutillas al año. Los precios que logra son bastante aceptables: 2,50/3 pesos argentinos por kilo de lechuga y 7/8 pesos para el kilo de frutillas. Vende principalmente a los supermercados chicos y verdulerías de la zona. Consigue muy buenos precios de los cruceros turísticos que recalan en la zona, pero tienen muchos requisitos de calidad y volumen, "en calidad andaríamos bien pero no siempre llegamos al volumen que nos piden", comentó a Clarín Rural Magi.

Por otro lado, indicó que tiene varias ventajas a la hora de producir y comercializar. En el caso de las frutillas, no necesita sacar las plantas del lugar, por el frío —de hecho, está utilizando muchas de las mismas plantas con las que empezó—, y no necesita cámaras. Además, la distancia respecto a los centros de envío es otra de las ventajas. En conjunto con otros productores de la zona —alrededor de 10, bastante menos que en el 99, cuando eran entre 25 y 30—, abastece el 10% del mercado regional. Además, les están llegando varios pedidos del exterior y han tenido buenas ofertas para empezar a exportar por la ventaja que les da producir en contraestación respecto al mundo y también a la Argentina.

Magi contó a Clarín Rural los detalles de su sistema de producción y manejo del cultivo. "En lechugas, aplicamos la técnica del film de nutrientes (NFT, es su abreviatura en inglés). Colocamos la semilla de lechuga en un sustrato inerte, llamado espuma fenólica —que lamentablemente es importado de Brasil y lo envían cuándo y cómo quieren—. Es una plancha de dos centímetros de espesor que trae 365 cubos precortados. Una vez que la planta tiene cuatro hojas verdaderas, se despegan cada uno de esos cubos con una o dos plantas y se los coloca uno por uno en un agujero practicado en un tubo plástico. Por el tubo, que tiene un declive hacia una de sus puntas, se inyecta —cada quince minutos— agua adicionada con distintas sales minerales (diez tipos distintos). Luego de 20 días en este lugar la planta es trasladada a otro tubo mas grande en el que se termina de desarrollar en 30 días más", detalló Magi. "Lo más importante es el tiempo que "aguanta" la planta, alrededor de 10 días, ya que se encuentra con la raíz. Es decir, se vende una planta viva, sin perdidas de ningunos de sus atributos. Este sistema es cerrado, o sea ecológico, ya que la solución no se pierde, si no que va a una pileta desde la cual vuelve al cultivo y todos los días se le van adicionando los nutrientes perdidos", destacó.

En cuanto a la frutilla, el sistema es más sencillo. "Se arma una bolsa de plástico de 27 centímetros de ancho por 2 metros de largo, con sustrato de la zona, turba y poliuretano expandido, todos mezclados. Una vez colgada de los soportes, se agujerean aproximadamente 20 orificios de 4 centímetros cada uno y se colocan allí las plantas, que son regadas 6 veces al día con la misma solución" que se riega las lechugas, describió. "Este es un sistema en el cual se pierde el agua que la planta no toma. Este trabajo lo realizamos en setiembre, en octubre florecen las plantas y en noviembre—diciembre fructifica la primera floración. En febrero, se produce la segunda floración. La tercera, al no tener forma de calentar el recinto, queda en gran parte en la planta", explicó Magi.

Fuente: Clarin Rural, Argentina

Administración estratégica de actividades, o Activity Based Management (ABM)

Resumen
En estas épocas, cuando aumentar ganancias se torna cada vez más difícil, y aquellos costos fáciles de bajar han llegado hasta los huesos, con seguridad cualquier director financiero tomaría una iniciativa como el Costeo Basado en Actividades (ABC), por sus siglas en inglés, Activity Based Costing o ABM, que típicamente supera su costo y ayuda a mejorar el desempeño financiero. En realidad deberían hacerlo, pero por lo general no es aceptado por la percepción de ser “complicado”. Este artículo muestra una metodología que evita la sobre-complicación, asegurando que un proyecto de ABC esté claramente enfocado a las necesidades de los usuarios, excluyendo el detalle innecesario de los modelos.

Introducción
Algunas empresas vieron con claridad que los días de gloria de la década de los 90 se acabarían rápidamente, y emplearon su tiempo en prepararse para un futuro más complicado. Ellos desarrollaron el Costeo Basado en Actividades (ABC), y lo llevaron a lo profundo de la organización para que los gerentes pudieran beneficiarse de un gran entendimiento de lo que era un negocio lucrativo y los costos que acarreaba. Estas organizaciones están ahora mejor colocadas para sobrepasar a sus competidores. Al paso que la economía mundial se recupera, ellos serán capaces de aumentar sus ganancias al mantener su base de costos bien controlada.

Al reconocer los grandes beneficios que pueden ofrecer, los analistas financieros también están impulsando a reconsiderar ABC y están posicionándolo como un elemento clave en la administración del desempeño corporativo. En un vistazo general al ABC, la firma de consultoría global Accenture, reportó el impacto que un proyecto de este tipo puede tener en el desempeño organizacional: “ABC/M puede ayudar a reducir la estructura de costo global de una empresa de un 3 a un 5%. Un enfoque marcado en márgenes más altos y crecimiento de productos y el desarrollo de mejores mercados se puede traducir en un incremento de la rentabilidad entre el 5 y 15%.”

El impacto conjunto de incrementar ingresos y reducir costos de manera simultánea puede transformar al desempeño financiero organizacional, dando un alto retorno a la inversión de la iniciativa ABC. Sin embargo, muchas organizaciones se han negado a este tipo de iniciativas. Un reconocido analista de Gartner Group aclaró en pocas palabras el tema cuando comentó lo siguiente: “Existe un renovado interés en el Costeo Basado en Actividades. A pesar de que muchas empresas denominaron al ABC en las décadas de los 80 y 90 como algo complicado, muchas empresas lo necesitan ahora para apoyar una mejor planeación y análisis de rentabilidad”.

Mientras que estas palabras resumen la percepción actual del ABC en muchas organizaciones, lleva demasiado tiempo, requiere de todo un nuevo equipo financiero y causa un resurgimiento en el negocio. Lo que el comentario omitió fue el consejo de cómo implementar de mejor manera el ABC, para eliminar la complejidad innecesaria y que los reportes puedan generarse con más frecuencia, sin que los proyectos se salgan de control. El presente texto marca algunas guías y establece un marco de referencia para obtener el nivel de detalle correcto para llevar efectivamente una iniciativa de este tipo para que la organización obtenga la información necesaria sin que el proyecto tome vida propia.

Detalle y Complejidad en ABC
Antes de establecer el marco de referencia para determinar el nivel apropiado de detalle, es necesario definir con exactitud a qué nos referimos con “detalle” y cómo se diferencia de la “complejidad”.

Detalle: se define como una medida relativa de número de objetos de costo y actividades que están siendo modeladas. Mientras que aumentar el número de objetos de costo y actividades no nos afecta en el tiempo de cálculo del modelo, sí impacta en la cantidad de tiempo y esfuerzo que se lleva en la recolección y ordenamiento de información de drivers a través de a organización. Aunque esto puede ser simplificado con aplicaciones basadas en red con softwares especiales como Metify ABM o Activity Analysis, que son parte de la suite de Optimización del Desempeño del Negocio.

Complejidad: se define como la medida relativa al número de sobrerreasignaciones y ponderaciones en un modelo. Éstas son esenciales para la realidad del modelaje y siempre será necesario reasignar a otros departamentos los costos de las actividades llevadas a cabo en un departamento. Entre más complejo sea un modelo, mayor será el tiempo que tardará en ser calculado. Sin embargo, con la rapidez de cálculo de las aplicaciones ABC hoy en día (como las mencionadas anteriormente), esto no es problema para los usuarios. Una consideración más importante es que, entre más complejo sea un modelo, más tiempo se tardará el equipo del proyecto en explicar cómo fueron calculados y asignados los costos. Si no es posible entender cómo se manejaron los costos, los gerentes en la organización cuestionarán la precisión y la confiabilidad de la información, lo cual puede restarle credibilidad a la metodología. Los gerentes de proyectos necesitan tener esto en mente y apartar el tiempo necesario para enseñarles a los gerentes cómo fluyen los costos a detalle a través del modelo de Gestión de Costos ABC.

Arrancar de la mejor manera
A lo largo de mi experiencia profesional, puedo comentar que los primeros proyectos de ABC tendían a ser iniciativas que abarcaban cada parte de la organización. Se llevaban a cabo por entusiastas innovadores de la nueva metodología con la convicción de que el resultado sería bueno para todos. Al comenzar con los costos tal como aparecían en las cuentas contables, estos proyectos empujaron al ABC a todos los rincones de la empresa.

Sin embargo, a muchas de estas iniciativas les faltaban objetivos claros y por lo tanto, se estancaron, apoyando la idea de que el ABC era complicado. Hoy en día, menos proyectos de ABC abarcan a toda la organización y se están enfocando en unidades de negocio específicas o en áreas de costo, tales como servicios compartidos (shared services). Pero antes de llevar a cabo una iniciativa así, es crucial definir alcances y propósitos. “Un libro se lee de principio a fin, un proyecto de esta índole es todo lo contrario: se comienza por los objetivos y de ahí se define el plan a realizar para que pueda soportarse”.

Tipos de decisiones a ser apoyadas
El propósito de hacer ABC es dar a los ejecutivos, gerentes y altos directivos información para tener una mejor visión de los costos, rentabilidad y planeación que los ayude a tomar decisiones fundamentadas que mejoren el desempeño financiero, operacional y estratégico de la empresa.

El mejor indicador para conocer si la iniciativa es llevada a cabo con éxito, es cuando los ejecutivos, gerentes y la alta dirección solicitan más y más reportes detallados y con las explicaciones fundamentadas de los ¿por qué? en diferentes niveles, como se aprecia a continuación:

En los altos niveles de una organización, el consejo y los ejecutivos podrían tener la necesidad de responder asuntos estratégicos, como en qué productos y mercados enfocarse. Más abajo, los gerentes estarán buscando apoyo para tomar decisiones sobre asuntos como precios y negociaciones de descuentos con clientes individuales.

A nivel operativo, gerentes de producción y áreas administrativas estarán buscando eliminar actividades que no agregan valor e identificar oportunidades que mejoren la eficiencia de procesos y reducción de costos.

Determinar el nivel de detalle con diferentes tipos de decisión
Antes de comenzar con la tarea de construir un diccionario de actividades, es importante entrevistar a los usuarios reales y potenciales para entender los tipos de decisiones con los que se topan y establecer exactamente cómo el costo y la rentabilidad los ayudará. El tomarse tiempo para desarrollar una apreciación de los requerimientos de los usuarios ayudará a determinar el nivel apropiado de detalle para el proyecto.

Datos para apoyar decisiones estratégicas como información de costo y rentabilidad para cálculos del Valor Económico Agregado (EVA) o información de rentabilidad de productos y mercados para decisiones de inversiones, generalmente necesita sólo un resumen de los detalles que generan reportes esporádicos.

Información para apoyar decisiones tácticas, como mejoras de procesos continuos o determinar precios para necesidades individuales de clientes, requerirá mayor nivel de detalle con más actividades y drivers (generadores) de actividad. Será necesario generar este esquema de edición con más frecuencia.

Adoptar un acercamiento sistemático para asesorar las necesidades de los usuarios y los tipos de decisiones que realizan, ayudará a prevenir a las organizaciones a involucrarse con demasiado nivel de detalle en las primeras etapas del proyecto. No todos los usuarios necesitan un alto grado de detalle y, a menos que su requerimiento sea obvio o solicitado, siempre será mejor comenzar un proyecto con actividades definidas a niveles más altos. Si en un futuro se necesitara mayor detalle, puede expandirse con mayor facilidad el diccionario de actividades.

Es probable que esta forma de hacerlo lleve a un proyecto exitoso. Las implantaciones más efectivas y eficientes desarrollan primero una vista amplia a través de un modelo piloto de alto nivel. Esto puede generar resultados preliminares con rapidez y permite a los usuarios ver exactamente cómo apoyará la toma de decisiones. También ayudará a identificar áreas de cuidado o alerta, donde es bueno obtener un mayor nivel de detalle.

Sin embargo, es importante no confundir –y tener siempre en mente– que un proyecto ABC no es nada más una iniciativa que se implanta en un periodo determinado y ahí termina. Como metodología, lo que busca es que una vez iniciada vaya creciendo y desarrollándose a lo largo de la organización y que se vaya generando un cambio y una cultura organizacional de ver las cosas a través del “Espectro de Medición del Costeo Basado en Actividades” (este espectro puede ser consultado en: www.globalint.com). Como un proceso continuo, es importante irlo alimentando, aumentando y perfeccionando con base en las necesidades que se van detectando.

Suele haber confusión al momento de desarrollar un ABC en las empresas, porque se cree que una vez implantado el sistema, todos los resultados saltarán a la vista. Es cierto que los primeros resultados suelen ser los más impresionantes, pero esto se debe al fuerte cambio de visión de un método de costeo tradicional al de un Costeo Basado en Actividades. Hay que tomar en cuenta que los primeros resultados los podrá dar un modelo general y que de ahí se necesitará ir retroalimentando el modelo e irlo detallando y expandiendo en las áreas que se vayan detectando que lo requieran. De esta manera, los resultados de un ABC/M se seguirán obteniendo con el paso del tiempo.

El costo de la exactitud
A pesar de que los resultados del ABC deben coincidir con las cuentas gerenciales o contables, se tiene que aceptar que nunca pueden ser completamente exactos. Los gerentes de proyecto deben tener esto siempre en mente. La exactitud lleva un costo asociado con él y muchas veces, es mejor cambiar el costo de la exactitud por el esfuerzo y costo asociado en recabar información. Con ello, el objetivo de los diseñadores del modelo obtenga el nivel requerido de exactitud a un costo aceptable.

Un buen diseño de modelo limita el nivel de detalle en las actividades y los drivers, al punto de inflexión en el cual un esfuerzo adicional y costos disminuyen exactitud.

Características de un buen reporteo ABC
Apoyo=
El reporteo debe soportar a los usuarios para tomar acciones, sin importar el tipo de decisiones que tomen: estratégica, táctica u operativa.

A Tiempo=
Si los reportes no llegan a tiempo, pierden relevancia. No todos los usuarios requieren reportes con la misma frecuencia, los gerentes responsables por las principales áreas operacionales suelen necesitar reporteo más frecuente que el consejo.

Confiables=
A veces, la necesidad de que los reportes lleguen a tiempo puede generar presión, la cual incrementa el riesgo de que la información resulte inexacta o poco confiable. En otras ocasiones, sin embargo, la alta dirección prefiere cambiar exactitud por costos.

Relevantes=
A menos que la información sea relevante, no será posible que apoye la toma de decisiones, a pesar de que llegue a tiempo y sea confiable. Un tomador de decisiones necesita el tipo de información que incremente el valor del negocio. Esta información debe estar alineada con los objetivos de la organización y los requerimientos particulares de los usuarios.

Llegar al nivel correcto de detalle
Habiendo tomado el tiempo necesario para entender la forma en que los datos serán utilizados para apoyar la toma de decisiones a través de la organización, y habiendo identificado los departamentos donde es posible que se requieran mayores niveles de detalle, es momento de desarrollar el modelo.

Como hemos mencionado, tradicionalmente los proyectos de ABC tendían a iniciar en una línea con las cuentas contables, seguir con las actividades hasta los objetos de costo, tales como productos, clientes y canales. La aproximación que estamos recomendando es exactamente la contraria. Ya que identificó cómo la información será utilizada para apoyar la toma de decisiones dentro de la organización, empiece trabajando con los usuarios para especificar los reportes y los objetos de costo que se necesitan y luego continuar con las actividades, reasignaciones y centros de costo.

Paso 1- Definir los objetos de costo
Paso 2- Definir el nivel de detalle de actividades
Paso 3- Diseñar el diccionario de actividades
Paso 4- Seleccionar los drivers de actividad
Paso 5- Desarrollar Centros de Costo (Cost Pools)

Conclusión
Los proyectos de ABC más efectivos son aquellos que se hacen a la medida de las necesidades de los usuarios y no son más complicados de lo que necesitan serlo para proveer información confiable y robusta para apoyar sus decisiones. Uno de los mayores beneficios que nos puede brindar, es, por lo general, proveer un entendimiento de cómo clientes, canales y productos consumen actividades y costos. Esta sencilla vista puede transformar una organización y hasta podría discutirse de que sea más importante que la misma exactitud de costos específicos.

Pero en realidad, los modelos ABC suelen ser innecesariamente complicados. Una de las razones para que esto suceda es que los modelos generalmente tienen diccionarios con demasiadas actividades, al pensar que deben estar preparados “porque nunca se sabe lo que puede llegarse a necesitar”. En consecuencia, los modelos ABC suelen traer demasiado trabajo y generalmente tan difícil que los gerentes del negocio no confían más en los resultados y terminan por dejarlos a un lado, dando como resultado un beneficio muy limitado a la organización.

Sin embargo, cuando el proyecto ABC esté claramente enfocado en las necesidades de los usuarios finales y el modelo se encuentre correctamente estructurado utilizando la metodología planteada anteriormente, excluyendo el detalle innecesario, la cantidad de tiempo y el costo implicado puede ser substancialmente reducida. Los modelos pueden ser calculados de manera frecuente, generándoles a los gerentes mayor información en tiempo y disminuyendo las suposiciones, riesgos y política a las decisiones como establecimiento de precios, negociación de cuentas clave y estrategias de productos. Por último, lo más importante es entender que agregar más nivel de detalle no necesariamente da una mejor información.

por: Sergio Cervantes Ruiz-Olloqui