Equipos que funcionan muy bien dan éxito a una compañía. El equipo ideal fusiona talentos y destrezas individuales en un grupo completo, cuya capacidad supera a inclusive su miembro más talentoso. Pero, en realidad, muchos equipos fracasan. ¿Qué distingue equipos de primera del resto? Las investigaciones demuestran que equipos de alto desempeño concretan niveles superiores de participación, cooperación y colaboración porque los miembros confían entre sí, tienen identidad y confían en su eficacia grupal. Tales equipos tienen una alta Inteligencia Emocional de grupo, o IE.
La IE se relaciona con las emociones y con el manejo saludable y productivo, dice Vanessa Urch Druskat, profesora adjunta de la Universidad de New Hampshire y pionera del concepto. En un estudio de dos años, Druskat y Steven B. Wolff, consultor de investigaciones en el Hay Group de Filadelfia, examinaron a equipos de desarrollo de remedios en Johnson & Johnson. El exámen determinó que la IE del grupo era su mayor pronosticador de éxito.
Implementar los siguientes consejos permitirá fortalecer las posibilidades de que la IE tenga un sólido comienzo :
1. Obtenga tiempo para que los miembros del equipo aprecien las destrezas de los otros:
El entendimiento entre los empleados es muy importante para que se gane confianza que, a su vez, es crucial para el flujo de ideas y de información. El grupo debe estar al tanto de la destreza y de la personalidad de cada miembro. Cuando un grupo se forma por primera vez, conviene realizar una reunión de lanzamiento, a fin de presentar a todos los miembros y socializar. Y en la reunión, los miembros pueden comenzar a presentar los objetivos del equipo.
Una vez el equipo se ha establecido, conviene dedicar unos minutos al comienzo de cada reunión regular para que los miembros compartan el progreso en las tareas y reflexiones personales. "Personas que participan en equipos donde los empleados se conocen entre sí son más eficaces y concretan más trabajo", dice Druskat.
2. Maneje temas emocionales que pueden ayudar o afectar el progreso del equipo:
Es importante establecer formas cómodas, sancionadas por el grupo, de expresar el inevitable furor, tensión y frustración que surgen en los esfuerzos de un equipo y reorientar esa energía de manera positiva.
Tanto el humor como el espíritu juguetón pueden ser útiles herramientas para desactivar conflictos y aliviar la tensión. Druskat dice que un equipo en la firma de consultaría Ideo (Palo Alto, California), lanzaba animales de juguete sobre paredes de cubículos cuando el humor era pésimo. Además de cambiar el humor, la acción servía como recordatorio de que el grupo había establecido normas para expresar difíciles emociones. Eso lo hacía menos amenazante para los individuos y para el grupo.
Usando otro enfoque, miembros del equipo de Xerox escribieron sus quejas, las fijaron a dinero de mentira en denominaciones que iban de uno a 100, dependiendo de la seriedad del problema, y los dejaron caer en una vasija de oportunidades. Esas quejas fueron discutidas en reuniones, comenzando con los problemas fijados a los billetes de mayor denominación.
El proceso aumentó la confianza, alentó la apertura y disminuyó la tentación de muchos empleados de expresar su frustración destructivamente.
3. Celebrando el éxito:
Construir la IE también requiere expresar emociones positivas, tales como gratitud, para quienes hacen esfuerzos superiores a lo esperado, u orgullo por la tarea bien realizada. Reconocer logros individuales o grupales no solo fortalece la identidad de un equipo, sino también demuestra su eficacia y alienta una pasión colectiva por la perfección. Xerox de Canadá creo un muro de la fama para honrar a miembros del equipo Sarbanes-Oxley.
Una bofinicacion añadida: el equipo Sarbanes-Oxley de Xerox de Canadá concreto su objetivo de acatamiento a la ley en el 2004, atrayendo en el proceso la atención positiva de toda la organización. La celebración de los logros de sus miembros, el reconocimiento de la contribución de otros equipos, y, por sobre todas las cosas, el éxito de superar un obstáculo muy difícil, logro vasta atención en la compañía.
Mientras Colombia exporta lo mismo en confecciones a Estados Unidos que hace cuatro años, Perú las dobló en ese período. Colombia y Perú están en la carrera por lograr que el Congreso de Estados Unidos apruebe el TLC negociado durante casi dos años.
A través de este instrumento se deberá ir más allá de las preferencias arancelarias que ese país otorgó a los andinos para compensar su lucha contra el narcotráfico.
Aunque las preferencias arancelarias arrancaron a comienzos de los noventa, diez años después fueron prorrogadas por cinco años más y terminaron en diciembre del año pasado. Mientras entra en vigencia el TLC, el gobierno de Bush decidió extenderlas hasta junio del 2007.
Uno de los sectores beneficiados con las gabelas para entrar al mercado de Estados Unidos sin pagar aranceles ha sido el de textiles y confecciones, cuya importancia no está en duda en términos de generación de empleo pues según los industriales del sector, si se llegara a perder ese mercado saldrían a la calle unas 200.000 personas.
Estados Unidos importa anualmente unos 75.000 millones de dólares en prendas confeccionadas de todo tipo, de las cuales China les vende cerca de 25.000 millones y los países centroamericanos unos 10.000 millones.
Cuando se prorrogó el Atpdea hace cinco años, la esperanza de Colombia y Perú era ganar espacio en Estados Unidos al no tener que pagar aranceles. ¿Lo lograron?.
La realidad para el caso colombiano es lamentable: hoy se exporta menos que en el 2003, en tanto que Perú casi dobló sus ventas durante ese período. Esto demuestra que ese país aprovechó mucho mejor que Colombia las preferencias arancelarias del Atpdea, al menos en lo que tiene que ver con el mercado norteamericano.
Las cifras son elocuentes. En el año 2003, Colombia exportó a Estados Unidos confecciones por 514 millones de dólares, en tanto que Perú vendió 520 millones, lo cual indica que exportaban lo mismo. En el 2005, las cifras fueron 549 millones y 763 millones de dólares, respectivamente.
Para el 2006, mientras Colombia descendió a 480 millones (a noviembre), los peruanos van en 795 millones de dólares.
¿Cómo se explica que Perú nos haya de esa manera en confecciones? Seguramente, algunos alegarán la revaluación del peso, pero la realidad es la moneda peruana también se ha apreciado en forma importante, así no tanto como la colombiana.
Una razón podría explicar la situación: Perú ha hecho una importante transformación productiva en el sector partiendo de la producción de algodón, aspecto que Colombia no ha tenido en cuenta.
Lo ratifica el presidente de Analdex, Javier Díaz Molina: "Ellos han desarrollado una gran industria con productos diferenciados como camisetas y prendas finas, valiéndose de su algodón. Colombia le ha disparado a muchos productos, sin tanto éxito".
En efecto, la industria textil y confecciones se ha convertido en uno de los sectores más competitivos y dinámicos de la industria manufacturera peruana. Materias primas de buena calidad, una hábil mano de obra y experiencia industrial han permitido el desarrollo de una cadena textil, que va desde el cultivo del algodón y la esquila de vicuñas y alpacas, a la hilandería, el tejido, teñido y acabado de la telas y confecciones. En el mismo sentido, Perú es el mayor productor mundial de finas fibras de camélidos sudamericanos, entre las que se distinguen las de alpaca y vicuña, siendo esta última superior a la fibra de cachemira.
La industria textil-confecciones de Perú emplea alrededor de 530.000 personas. De esos empleos, 150.000 son directos. La industria textil comprende un centenar de empresas, un 30 por ciento de hilado y un 70 por ciento de fabricantes de tejido, pero sólo una decena de ellas representa más del 96 por ciento de las exportaciones. La industria de la confección está más dispersa. Existen más de 11.000 empresas de confección, 10.700 microempresas, 250 pequeñas y medianas, y una quincena de grandes.
Pero no es sólo confecciones. En términos globales de exportaciones, los peruanos le dan lecciones a Colombia. En el 2002, Colombia exportó 12.000 millones de dólares, más del 50 por ciento de las cifra peruana, que llegó a 7.565 millones de dólares. Al cierre de 2006, las cifras totales de ambos países rondan los 24.000 millones de dólares. En el caso colombiano crecerán un 15 por ciento y en el caso de los vecinos más de 35 por ciento. En el caso nuestro, petróleo, carbón y níquel comandan las cifras en términos absolutos, en tanto fueron cobre, oro y el zinc.
Según el Banco Mundial, en el 2005 Perú fue el quinto país con el mayor crecimiento exportador. En la ofensiva comercial, en el 2006 finalizó las conversaciones para un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y el Congreso ya lo aprobó. Mantiene además, acuerdos comerciales con Mercosur y un TLC con Tailandia, comenzó diálogos para un TLC con Corea del Sur, China, Japón y Singapur y otros países asiáticos. De igual manera, tiene acuerdos con la Unión Europea y con México; acordó nuevas preferencias arancelarias al Acuerdo de Complementación Económica, entre ambos países.
Parte del éxito que tiene el sector exportador en Perú, tiene que ver con el impulso que le está dando el gobierno y las entidades de promoción a las cadenas productivas. Impulsar modelos de asociación que les permita a los productores mejorar sus procesos, obtener el suministro de semillas certificadas y una supervisión técnica durante toda la cadena productiva.
El objetivo es diferenciar los productos en los mercados internacionales, preparar a las empresas para que lo que producen esté de acuerdo con lo que quieren los clientes en el exterior. No es lo que yo quiero producir, sino lo que el mundo está demandando, con calidad y sobre todo con diferenciación. No es hacer lo mismo, ni producir lo mismo que los demás países, es convertirse en un proveedor importante con artículos de alta calidad y excelente precio, indicó María del Pilar Adames, Asesora de Negocios Internacionales, quien hasta hace año y medio se desempeñó como directora de la oficina de Proexport en Lima.
Otra de las fortalezas del sector exportador peruano es la diversificación. Un ejemplo son los espárragos, producto que Colombia también ha buscado desarrollar, pero sin éxito. Perú se ha convertido en el mayor exportador de espárragos frescos a nivel mundial, y vende también el producto en conservas y congelados.
Las exportaciones del 2006 apuntan a 300 millones de dólares, de los que 50 por ciento vana al mercado de Estados Unidos. El consumo entre los estadounidenses se ha incrementado en los últimos años, debido a que la hortaliza, originaria de Asia, no contiene colesterol, es muy baja en calorías y contribuye a mejorar la circulación sanguínea.
El año anterior se destacaron las ventas del espárrago fresco, el favorito de Estados Unidos, con alrededor de 180 millones de dólares, seguidas por conservas con 95 millones de dólares y congelados con 25 millones de dólares. Con la aprobación del TLC con Estados Unidos, la industria peruana de espárragos se volvería más atractiva para la inversión. También vende a Holanda, Reino Unido y España.
Perú tiene una estructura de mercados de exportación mucho más diversificada que Colombia y ello puede explicar en parte su éxito exportador reciente.
Mientras que en el caso colombiano, Estados Unidos responde por poco más del 40 por ciento de sus ingresos, Perú sólo le vende al 24 por ciento.
A Europa, nuestro país exporta el 13 por ciento del total, de lo que la mitad es carbón, en tanto que para Perú, el viejo continente representa la cuarta parte de sus ingresos por exportación.
Pero el caso más dramático de diferencia se da con Asia: el 20 por ciento de las exportaciones de Perú, (la mitad a China), en tanto que no alcanzan al 4 por ciento de las colombianas.
Otra diferencia muy grande entre los dos países tiene que ver con su balanza comercial: mientras en el caso colombiano comienza a ser deficitaria, en Perú cerró el año pasado con un saldo favorable de cerca de 9.000 millones de dólares.
Con superávit fiscal e inflación muy controlada
La comparación de las economías de Colombia y Perú es válida ahora que los dos buscan un TLC con Estados Unidos y dadas sus diferencias de modelo con los otros tres países andinos: Venezuela, Ecuador y Bolivia.
Los resultados positivos de Perú han sido evidentes: un crecimiento sostenido del PIB durante los últimos cuatro años: 3,9 por ciento, en el 2003; 5,2, en el 2004; 6,4, en el 2005 y para 2006 se espera 7,2 por ciento, en todos los períodos por encima de los datos colombianos, aunque tampoco sean despreciables: 4,78 en el 2004, 5,13 en el 2005 y alrededor de 6,0 en el año que acaba de pasar.
Si en Colombia se habla de control de la inflación porque se tiene por debajo de cinco por ciento, Perú la tiene ya por debajo del dos por ciento anual.
La entrada de nueva inversión extranjera directa, también ha sido importante. Según cifras oficiales podría llegar a 2 759 millones de dólares en el 2006, frente a 2.579 millones de dólares que recibió en 2005. Las proyecciones actuales de crecimiento de la inversión privada y el consumo privado para el 2007 son de alrededor de 15,0% y 5,0%, respectivamente. Las cifras de inversión en el caso colombiana aparecen todavía por encima de las peruanas.
El año anterior Perú también mostró superávit fiscal, entre 1,2% y 1,5% del PIB. El déficit colombiano es de 3,5 por ciento. Como reflejo de esta situación, las tres principales clasificadoras de riesgo internacionales elevaron la calificación del Perú el año anterior.
Aunque los dos países muestran un nivel similar de reservas internacionales, su relativo bajo nivel de importaciones, le da a los peruanos una mayor fortaleza de su sector externo frente al colombiano.
Durante estos días en que he estado escribiendo y publicando algunos artículos relativos a la urgente necesidad de vincular Emprendimiento con Educación, varias personas me han hecho llegar su inquietud relativa a la dificultad de innovar en las salas de clases y de desarrollar procesos de aprendizajes más vinculados a las nuevas formas de aprender, rompiendo los esquemas y diseños tradicionales de las aulas, cuando toda la estructura curricular, evaluativa y técnico pedagógica de sus centros educacionales no sólo es reacia a los cambios, sino que, además, suele ser extraordinariamente conservadora, excesivamente apegada a las formalidades y arcaica en la concepción de las metodologías necesarias para abordar las unidades de aprendizaje.
En efecto, no son pocos los establecimientos educacionales que exigen a los docentes, a fines del mes de diciembre, entregar la planificación de todo el año lectivo, desconociendo muchas veces esos profesores a los alumnos con los que deberán trabajar, sin tener la posibilidad de realizar diagnósticos y, menos aún, de bucear un poco en las características individuales y colectivas de sus formas de aprender. Vale decir, todo aquello que aparece como tan importante en el Dominio 1 del Marco para la Buena Enseñanza, varios docentes no pueden aplicarlo debido a las rigideces extremas de sus directivos (subdirectores, coordinadores académicos, jefes de UTP, evaluadores y otros cargos varios de similar jaez). Lo razonable y aconsejable sería tener algún conocimiento de los alumnos y ya que la Reforma ha insistido en la necesidad de aprender a aprender, hacer realidad ese concepto permitiendo a los estudiantes participar incluso de las planificaciones, como quedó tan bien expuesto aquí en Atinachile en un artículo de Eleazar Ojeda.
No sólo eso. Varios docentes, especialmente de Básica, me han señalado que esos mismos directivos han restringido las salidas a terreno, han subvalorado algunos trabajos de alumnos por haber sido ayudados por los papás (como si la colaboración, la participación y el compromiso familiar no fueran superlativamente necesarios en nuestros colegios) y han pretendido realizar mediciones de lectoescritura o cálculo, por ejemplo, sin que antes se hayan implementado sistemas específicos y focalizados de diagnóstico y remediales.
Todo ello contribuye a una clara subvaloración de los docentes de aula a quienes se les suele criticar diversas fallas y pocas veces se les reconocen sus esfuerzos y sacrificios. ¿Puede una clase completa de 90 minutos estar absolutamente mala? Si algún jefe técnico que me consta, lamentablemente, que los hay sostiene eso y no encuentra motivo alguno para valorar el trabajo del profesor, quiere decir lisa y sencillamente que ese jefe técnico está haciendo un daño irreparable a la institución donde labora y que no es capaz de realizar una intervención positiva para mejorar la calidad de la enseñanza.
Nada más lejos del Emprendimiento.
Evidentemente hay falencias en la formación de los docentes, hay años de prácticas inútiles y, es necesario reconocerlo, hay muchas fallas metodológicas y costumbres que deben desterrarse de las aulas, pero no se puede pretender innovar en educación desconociendo la labor docente, atropellando sus capacidades y subvalorando sus talentos. Las unidades técnicos pedagógicas deben regirse por una lógica colaborativa no obstante, suelen hacerlo con una visión punitiva y a veces francamente persecutoria. Seguramente la falla se encuentra también en la formación que recibieron en sus respectivos postítulos, postgrados y especializaciones.
Atreverse a innovar significa ser audaz. La planificación de cada actividad docente es un labor profesional ineludible para los profesores, pero dichas planificaciones pueden perfectamente contar con intervenciones creativas, renovadas, surgidas de los propios estudiantes, adaptadas especialmente a cada curso o grupo, teniendo como único norte que esos alumnos aprendan, con sus propios ritmos, talentos y limitaciones, sin embargo llegó fin de año y aparecieronn nuevamente los docentes técnicos imponiendo evaluaciones semestrales, pruebas de nivel, pruebas integrativas y un variado paquete de exámenes finales que lo único que hacen es romper lo poco o mucho que se haya avanzado en la diversidad, porque se aplican igualmente a todos los estudiantes y, peor aún, no sólo sirven para evaluar a los alumnos, sino que a menudo se esgrimen como argumento para evaluar a los docentes. Ante tal despropósito debo preguntarme cómo no es posible que sean capaces de comprender la urgente necesidad de innovar de verdad.
Sólo una muestra como ejemplo: Para bien o para mal la Reforma modificó los programas de estudios; seguramente para bien se han modificado las prácticas metodológicas de los docentes, pero lo que no ha variado un ápice es la Evaluación. Sigue siendo estresante, sesgada, punitiva, descontextualizada y arcaica. Pregúntenle a cualquier jefe técnico y comparen sus sugerencias y apreciaciones con las prácticas de hace 30 años: todo sigue igual, pero no mejora.
No estoy en contra de la necesaria labor de los docentes técnicos, muy por el contrario, estoy diciendo a gritos si se quiere que son fundamentales en una Educación para el Emprendimiento, pero ellos antes que nadie deben hacer el cambio de paradigma. Ellos antes que nadie, porque están incapacitados de reconocer el talento creativo e innovador de los docentes si siguen pegados a las prácticas antiguas donde los niños deben ser punto menos que muñecos silenciosos en la sala de clases y donde las clases sólo pueden hacerse en un aula de cuatro muros.
Una verdadera Educación para el Emprendimiento requiere del concurso de toda la comunidad educativa, desde los directivos superiores hasta las familias. Requiere también, seguramente, de cuotas de audacia que no suelen encontrarse en una institución tan ultra conservadora como la escuela y requiere, por sobre todo, hacernos la idea de que no estamos cumpliendo la labor que la sociedad nos encomienda si estamos preparando a las futuras generaciones para un mundo que ya pasó y nos olvidamos de que ellas se integrarán plenamente en un mundo que ni siquiera sospechamos. No podemos seguir los docentes prestándonos para el fraude que consiste en enseñar lo innecesario y no entregar las herramientas necesarias para el futuro, pero hay muchos docentes directivos que funcionan más desde la lógica decimonónica, que desde una verdadera educación para el siglo XXI.
Están empezando a aparecer algunas grietas. Aun cuando los grandes bancos de Estados Unidos siguen mostrando un crecimiento de dos dígitos en sus ganancias, el muy pronosticado debilitamiento de la calidad del crédito está empezando a aparecer en sus informes financieros trimestrales. Al igual que sus colegas más pequeños, que empezaron a ver la misma debilidad el año pasado, las grandes instituciones financieras están cada vez más preocupadas por la capacidad de algunos de sus clientes para pagar sus deudas.
J.P. Morgan Chase & Co., el tercer banco de EE.UU. por valor de mercado detrás de Citigroup Inc. y Bank of America Corp., fue el miércoles el último de una lista de bancos en reportar que menos de sus clientes saludables estaban teniendo problemas para pagar sus hipotecas. En otro signo de que de que los consumidores estadounidenses se están apretando los cinturones, el banco neoyorquino agregó que menos clientes están pagando los saldos de sus tarjetas de crédito en un solo pago. Estas tendencias son similares a los resultados presentados esta misma semana por Wells Fargo & Co., U.S. Bancorp y Marshall & Ilsley Corp.
Estas son tendencias normales, que vienen después de una muy buena racha, afirmó Michael Cavanagh, director financiero de J.P. Morgan.
Pese a estos problemas, J.P. Morgan mostró en el cuarto trimestre un crecimiento sustancial en muchos de sus negocios centrales. El banco dijo que sus ganancias netas aumentaron un 68%, a US$4.530 millones. Los resultado s incluyen un beneficio de US$622 millones después de impuestos, por la salida del banco del negocio de securitización corporativa.
Los ingresos del trimestre crecieron un 14%, a US$16.900 millones. Los analistas estaban satisfechos con los resultados, especialmente por el fuerte desempeño de la compañía en sus operaciones de Wall Street. El banco de inversión de J.P. Morgan, que incluye consultoría sobre fusiones y adquisiciones y emisión de títulos, mostró unas ganancias de US$1.000 millones sobre unos ingresos récord de US$4.700 millones. El banco afirmó haber recibido comisiones de banca de inversión por US$1.600 millones, una cifra récord, y mejores resultados en sus operaciones de bonos y acciones.
JPM está haciendo grandes progresos a la hora de exprimir los mejores resultados de su modelo de negocios, escribió Joe Dickerson, analista de Atlantic Equities LLP, una firma independiente de Londres.
Además, las oportunidades parecen estar expandiéndose en todas las unidades de negocio, agregó Dickerson, que tiene una calificación equivalente a comprar para las acciones de J.P. Morgan.
Los bancos estadounidenses están luchando contra una serie de desafíos complicados este año, que amenazan con poner en riesgo sus resultados. Las ganancias netas del sector ya han sido reducidas al mínimo por la llamada curva de rendimiento invertida, que representa la diferencia entre las tasas de corto plazo y largo plazo. Los bancos ganan dinero tomando prestado a corto plazo con una tasa más baja, y prestando a largo plazo con una tasa más alta. Cuando las tasas de corto plazo son más altas que las de largo plazo, como ahora, ganan menos.
Al mismo tiempo, los bancos también están buscando depósitos que les permitan financiar sus cruciales programas de crédito. Y, después de muchas semanas de excelente calidad de crédito, los ejecutivos de los bancos han advertido que esperan un crecimiento en la cantidad de préstamos incobrables.
Una famosa agencia de artistas incursiona en el deporte. Con clientes súperfamosos como Tom Cruise y Jennifer Aniston, Creative Artists Agency ha sido durante mucho tiempo una de las principales firmas de talento de Hollywood. Ahora está intentando alcanzar la gloria en un terreno completamente distinto: el deporte.
El año pasado, CAA, con sede en Los Ángeles, adquirió fama instantánea en el negocio de la gestión deportiva cuando contrató a un puñado de poderosos representantes de deportistas, entre ellos Tom Condon y Ken Kremer, quienes representan a la estrella de fútbol americano Peyton Manning, y Casey Close, cuyo cliente estrella es el beisbolista Derek Jeter.
Ahora, la firma quiere introducirse aún más en el mundo de los deportes. La semana pasada, participó en la campaña para llevar al futbolista David Beckham al Los Angeles Galaxy, con un acuerdo a cinco años que le pagará US$10 millones anuales por jugar en el Galaxy y acuerdos de patrocinio y participación en las ganancias, que podrían reportarle hasta US$250 millones durante la duración del acuerdo.
La próxima semana, según fuentes cercanas, CAA podría firmar un acuerdo para adquirir el negocio de representación de deportes de Leon Rose, abogado y agente estadounidense que ahora trabaja para un bufete de abogados en Filadelfia. Rose, quien no devolvió las llamadas para hacer comentarios, representa a las súperestrellas de la National Basketball Association (NBA) LeBron James y Allen Iverson, entre otros. El pacto previsto con Rose aumentaría significativamente el plantel de agentes deportivos de primera línea de CAA y establecería una sólida base en el baloncesto.
Los representantes de CAA se han mostrado reacios a hablar sobre su estrategia. De todas maneras, su incursión llega en un momento en las que las firmas de representación de talento se están viendo presionadas por los intentos de Hollywood de reducir sus generosos contratos con actores, directores y productores de los que han vivido durante mucho tiempo agencias como CAA.
Preocupación
Dueña de la que posiblemente es la mayor plantilla de clientes del mundo del entretenimiento y de exitosos negocios secundarios como el marketing y financiamiento de películas, esta firma de 32 años de antigüedad está posiblemente mejor situada que sus rivales. Sin embargo, crecer en un entorno tan complicado como el deporte sigue siendo una preocupación.
Fuentes cercanas a CAA dicen que la empresa está invirtiendo en su área de marketing deportivo, en la cual celebra acuerdos entre atletas y clientes corporativos, así como despejando el panorama para nuevas contrataciones de agentes. La agencia ve al deporte como parte de un entorno de entretenimiento donde el talento en este caso, los atletas puede generar mucho dinero con acuerdos de patrocinio.
Todo esto, sin embargo, es una gran ruptura con relación a lo que CAA conoce bien. Al contrario de los acuerdos tradicionales para actores de cine y televisión, los cuales ofrecen al agente comisiones del 10% sobre los salarios de hasta US$20 millones, los sindicatos de deportistas normalmente limitan las comisiones de los agentes a un 5% o menos, y los lucrativos contratos de patrocinio que no sean para los jugadores más famosos pueden ser difíciles de conseguir.
Un defensor suplente de la NFL no firma grandes acuerdos de promoción, dice Leigh Steinberg, de California, agente deportivo que hace algo menos de un año perdió a la estrella de fútbol americano Matt Leinart ante CAA, justo antes de que firmara con los Arizona Cardinals.
Sin embargo, dice Steinberg, existe un valor inherente en el negocio: En una economía con problemas, el deporte, como el espectáculo, sigue siendo rentable.
Sus rivales señalan que incursionar en el ámbito de la representación deportiva puede ser difícil, ya que es algo tan distinto del mundo del entretenimiento.
Al contrario que los directores de los estudios de cine y los productores de televisión, a quienes ocasionalmente se puede convencer para que contraten paquetes de actores de una agencia de talento determinada o contratar a un actor para una película con la esperanza de ganar acceso a otro actor para otra, las ligas deportivas operan en un sistema más definido en lo que se refiere a la contratación.
Tras 20 años de trabajo, investigadores de la Universidad Nacional han logrado construir dispositivos que transforman la energía solar en electricidad, con características que se ajustan a la geografía y economía colombiana.
En una referencia para Latinoamérica se ha convertido el Grupo de Materiales Semiconductores de Energía Solar de la U. Nacional, que en los últimos 20 años ha logrado construir dos celdas solares (dispositivos que convierten la energía solar en electricidad) con materiales que reducen costos y toxicidad.
Según Gerardo Gordillo, director del Grupo, estos dispositivos son capaces de hacer funcionar salones de informática, neveras para vacunas, ayudas audiovisuales o pequeñas salas de urgencia. La diferencia con otras celdas solares es que su construcción se ha ajustado a las restricciones económicas y condiciones geográficas del país. Para ello, el Grupo ha trabajado una tecnología de capa delgada que permite reducir el volumen del material necesario para la construcción de una celda. En este proceso se ha hecho caracterización y síntesis de materiales como el cadmio, el indio y el selenio, para crear la construcción de estos dispositivos que, a diferencia de las celdas en silicio cristalino, son más económicas. El profesor Gordillo explica que esta tecnología de capa delgada no sólo reduce los costos del kilovatio-hora de cinco dólares a dos dólares, también aumenta la producción de estas celdas y otros dispositivos como los módulos solares.
De igual forma, el Grupo continúa su labor científica con la prueba de nuevos materiales como el azufre que, según Gordillo, son menos tóxicos. Cabe anotar que elementos como el cadmio o la fosfina utilizada en el sílice amorfo (empleado en la producción de las celdas) presentan alta toxicidad, aunque con una buena gestión ambiental el efecto para el ambiente no es significativo.
Con el proyecto de materiales dispositivos y sistemas fotovoltaicos, se espera probar las propiedades ópticas, eléctricas, estructurales y morfológicas de los nuevos materiales,con el fin de usarlos en la fabricación de los nuevos dispositivos fotovoltaicos. Sin lugar a dudas, una alternativa energética de mediano plazo.
La Corporación Andina de Fomento (CAF) ha venido trabajando desde hace varios años en la promoción de la adopción de buenas prácticas de Gobierno Corporativo (GC) en la región.
Inicialmente realizó actividades dentro de un programa dirigido al fortalecimiento de los sistemas de regulación y supervisión en las áreas de bancos, valores, pensiones y seguros de sus países accionistas.
En los últimos tiempos y por su importancia para la competitividad está desarrollando un programa específico con este fin.
El GC consiste en el conjunto de prácticas, formales e informales, que gobiernan las relaciones entre los administradores y todos aquellos que invierten recursos en la empresa, principalmente accionistas y acreedores. Constituye entonces una dimensión de la regulación (y/o autoregulación) que tiene un efecto sobre el acceso a capital y a financiamiento principalmente, pero que afecta la relaciones con otros stakeholders o grupos de interés de la empresa.
Se consideran buenas prácticas de GC aquellas que buscan disminuir los problemas de incentivos y comportamiento ('problemas de agencia') debido a la separación de la propiedad y el control en las empresas y la existencia de accionistas controlantes y minoritarios. Su efectividad genera relaciones más equitativas y transparentes y la posibilidad de centrar las decisiones dentro de las empresas en la generación de valor.
Por estas razones el Foro Económico Mundial, en su Índice Global de Competitividad anual, incluye como medición del desarrollo de las instituciones privadas cuatro preguntas directamente relacionadas con el tema.
La región se encuentra rezagada con respecto a estas dimensiones que forman parte de los determinantes de la competitividad.
En términos concretos, estas prácticas buscan reducir los costos asociados al monitoreo, control y adopción de riesgos, lo que permite el desarrollo de acuerdos mas eficientes y por tanto mejoran la disposición a invertir recursos en las empresas.
En una primera aproximación, los recursos son financieros y de capital, pero incluyen también los riesgos que asumen también el resto de los stakeholders.
A nivel de las empresas, la adopción de buenas prácticas de GC debería mejorar la disponibilidad y las condiciones de obtención de recursos financieros al ofrecer menores costos de monitoreo y menores riesgos relacionados con su gestión. De forma complementaria, permiten el establecimiento de acuerdos en mejores condiciones y a mayores plazos con otros stakeholders como pueden ser proveedores, clientes o empleados, los cuales cuentan con una contraparte que ofrece una mayor transparencia y una mejor concentración en la generación de valor.
Una de las formas en que puede concebirse una empresa es como un entramado contractual. A partir de un centro gestor y decisorio se desarrollan relaciones con diferentes grados de formalidad (incluyendo contratos) a partir de las cuales se busca crear valor. Cada una de estas dimensiones tiene un marco legal y jurídico dentro del cual se enmarca la relación.
En la medida en que cada una de estas dimensiones represente menores costos de transacción, se generan beneficios que económicamente se miden como mejoras en la productividad.
A nivel agregado, la adopción de buenas prácticas de GC por las empresas de un país o región debería tener un efecto positivo sobre los niveles de ahorro e inversión al reducir los costos y riesgos y mejorar la transparencia de la gestión de los recursos.
De esta forma puede ayudar al desarrollo institucional del sistema financiero y del mercado de valores, y a su vez contribuir al de sectores relacionados como el de las auditorias externas y los servicios de contabilidad. Finalmente, facilita la supervisión y/o regulación en los sectores que la tienen, contribuyendo con todos estos factores a la competitividad agregada.
La CAF ha venido apoyando la adopción de buenas prácticas a través de dos tipos de actividades. En primer lugar ha impulsado el desarrollo de aportes conceptuales y técnicos sobre el tema.
Concretamente, ha puesto a disposición de la región los lineamientos para un Código Andino de Gobierno Corporativo, la cartilla Gobierno Corporativo: Lo que todo empresario debe saber, el Manual de Gobierno Corporativo para empresas de capital cerrado y un software de auto-evaluación.
Adicionalmente, en conjunto con socios estratégicos dentro de la región, CAF ha propiciado el desarrollo de foros y seminarios sobre el tema, impulsado directamente la adopción de buenas prácticas en unas quince empresas de todo tipo.
Convencidos de su importancia para la competitividad de la región, hacia el futuro se continuará trabajando en la promoción de buenas prácticas de GC a través de la promoción de investigaciones sobre el tema, de propiciar debates y discusión en foros y seminarios y buscando la implementación en empresas que sirvan de ejemplo para la región.
Las relaciones personales son clave en el mundo de los negocios. ¿Cómo construir la mejor red?
Mariano Varela, uno de los tripulantes de ese acorazado de Internet llamado El Sitio, ha llegado a puerto con su nuevo proyecto, el libro "Todo es personal". El cerebro del marketing de Claxson que en un año logró potenciar la publicidad un 40% a nivel internacional, alzándose con el premio Mercurio de Oro 2005 como la empresa argentina que conquistó Iberoamérica- decidió compartir sus experiencias y pensamientos sobre uno de los temas más actuales: hasta qué punto las relaciones personales se han convertido en el factor decisivo de los buenos negocios.
¿Por qué saber hacer negocios es saber hacer relaciones? Porque las relaciones son la llave de los negocios de hoy. Son un arte, y como todo arte requiere de un ejercicio constante, predisposición y actitud.
Todo es personal no ofrece un método infalible para gestar relaciones exitosas ni propone un plan de negocios perfecto. Lo que dice, a través de las experiencias profesionales del autor, es que, en definitiva, tales métodos son relativos. Conocedor y participante de innumerables reuniones decisivas, lo que en realidad propone es que todos podemos obtener mayores beneficios personales y profesionales- si confiamos en el poder de las relaciones humanas.
El cambio fundamental es considerar la relación personal como tema central y punto de partida, una idea que atraviesa el texto y resuena a modo de recordatorio: no olviden que siempre hay personas detrás de cada cargo y cada organización.
Datos del autor:
Egresado como Licenciado en Ciencias de la Comunicación de la Universidad del Salvador. Sus primeras experiencias fueron en el campo de las agencias de publicidad, donde llegó a trabajar en firmas líderes como Young & Rubicam y Leo Burnett Worldwide, antes de formar parte de uno de los emprendimientos más exitosos en los años de apogeo de los portales de Internet: El Sitio.
Entonces comenzó a interiorizarse en el advertainment, la variante de fusionar la publicidad con el entretenimiento que poco a poco reacondicionó el campo del marketing. Se integró a Claxson, empresa líder de medios de Iberoamérica (en televisión por cable, su segmento principal, posee los canales Infinito, I-Sat, Fashion TV, Space, Much Music, Venus, Playboy TV, Retro, Venevisión Continental, Crónica Tv, CM, Spice Live, HTV, Utilísima, Private), donde gracias a sus acciones fue promovido a Vicepresidente Ejecutivo de Televisión Paga, cargo que ocupa en la actualidad.
En el 2004 obtuvo el premio Jerry Goldenberg por sus estrategias comerciales (ese año Claxson incrementó su facturación internacional un 40% y casi 60% apuntalados por los formatos no tradicionales, como Sprite TV y FTV Beach). Bajo su gestión, Claxson obtuvo en su primera participación- el Premio Mercurio de Oro 2005 que entrega anualmente la Asociación Argentina de Marketing, por la transformación y liderazgo de la empresa argentina que conquistó Iberoamérica. Su desempeño ha superado claramente el objetivo inicial, posicionando a la empresa y sus marcas en diversos países de Iberoamérica y el mercado hispano de los Estados Unidos: canales de televisión paga, radios AM y FM, contenidos originales para Internet y telefonía.
Título: Todo es personal Subtítulo: Como las relaciones definen los buenos negocios Editorial: Norma Autor: Mariano Varela Temática: Management ISBN: 987-545-230-0
Banderas rojas flamean sobre los vidriados edificios corporativos. En el patio, una asamblea de trabajadores decide la estrategia de crecimiento global. Mientras tanto, en la Plaza Roja de Moscú, un Lenin embalsamado esboza una tibia sonrisa y murmura: "¿vieron que yo tenía razón?"
Rusia, 1917. El pueblo en las calles. ¡Revolución! Los soviets se adueñan de las fábricas. Las asambleas de trabajadores toman las decisiones de producción.
Rusia, 1991. Adiós al sueño de la revolución mundial. La Unión Soviética se derrumba. Los soviets desaparecen. ¿Para siempre?
Holanda, 2006. El banco holandés Rabobank. Nueve millones de clientes en 37 países. Uno de los más seguros del mundo según las calificadoras Moody's y Standard & Poor's.
Pocos saben que esta joya financiera global, en buena medida, está administrada como un soviet. El artículo A Cooperative Solution de strategy+business lo pone como ejemplo de un revival de métodos cooperativos de corporate governance.
Cuatro veces al año, clientes y trabajadores del Rabobankse reúnen en asamblea para debatir la marcha del negocio. No son grandes accionistas ni representantes de fondos de inversión. Son ciudadanos de las comunidades locales donde opera el banco: abogados, comerciantes, maestros de escuela. La consigna: Una persona, un voto.
No hace mucho, Rabobank debía decidir sobre la fusión de algunas de sus marcas. En una empresa jerárquica tradicional, la decisión es tomada por el top management en los pisos más altos de las oficinas corporativas. En Rabobank, hubo un debate entre clientes, directivos y trabajadores. Se convocaron dos asambleas generales para construir consenso. La decisión demoró nueve meses, un verdadero parto.
Los ejecutivos de la competencia miran de reojo (por supuesto, con una sonrisa irónica) y se dicen: "Estos tipos del Rabobank están de remate. En estos tiempos fluctuantes, se necesitan decisiones rápidas".
"Es cierto", responde un camarada del Rabobank, "No somos precisamente un rayo para tomar decisiones. Pero nuestro sistema cooperativo compensa esta desventaja gracias a un compromiso de los empleados y un nivel de lealtad de los clientes que ustedes ni siquiera pueden imaginar".
Según el artículo de strategy+business, existe una contradicción de fondo entre la tradicional corporate governance y el modelo cooperativo. Las empresas cooperativas se fundan en un postulado básico: el objetivo no es el beneficio inmediato. Si usted quiere 20 por ciento de beneficios en el primer año, ni lo sueñe. El modelo Rabobank sólo funciona si sus miembros son conscientes de que el objetivo es el crecimiento de largo plazo. La clave: reinvertir, reinvertir y reinvertir.
En definitiva, advierte el artículo de strategy+business, el movimiento cooperativo, nacido en Europa a fines del siglo XIX, no está muerto. El derrumbe de la Unión Soviética le asestó un duro golpe. Pero hoy se está produciendo un revival en muchas compañías europeas de retail, bancos y otros rubros de servicios. Y, al contrario de lo que muchos creen, no les está yendo mal. Al fin y al cabo, parece que los soviets también pueden adaptarse al capitalismo salvaje.
La segunda edición de "Para entender la bolsa, Financiamiento e inversión en el mercado de valores", es una versión enriquecida que expone de manera clara y accesible, mediante modernos recursos didácticos, los dos grandes sentidos del quehacer bursátil: el financiamiento y la inversión.
En él se detalla el funcionamiento de las Bolsas de México, Nueva York, NASDAQ, y otras plazas internacionales de igual importancia, así como su interrelación en un ambiente globalizado. Se desarrollan además, de manera amplia y práctica todas las operaciones que se llevan a cabo en los mercados de capitales y de deuda, incluyendo los fondos de inversión. También ayudará al lector a entender el porqué suben y bajan los precios, así como los diferentes análisis del mercado: económico, técnico y fundamental; con el objeto de hacerlos accesibles a estudiantes, catedráticos, inversionistas potenciales y entidades carentes de recursos que requieren financiamiento.
El lector encontrará en esta obra, una excelente herramienta para entender fácilmente el complejo y fascinante mundo del mercado de valores, apoyado en casos, ejemplos y reflexiones, contenidos en cada capítulo.
Datos del autor:
Arturo Rueda ha impartido cátedras de administración de riesgos, finanzas, productos derivados y otras materias relacionadas con el mercado de valores. Es profesor de la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM. Es titular del Colegio de Mercado de Valores de la Escuela Bancaria Comercial, en la que imparte clases en las divisiones de estudios profesionales y de estudios de posgrado. También ha sido titular de diversas materias en la división de Educación Continua de la Universidad de La Salle. Ha impartido cursos y conferencias en institutos y universidades de México y del extranjero.
Es colaborador del diario El Financiero y lo ha sido de la revista Mundo Ejecutivo y del portal www.oaxacapolítico.com.mx
Su trayectoria profesional ha estado ligada a empresas financieras como Operadora de Bolsa Serfin, S.A. de C.V., Dresdner Bank México, S.A, Afore Garante, S.A, de C.V., y el portal en línea www.latinstocks.com.
Título: Para entender la bolsa Editorial: Thomson Autor: Arturo Rueda Temática: Finanzas ISBN: 970-686-465-2 Páginas: 455
¿A quién capacitar? ¿Qué habilidades formar? Algunas claves para maximizar el retorno de las inversiones en capital humano.
La tendencia de los últimos años marca que un porcentaje muy alto de las compañías, tanto en el mercado local como regional, invierten entre un 5 y 8 por ciento de su presupuesto en programas de capacitación y desarrollo de sus recursos humanos.
Ante los nuevos desafíos presentados por la competitividad, las fusiones y adquisiciones y la inserción de nuevas tecnologías en los procesos de negocio, las organizaciones necesitan más y mejores competencias humanas.
En nuestra experiencia, existe una fuerte tendencia hacia la capacitación en idiomas, marketing, producción y operaciones. Otra variable es la capacitación en sistemas, que si bien es importante en estos tiempos, no adquiere la relevancia del "boom" de los E.R.P en los '90.
Sin embargo, en los últimos años, la verdadera necesidad organizacional es la inversión en desarrollo gerencial. Es decir, la formación de habilidades tendientes a mejorar actitudes y comportamientos en el proceso de toma de decisiones, liderazgo, conducción de equipos, negociación, comunicación eficaz y gestión de proyectos.
El desarrollo de estas competencias permite al capital humano ganar habilidad para la visión del negocio, el planeamiento estratégico y la cultura y gestión de los cambios que ocurren en las organizaciones.
El planeamiento, diseño, organización y ejecución de un plan de capacitación es una actividad metódica que requiere de mucha atención. Lo más interesante del proceso es la evaluación y medición de los resultados del aprendizaje.
Ahora bien, ¿cómo invertir mejor en capacitación? ¿cómo medir el retorno de esa inversión?
Es difícil determinar desde un aspecto económico-financiero cuánto de lo invertido retorna al negocio. Sin embargo, existen hoy instrumentos de medición que permiten evaluar en términos cualitativos los impactos de adquirir nuevas capacidades y potenciar el capital intelectual.
¿La capacitación está orientada a un desempeño superior? ¿Está orientada a resultados? ¿Tiende a optimizar recursos y tiempos? ¿Motiva a las personas a tener un espíritu innovador y de mejora continua?
La evaluación como fin de monitorear los progresos alcanzados por los participantes en el aprendizaje, la integración de conocimientos con habilidades y su posterior aplicación en el desempeño cotidiano es el desafío de toda área de Recursos Humanos.
En síntesis, un proceso de capacitación puede medirse en aspectos cualitativos si existen objetivos claros y específicos. Potenciar y apalancar el factor humano como llave de la capacidad competitiva en el desempeño organizacional debe formar parte de cualquier Plan Estratégico que esté orientado a conquistar y mantener mercados, innovar y adaptarse de forma permanente y maximizar los resultados del negocio.
Gustavo Acha, Gerente de Human Resource Services de PricewaterhouseCoopers
El ex vicepresidente estadounidense Al Gore recibió el premio especial a la cinematografía y periodismo ambiental por su película "Una verdad incómoda", que advierte sobre la urgencia de detener el cambio climático.
Por undécima ocasión la organización alemana para el Medio ambiente, Deutsche Umwelthilfe, otorgó los galardones a las contribuciones periodísticas y cinematográficas más destacadas que ayudaron a preservar las condiciones naturales necesarias para la vida en nuestro planeta. La organización otorgó un reconocimiento especial al ex vicepresidente estadounidense Al Gore, por su película "Una verdad incómoda" en la que expone lo que él llama "la emergencia planetaria" para salvar el mundo.
El ministro alemán del Medio Ambiente, Sigmar Gabriel, elogió al político demócrata por la manera en que aborda el problema del calentamiento global, mostrando cómo afecta a Estados Unidos, posteriormente a Europa y finalmente a todo el mundo. "Al Gore se ha hecho acreedor de esta distinción por un trabajo fílmico de contenido científico preciso y periodísticamente convincente, que expone de manera comprensible el problema del cambio global", dijo Gabriel. El político alemán señaló que como ningún otro trabajo publicado durante los últimos años, la película atizó e influyó fuertemente el debate sobre el calentamiento global.
En un mensaje televisado, Al Gore agradeció a los participantes la distinción recibida y exhortó a Estados Unidos y a Europa a no ceder en los esfuerzos por detener el cambio climático. "Es particularmente urgente fabricar automóviles y camiones de transporte de carga más eficientes, que ahorren más combustible", dijo Gore.
La cinta se hace eco de la advertencia de muchos científicos. A la humanidad le quedan unos pocos años para evitar una catástrofe de grandes proporciones que podría provocar que el planeta entre en una espiral destructiva con temperaturas extremas, inundaciones, sequías, epidemias y oleadas de calor hasta ahora desconocidas. Una catástrofe hecha por el ser humano. Después de perder las elecciones de 2000, Al Gore decidió cambiar de rumbo y ayudar a salvar el planeta. Como presentador, muestra en la película el complejo vínculo en el cambio climático mundial, de una manera entretenida e informativa. La cinta dio la vuelta al mundo en 2006.
Otros premiados
Además de Gore, fueron premiados Manfred Kriener, un periodista independiente especializado en temas medioambientales y científicos. A principios de los años 80 Kriener contribuyó a la apertura de la sección científica del entonces joven diario Tageszeitung, que es hoy en día una sección de referencia. Kriener es conocido por sus comentarios mordaces en artículos bien documentados sobre un amplio espectro científico.
En el género radiofónico fue distinguida Pia Zimmermann, redactora de la Televisión y Radio de Hesse , donde trabaja en la planeación, producción y presentación del programa "Medioambiente y Desarrollo". Ha transmitido numerosos reportajes radiales sobre temas relacionados con el medioambiente y la naturaleza. En la categoría televisiva fue distinguida la periodista Beatrice Sonhüter, que según la organización, pertenece a una minoría dentro de los documentalistas de televisión, que muestra valor al abordar temas sensibles sobre medioambiente, salud y ciencia.
El despido es un proceso de cambio que induce a la entropía, por lo cual debe ser gestionado con liderazgo. Su adecuado desarrollo garantiza el cumplimiento de su propósito y minimiza potenciales efectos desestabilizadores en materias de confianza, compromiso y clima laboral. En su gestión deben identificarse tres hitos importantes: el primero de ellos es la comunicación oportuna sobre las decisiones y razones del despido, las circunstancias sobre las cuales acontece, los plazos de inicio y término, y los procedimientos generales que se seguirán.
Luego, es importante trabajar la formulación e implementación del programa de despido. Aquí es fundamental reforzar los mensajes que deberían ser codificados en la fase anterior. Finalmente, la fase de ajuste tiene por propósito preocuparse por los impactos producidos una vez finalizados los despidos.
La cultura empresarial en Chile destina poco tiempo y no elabora planes en estas fases; aun más, reacciona tardíamente, focalizándose en los costos de transacción y en la utilización de canales de comunicación informales, incompletos y sin antecedentes respecto a los derechos y deberes correspondientes a este proceso. La improvisación cotidiana es disfuncional, provoca tensión y es antagónica a los equilibrios entre empleador y empleado. Aun más, puede generar mecanismos defensivos.
La gestión moderna en despidos recomienda reposicionar el incierto contrato psicológico de trabajo hacia un marco de nuevos beneficios, tales como el outplacement, mantenimiento de seguros y de planes financieros. Esta forma de ver la realidad nos enmarca en un planteamiento moderno constructivista, más allá de las "soluciones parches". En el caso del outplacement, por ejemplo, se trata de una práctica habitual en Francia, donde se exige y otorga gran importancia a la salida y la recolocación del empleado. Sin embargo, en España se trata de una práctica residual, ya que se prioriza especialmente la compensación económica a recibir.
La improvisación es antagónica a los equilibrios entre empleador y empleado.
Sergio López B., Académico del Magíster de RR.HH. Usach
El director gerente del Fondo Monetario Internacional, Rodrigo de Rato, afirmó que tanto el FMI como los países asiáticos están ahora "mejor preparados" para afrontar una crisis económica como la ocurrida en 1997. El responsable del FMI mostró su satisfacción por cómo se han recuperado las economías de la región tras esa crisis "gracias al apoyo financiero internacional y al buen resultado de las políticas aplicadas", y apostó por "aprender de los errores del pasado".
Documento de organismo internacional critica que el país no incluya actividades que tengan la obligación de ser reportadas o que no se controle a organizaciones sin fines de lucro.
Una serie de incumplimientos por parte de Chile en el combate al lavado de dinero y al financiamiento del terrorismo detectó el Grupo de Acción Financiera de Sudamérica (Gafisud) en su informe final.
Si bien a fines de 2006 el Ministerio de Hacienda ya había revelado algunas conclusiones de este informe -poniendo énfasis en las áreas en que el país debía mejorar-, no se conocían las "notas" obtenidas por Chile.
En su documento definitivo, emitido hace algunos días desde Buenos Aires, la entidad identifica siete categorías -de un total de 49- en que nuestro país quedó con un "no cumplido" estampado en sus calificaciones.
Sólo ocho medidas quedaron "cumplidas".
La clasificación
Gafi -organismo matriz de Gafisud- establece 40 recomendaciones generales para combatir el lavado de dinero. Tras los atentados terroristas a Estados Unidos, añadió nueve puntos referidos al financiamiento de grupos subversivos. Por eso se les conoce como las 40 + 9 recomendaciones.
Entre las primeras 40, Chile no cumple cuatro. Primero, que la legislación chilena no incluye a todos los sujetos obligados a informar (por ejemplo, no están listados contadores y abogados) y, segundo, que tampoco existe supervisión ni análisis de riesgo sobre actividades no financieras.
La tercera falla es que los montos transados en un casino, a partir de los cuales se activa una alerta, son muy elevados. Además, no se controla el patrimonio de organismos sin fines de lucro y falta retroalimentación entre los sujetos obligados y la Unidad de Análisis Financiero (UAF). Y, en cuarto lugar, menciona que "no se está implementando ningún mecanismo que impida el uso ilícito de estructuras jurídicas para cometer actividades ilícitas".
Sobre materias relacionadas con financiamiento al terrorismo, existen tres problemas en Chile: primero, que no ha adaptado su legislación ante resoluciones de la ONU; segundo, que "la UAF no posee la capacidad legal de recibir, analizar y difundir operaciones relacionadas con financiación del terrorismo"; tercero, que "no existen mecanismos que impidan el uso de organizaciones sin fines de lucro para financiar el terrorismo".
Otros problemas
En otros aspectos del informe, cuestiona la escasa consolidación estadística del delito de lavado de dinero en Chile y acusa que el Consejo de Defensa del Estado presentó en forma inconsistente sus datos respecto de los casos en que dice haber logrado condenas por esta materia.
El director de la Unidad de Lavado de Dinero del Ministerio Público, Mauricio Fernández, dice que lo más importante es explicitar la corrupción y cualquier eventual foco de comisión de estos delitos. Cree, además, que el Gobierno debe mejorar la tipificación de delitos base e incluir, como parte del lavado de dinero, la configuración de asociación ilícita.
ORGANISMO
GAFISUD: El Grupo de Acción Financiera (Gafi) es un ente mundial para el combate al lavado de dinero. Su capítulo sudamericano es Gafisud.
Unas 170 mil hectáreas se requerirían para producir biocombustibles. Sólo sería rentable con el precio del crudo sobre US$ 72 por barril.
Un 16% más caro que el diésel tradicional resultaría en el país la producción de biodiésel -considerando los precios actuales del crudo-, lo que lo haría competitivo sólo si el precio internacional del crudo es igual o mayor que US$ 72 por barril. Esto, según el Informe Final del Comité Público-Privado de Bioenergía, que fue entregado ayer a la Presidenta Bachelet y que servirá de base para un futuro proyecto de ley en la materia.
"Con los impuestos vigentes y los actuales costos de materia prima, el biodiésel tendría un precio competitivo con el crudo en torno a los US$ 72 por barril, asumiendo que el biodiésel no está afecto a impuestos específicos", concluye el estudio.
No obstante, si se considerase una aplicación obligatoria de biodiésel mezclado al 5% con petróleo, el aumento de precios a mayoristas sería sólo de 1%. Considerando esta situación, el informe sugiere una mezcla inicial al 2%, el que podría aumentar en tramos de 1,5%, si es económicamente viable.
El informe, eso sí, aclara que si Chile decide ir por un modelo de desarrollo de bioenergía -combustibles elaborados a base de material orgánico como raps, maíz o celulosa- el país debe conformar una alianza entre el Gobierno y los privados, para darle viabilidad a inversiones.
De acuerdo a estimaciones preliminares, para un escenario de sustitución "conservador", en que se utilice etanol -que sustituye o se mezcla con gasolinas- o biodiésel, existen en el país cerca de 170 mil hectáreas susceptibles de ser cultivadas para su producción.
8% de los líderes considera que las instituciones deben preocuparse de recobrar confianza entre el público. La relevancia que debiera tener la protección ambiental para las cabezas globales se dobló de 9% a 20% en este año.
Una encuesta a los participantes del Foro Económico Mundial reunidos en Davos, Suiza, reveló que dos tercios (65%) de los líderes encuestados cree que la próxima generación "vivirá en un mundo económicamente más próspero". Sin embargo, casi la misma cantidad de encuestados (61%) considera que este futuro será "menos seguro".
Si bien ambas cifras están en línea con la encuesta del año pasado, hay una pregunta que muestra un cambio importante: la importancia de la protección ambiental. Los líderes que opinaban que ésta debía ser una prioridad para los líderes globales se dobló de 9% a 20% en el sondeo de 2007.
Bajo el slogan "La Ecuación del Poder Cambiante", la Reunión del Foro Económico Mundial 2007 reúne a 2.500 líderes para definir la agenda global y los problemas generales de un modo cooperativo. Esta encuesta de participantes -la Voz de Los Líderes- hace las mismas preguntas a los encuestados todos los años en consideración al estado actual del mundo.
La encuesta se compara a la que se realiza a los ciudadanos mundiales, denominada Voz de La Gente, que se aplica a 53.000 personas en más de 60 países, haciéndole las mismas preguntas que a los líderes y cuyos resultados fueron dados a conocer la semana pasada.
Si bien las proyecciones económicas para el futuro son más positivas que el año pasado, tanto entre líderes como entre los ciudadanos, éstos son menos optimistas, pues sólo cuatro de cada diez creen que la próxima generación vivirá en "mucha o un poco más de prosperidad", mientras que en el caso de los líderes la cifra asciende casi a siete de cada diez.
El caso se da al inverso en el tema de la seguridad, pues las encuestas revelan que los líderes son más escépticos al momento de asegurar que la próxima generación vivirá segura.
En tanto, un 8% de los líderes considera que las instituciones deben preocuparse de recobrar confianza entre el público. Al preguntar específicamente cómo realizar esto, los líderes son claros. Seis de cada diez aseguran que desean mayor transparencia, dos de cada diez afirman que las instituciones deberían reconectarse con accionistas para reconstruir confianza.
Temas muy diferentes a los mencionados por los ciudadanos, los cuales se enfocaron más en el castigo del comportamiento fraudulento de oficiales del Gobierno, que obtuvo un 30% de la votación.
REUNIÓN
EL FORO Económico Mundial 2007 reúne a 2.500 líderes para definir la agenda global y los problemas generales de un modo cooperativo.
Cita con inversionistas
El ministro de Hacienda, Andrés Velasco, comentó que durante su estadía en Davos, Suiza, para asistir al World Economic Forum (WEF, Foro Económico Mundial), participará en una serie de encuentros privados.
Uno de los más importantes lo tendrá en conjunto con la ministra de Energía, Karen Poniachik, con hombres de negocios interesados en la exploración del área eléctrica en Chile. "Junto con la ministra de Energía tendremos conversaciones con gente de ese sector, en especial inversionistas privados", planteó ayer el titular de Hacienda.
Habrá otros objetivos en su visita. Aparte de la cita con los inversionistas energéticos, existe otro encuentro agendado con el presidente del Banco Central, Vittorio Corbo, y con Julio Estrada, delegado del WEF. Según conocedores del programa de Corbo, esta cita durará una hora y tiene por nombre Grupo de Interacción de Negocios en Chile. Allí Velasco y Corbo tendrán un diálogo directo con los empresarios que asistan, en un encuentro que se espera sea franco y que les sirva a los privados para expresar sus preocupaciones sobre el país.
El ministro también prevé conversar con delegados de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), el club de los países ricos al que Chile está postulando entrar.
El secretario de Estado también participará en dos paneles sobre el futuro económico de América Latina.
El conservadurismo empresarial chileno nos tiene entrampados. Aquí -donde los ejecutivos se apegan a las formalidades, a los manuales de cortapalos y a los objetivos corporativos rígidos- los proyectos que rompen el statu quo, que remecen las metas sacrosantas y amenazan al establishment gerencial, suelen ser desechados sin mayor respeto. Le tenemos miedo al ridículo y al riesgo. Pero todos los empresarios emergentes quieren llevar el bastón de mariscal en su mochila.
Una de las cosas que llaman la atención del mundo empresarial chileno son los pocos emprendedores que nacen de nuestras más prestigiosas escuelas de negocios. Hace algún tiempo tuve la ocasión de participar en un debate en la Escuela de Economía de la Universidad Católica, organizado por su centro de alumnos. Luego del panel siguió un almuerzo con estudiantes y profesores. Los profes se mostraban preocupados por el bajo nivel que estaba tomando la inversión en Chile. Los jóvenes por la demanda de trabajo: era sólo natural. Entonces, de sopetón, les pregunté: ¿Cuántos ex alumnos salieron a trabajar en sus propias empresas el último año?
Lo pensaron un instante y la respuesta fue desoladora: "uno solo, el año antepasado, creo".
Por cierto que es comprensible: quienes se emplean en bancos y grandes empresas tienen asegurado un crédito automotriz, otro hipotecario a 30 años, isapre, APV, etc. Quien salga a trabajar en lo propio no tiene asegurado más que un ejecutivo de cuenta sorprendido al frente, con cara de estupor: "¿Una empresa nueva?, ¿tuya?, ¿sin experiencia?, ¿sin tres balances auditados?, ¿sin aval de tu papito?....muuuuy complicado lo veo?". Igual de complicada que la explicación a la señora (sin crédito automotriz no hay Subaru y sin hipotecario ni pensar en una casita en La Dehesa) y también a la suegra ("Este niñito enloqueció: ¡le ofrecieron un puesto en el banco y lo rechazó!")
Pero no es sólo eso.
Hoy más que nunca es indispensable vencer la inercia del mundo empresarial chileno que es muy, pero muy, conservador (mal que mal, los emprendedores son formados por las suegras, madres y parientes). Y, por sobre todo, superar ese miedo atávico a hacer el loco en una aventura empresarial inédita, distinta, propia.
El tinterillo
Doblegar el miedo al ridículo en Chile no es un tema menor: hablamos bajito, nos vestimos de gris, utilizamos diminutivos, rehusamos a hacer valer nuestros derechos frente al mozo del restorán, al empleado de la tienda y al jefe.
Esto se enseña desde niño: por eso cuando el profesor formula una pregunta, todos bajan la cabeza y tratan de hacerse invisibles. Una mala respuesta atrae las burlas de compañeros y de docentes. En las universidades el cuento es idéntico. Y en los seminarios de ejecutivos empeora. En las reuniones de negocios ídem. Juan Chileno evita preguntar, contestar y proponer: se pueden terminar riendo de él. Y cargando un sobrenombre que le recuerde de por vida su atrevimiento.
Un recuerdo al respecto: estábamos como en tercera preparatoria en el Verbo Divino, aprendiendo a leer con el señor Jeria. Era el libro plomo que venía después del "Hispanoamericano" con sus banderas y "El Gigante Egoísta". Ese libro plomo tenía letras chicas y cuentos nuevos: "El Ratón Agudo" y "La Ira", entre otros. El señor Jeria, por algo que no me acuerdo, le llamó la atención a uno de nuestros compañero (llamémoslo Pérez). Este consideró la causa injusta y protestó con aplomo y con todo el derecho del mundo. Pero en esa época esos derechos eran inexistentes, al menos en el Verbo Divino. Y el señor Jeria que además de buen profesor y malas pulgas era muy rápido, lo paró en seco: "¡Cállate tinterillo!".
En ese momento pensamos que el mote tenía que ver con alguna mancha de tinta de Pérez. Fue un paso más en nuestro largo aprendizaje para callarnos, obedecer y conceder derechos. Con el tiempo descubrimos que a los abogados "chantas" les decían tinterillos. Y como "Tinterillo" quedó Pérez hasta hoy, a pesar de sus méritos como eximio profesional médico.
Pero no fue el único sobrenombre: en la manipulación del ridículo había una creatividad asombrosa. Todos los animales pululaban por mi curso: perros, gatos, lechuza y hasta un zorrillo. Y en el colmo de la sofisticación, un "uriápulus" (una extraña derivación del apellido Ureta). Al futuro poeta Rodrigo Lira Canguilhem (Q.E.P.D.), niño cultísimo, le pusimos "el Enciclopédico". Claro, llamaba la atención que supiera cosas que no se enseñaban en clases. Manterola era "el Reporter Esso": sabía todas las últimas copuchas.
El actual ministro de Hacienda escribió -antes de ocupar el cargo, en una de sus columnas ultraliberales- que nuestro esquema de sobrenombres infantiles violaba no sólo la corrección política, sino además los derechos humanos básicos: mientras en USA se trataban de Rob, Bob, Pete y Matt, aquí éramos "Negro", "Pájaro", "Diuca", "Chancho", "Roto" y por supuesto, los innumerables "Turcos" (sus padres o abuelos venían de Palestina, huyendo justamente de las persecuciones del imperio turco).
El caso de los hot dogs
Pero volvamos al mundo de los negocios y los problemas que encuentran los emprendedores jóvenes (y los no tanto también) en su búsqueda de apoyo hacia sus nuevas ideas.
Una de las primeras preguntas incómodas con que se topará nuestro héroe es: "¿Hay alguna experiencia en el extranjero al respecto?". Porque para nuestra comunidad de negocios es difícil que una idea nueva sea puramente chilena. Si no se le ocurrió a alguien afuera, no es digna ni de análisis. Menos mal que ni Bill Gates ni los creadores de youtube.com preguntaron primero en Chile: les habrían espetado el clásico "yaaaa, saaaale?".
Pero, supongamos que la idea existe afuera. Tomo como ejemplo el caso de los Pronto Copec. En casi todos los países desarrollados las bombas de bencina expendían hot dogs: se había superado el primer gran escollo. La idea entonces, de la gerencia comercial de Copec, fue replicar el modelo acá. De inmediato surgió la batería de argumentos que ponían en entredicho el quiebre con la tradición:
1) "¿Hot dogs en las bencineras?.. ¿Pero tú crees que la gente va a parar en la carretera por un hot dog?.. Pararán en los Juan y Medio, en los Bavaria, pero no en una bomba. Olvídalo".
2) Y el clasismo añadido: "¿Vas a mezclar los baños de los camioneros con los de los automovilistas? ¡Olvídalo!".
3) Y el consabido por qué nosotros primero: "Oye, pero si es tan buena la idea ¿por qué no lo han hecho la Shell o la Esso?".
4) Y lo más precioso -para una gran empresa como Copec que fabricaba plantas de celulosa y aserraderos, y competía en el mundo global con monstruos como Georgia Pacific, Schlumberger, International Paper y otras-: "Es que nosotros no tenemos ningún expertise en hacer hot dogs (mi hijo pequeño los fabrica excelentes)... deberíamos asociarnos con una compañía experta".
Finalmente la idea de los Pronto Copec funcionó, fueron los líderes (adelantándose a la Shell y a la Esso) y gracias a eso marginan más en las salchichas que en la bencina.
Pero por Dios que costó quebrar la tradición, los "objetivos inmutables", el fastidioso focus y el miedo al ridículo ("¿nosotros vendiendo hot dogs?.. chuta...").
Dos tipos de errores
Al evaluar un nuevo negocio se pueden cometer dos tipos de errores:
1) El tradicional, que es llevar a cabo una mala idea e implementarla. Este error es medible. Se percibe en los balances, se entera todo el mundo. Hay muchísimas técnicas para evitarlo: simulaciones, ejercicios de Montecarlo, betas industriales, VAN, Wack, EVA y miles de textos que describen ad libitum cómo evitar equivocaciones tradicionales y luego volver a buscar trabajo cauda intra crura (con la cola entre las piernas).
2) El error tipo beta: esto es desechar un buen proyecto antes de hacerle un análisis. Y desecharlo por malas razones. Un ejemplo clásico fue el rechazo de Ross Perot a adquirir en US$ 10 millones el 30% de Microsoft cuando esta firma recién partía: él no se metía en negocios de poco volumen. O el de la IBM que "pasó" y prefirió no comprar la patente industrial de la fotocopiadora, porque "dicha máquina nunca reemplazaría a la eficiente secretaria americana equipada con su máquina de escribir IBM".
El error tipo beta no deja huellas: es indetectable. No se sufren humillaciones por su culpa. Tampoco se hace el ridículo. Pasa "piolita" y nadie hace preguntas incómodas ni antes ni después. Es como una invitación a cometerlos. Y en un país con pavor al ridículo es mucho más que habitual.
En Chile -en donde los ejecutivos se apegan a las formalidades, a los manuales de cortapalos y a los objetivos corporativos rígidos- los proyectos que rompen el statu quo, que remecen las metas sacrosantas y amenazan al establishment gerencial, suelen ser desechados sin mayor respeto. Aquí transformar una empresa de bosques como era Nokia en una de tecnología de telecomunicaciones de punta habría sido casi imposible: "¿Hay experiencia en el extranjero? ¿Cómo se te ocurre si en esta empresa nos dedicamos a los bosques? ¿Existe algún socio con expertise para hacerlo?".
Por eso las grandes empresas chilenas prefieren crecer comprando a otras del mismo rubro que entrar a nuevos negocios (aplaudamos a los Navarro). Y les gustan los negocios regulados: están bendecidos por el Estado y pueden recibir su ayuda generosa en caso de catástrofes.
Pero en fin: no es mi idea reírme del Chilean entrepreneurial establishment. Ni del abandono y descuido de las autoridades respecto de la clase joven emprendedora. Una salvedad: no pasa sólo aquí. Lord Keynes nos dice en su General Theory of Employment que "la sabiduría mundana nos enseña que es mejor para la reputación fallar (en negocios) convencionalmente que tener éxito en forma no convencional?".
Este es un llamado de atención respecto de nuestro desprecio a la creatividad. A la falta total de apoyo hacia ella. A nuestro sistema educacional y social que castiga la novedad y la ruptura de esquemas. A la protección del statu quo y el mínimo riesgo de nuestras autoridades contraloras.
Por eso nuestras compañías se concentran cada día más. Por eso el listado de las más grandes y exitosas sigue repitiéndose año tras año, lo mismo que el grupo de los mayores empresarios. En los EE.UU. y en Asia esas listas cambian enormemente y en muy corto tiempo: aquí no tenemos cambios drásticos desde la crisis del 83. Y la falta de cambio es desalentadora para las generaciones jóvenes y para los profesionales que van incorporándose al mundo de los negocios, que al igual que en el ejército de Napoleón, todos quieren llevar en el fondo de su mochila el bastón de mariscal.
Los 3 libros más influyentes, que nos hablan de lo que será este siglo. Son entretenidos y accesibles pero a la vez importantes y polémicos, escritos para públicos relativamente masivos por algunos de los economistas más destacados de nuestra era. Tres temas que, aparentemente, son muy diferentes, pero como veremos tienen un fino hilo conductor. Son tres libros que no esconden la perspectiva política de los autores pero que se nutren de sus competencias técnicas. Parecen tratar de problemas globales pero, como veremos, también pueden ser usados para pensar nuestros problemas locales. Tres libros para entender los debates económicos globales contemporáneos? y quizás también un poco más nuestros debates locales.
Saving Capitalism form the capitalists, Raghuram Rajan y Luigi Zingales (2003)
El economista indio Raghuram Rajan es en la actualidad el economista jefe del Fondo Monetario Internacional, cargo al que fue elevado el mismo año en que salió la primera edición de este libro que escribió con su colega y amigo de largo tiempo, el italiano Luigi Zingales.
Ambos son doctorados en Economía del MIT, que luego pasaron a ser profesores en la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago. Eugenio Tironi nos diría que Rajan y Zingales han recorrido las dos variantes de la ideología norteamericana: el Boston de alma keynesiana y demócrata, y el Chicago de alma monetarista y republicana. Quizás de ahí surge la interesante y pragmática síntesis intelectual que se refleja en este libro.
El argumento central de la obra es la popularización de un viejo resultado de la economía y las finanzas teóricas: que una economía con mercados de capitales perfectos conduce a una sociedad que es a la vez completamente meritocrática y totalmente eficiente. Una sociedad en que los recursos son canalizados hacia las personas con las mejores ideas y los individuos con mejores capacidades; y no, como suele ocurrir en los países emergentes, a los herederos de fortunas que son capaces de ofrecer capital colateral (o simplemente amistad) a los intermediarios financieros y, por esa vía, monopolizar el acceso al crédito.
Rajan y Zingales, sin embargo, reconocen que en la realidad el desarrollo y la profundización financiera no conducen por sí solo a mercados financieros perfectos. Estos requieren de inversiones de infraestructura e institucionalidad pública, especialmente en lo que respecta a mecanismos de provisión de información y de resguardo de los derechos de propiedad.
Lo más interesante del libro, a mi juicio, es la construcción de un relato histórico (a modo de teoría) en que el desarrollo de los mercados de capitales se ve, en ocasiones, frenado por aquellos que tienen el monopolio sobre la riqueza y que no desean verse enfrentados a una sociedad verdaderamente competitiva. La observación histórica es que los mercados de capitales, dejados a sus anchas y a la autorregulación, terminan por implosionar al ser capturados por estos grupos privilegiados, los que generalmente establecen alianzas populistas con los sectores más pobres y frustrados de la sociedad. Para los que tienen suficiente edad para recordar el auge y desastre de los mercados de capitales chilenos en la primera década del gobierno militar, y el rol que tuvieron en ese desastre los grupos económicos y sus créditos relacionados, ésta puede sonar como una historia conocida.
La recomendación política es, por ende, tener un Estado activamente interventor en los mercados de capitales. Tal como lo escucha: activamente interventor. Pero, con políticas pro competencia entre agentes financieros; pro información libre, barata y confiable; pro participación de los ciudadanos en el mercado de capitales; y pro redes de protección social para los perdedores del sistema de competencia libre.
Un corolario del libro es que donde haya un nicho de altas rentabilidades privadas capturadas y sin desafiar en el mercado de capitales, probablemente exista un espacio para la acción pública pro competencia. Por ejemplo, en mi humilde opinión, como en el caso de las AFP en Chile. Otro corolario es que los esfuerzos regulatorios y empresariales por bancarizar a sectores populares y a las microempresas, probablemente también van por buen camino.
Desde el título, el libro le sugiere al lector una ambigüedad con el término "capitalismo". Se propone, por ahí, que ésta es una palabra anticuada, que la mayor parte de las personas identifica con una economía del privilegio, con mercados de capitales poco eficientes que reproducen la riqueza y no dan crédito ni a las buenas ideas ni al talento. Implícitamente se sugiere que existe otra fase de la economía de mercado, en la que el desarrollo de mercados financieros eficientes diluye el poder del capital. En que el motor del crecimiento son los flujos de recursos, no las hegemonías hereditarias. ¿El financismo, por oposición al capitalismo?
Un libro muy entretenido de leer. Tiene una revisión accesible de teoría y evidencia empírica, referencias históricas y buenos casos ilustrativos. Muy útil, muy importante para las discusiones de políticas públicas en Chile.
The end of poverty, Jeffrey Sachs (2005)
La comunidad de economistas del desarrollo se ha encontrado debatiendo por algún tiempo en torno de las posturas de William Easterly, un destacado ex profesional del Banco Mundial. Estas se encuentran expuestas en dos libros que vale la pena leer (y que encubiertamente recomiendo, a pesar de que Qué Pasa me racionó tres en total).
Los extensos títulos son bastante reveladores: uno fue publicado en el 2001 y se llama La Esquiva Búsqueda del Crecimiento: Aventuras e Infortunios de los Economistas en los Trópicos. El otro salió el 2006: La Carga del Hombre Blanco: Cómo los Esfuerzos de Ayuda de Occidente Han Logrado Hacer Tanto Daño y Han Generado Tan Pocos Beneficios.
Los libros de Easterly son verdaderos anecdotarios de cómo políticas de ayuda esmeradamente diseñadas en los cubículos de Washington -y que se ven muy bien en la celulosa de las revistas académicas-, generalmente fracasan en el terreno, al tener que pasar por gobiernos corruptos e instituciones ineficientes. La postura de Easterly ha servido para cuestionar la sabiduría de iniciativas como las que ha propuesto el Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas: condonación de deudas, intensificación de la ayuda para el desarrollo, etc. Implícitamente el argumento de Easterly conduce a la noción de que la construcción de instituciones de calidad es un prerrequisito a la cooperación internacional para los países más pobres del planeta.
Jeffrey Sachs es una figura que está transitando desde el mundo de la academia al de la política (incluso tiene un website para sondear su candidatura presidencial: www.sachsforpresident.com). Es relativamente conocido en Chile por ser el coautor de un célebre libro de macroeconomía de pregrado con el profesor Felipe Larraín de la Universidad Católica. Luego de obtener su doctorado en Economía de Harvard, Sachs se estableció como profesor de esa universidad por muchos años. Además fue asesor de varios países latinoamericanos (especialmente Bolivia) y de Europa del Este (entre otros Polonia), con lo que alcanzó notoriedad por ser un proponente de las terapias macroeconómicas de shock. En la actualidad es profesor de la Universidad de Columbia, donde dirige el Earth Institute y se desempeña como un importante asesor para la Naciones Unidas, donde encabeza el Proyecto del Milenio.
Sachs escribió su libro para discutir la postura representada por los textos de Easterly. El gobierno de Africa es pobre -dice Sachs- porque Africa es pobre, no al revés. Por ende, enrostrarles la culpa a las instituciones de Africa por las dificultades de las políticas de ayuda es, en chileno, echarle la culpa al empedrado. Especialmente porque, de acuerdo a su postura, el fracaso de estos paquetes de cooperación se debe a que son, en general, demasiado pequeños como para tener un impacto significativo y detonar dinámicas virtuosas que ayuden a estos países a salir de la miseria. No es que Sachs minimice la importancia de las instituciones; argumenta que el logro de ciertos niveles mínimos de bienestar es un prerrequisito para cualquier tipo de desarrollo, sea institucional, político o económico.
Por ejemplo, mercados de capitales perfectos -como los que proponen Rajan y Zingales- en teoría no sólo les darían crédito a los que tienen buenas ideas o talento sino también a quienes necesitan recursos para descubrir sus talentos y escapar a la trampa de la miseria. En la práctica sabemos que eso no ocurre con demasiada frecuencia. En sociedades (o en sectores sociales) en que los problemas asociados a la miseria son aplastantes porque no dejan espacio para nada más (plagas de sida, hambre masiva, violencia rampante), no está el material social fundamental que se necesita para que los mercados de capitales hagan su trabajo. Sachs argumenta que no es suficiente con hacer bocetos institucionales para lindos mercados de capitales y hermosas catedrales institucionales para luego sentarse a esperar a que se desarrollen: primero hay que generar la infraestructura que permita sacar a relucir el talento humano.
Desarrollar mercados de capitales competitivos y libres -a la Rajan y Zingales-, o desarrollar instituciones de gobierno eficientes y transparentes -como las que clama Easterly-, son ambos tremendos desafíos. Sachs nos dice que además probablemente sean quimeras, si es que no son precedidos por agresivas políticas sociales focalizadas en los más pobres. ¿Qué viene primero: las instituciones o las garantías sociales? ¿El huevo o la gallina? Lea los libros y fórmese su propia opinión.
Making Globalization Work, Joseph Stiglitz (2006)
Una de las cosas que los chilenos hemos aprendido con dolor a través de las décadas, es que los ires y venires de nuestra economía tienen mucho que ver con los mercados externos. No hay caso. Vivimos globalizados y, obviamente, no basta con las instituciones nacionales. La necesidad de entidades globales que ayuden a las políticas macroeconómicas a coordinarse y reduzcan los costos asociados a los ajustes macrofinancieros mundiales es lo que motivó en 1945 la creación del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial (originalmente llamado Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento).
El economista que, en ese entonces, percibió la necesidad de crear este tipo de instituciones -particularmente algo que se pareciera a un banco central mundial-, fue nada menos que Sir John Maynard Keynes, el fundador de la macroeconomía, que veía como la integración de los mercados globales generaba nuevos desafíos institucionales. Su preocupación se basaba en la siguiente lectura de la historia: eran justamente los desequilibrios macroeconómicos generados por la falta de gobierno monetario y financiero globales los que habían generado la base material de miseria y resentimiento que había conducido a las guerras mundiales. En su opinión, la creación de una institucionalidad financiera internacional era una necesidad de supervivencia para el sistema de mercados y democracias globales, de un mundo de sociedades abiertas y sin estados policiales, cerrados y totalitarios.
Es en esa tradición en la que se inscribe este nuevo libro de Stiglitz: en su convicción de que la velocidad de integración de la economía ha aumentado en la segunda mitad del siglo XX y, por ende, los desafíos de institucionalidad internacional también han cambiado. Es insuficiente, desde su punto de vista, la mera construcción a nivel nacional que piden Rajan, Zingales y Easterly. Es insuficiente la expansión global de la política social que propone Sachs. Pero, y éste es su punto central, también son insuficientes las instituciones mundiales hoy existentes.
Su postura es que falta la institucionalidad global que ayude a que los países emergentes puedan enfrentar exitosamente estos procesos de crecimiento. El libro se sustenta en la visión de que existe un conjunto de mecanismos mediante los cuales las naciones desarrolladas ejercen influencias nocivas sobre las en desarrollo, y que esas influencias están desbalanceando política y económicamente al sistema global.
Stiglitz centra su análisis en una serie de falencias. En primer lugar, en el proteccionismo comercial de los países desarrollados, que se plasma en tarifas y también en sistemas de subsidios encubiertos, a través de los cuales, en su opinión, dichas naciones logran extraer rentas a las emergentes por acceder a sus mercados. En segundo lugar, un sistema de patentes internacionales en que los países emergentes no tienen capacidad de navegar. En tercer lugar, la necesidad de un sistema de compensaciones y transferencias internacionales mucho mayor al actual, dando cuenta, a su vez, de la intensidad de las fluctuaciones financieras globales contemporáneas. En cuarto lugar, los efectos de la contaminación que están provocando -literalmente- la desaparición y/o implosión de algunos países (aprovecho encubiertamente para recomendar An Unconvenient Truth de Al Gore).
¿La solución que propone Stiglitz para estos problemas?: el desarrollo de más institucionalidad global. El peligro de no hacerlo, de acuerdo con su punto de vista, es el mismo que veía Keynes a mediados del siglo XX: el peligro de una desestabilización que conduzca al cierre de sociedades, al conflicto y al retroceso democrático.
Hay, por supuesto, visiones -digamos- más optimistas. Visiones que sostienen que la integración de mercados ha sido fundamentalmente buena y sus déficit institucionales pocos. Si usted quiere hundirse en un mullido sillón de autocomplacencia le recomiendo el entretenido The World is Flat (2005) del columnista del New York Times Thomas Friedman; la otra posibilidad es In Defense of Globalization (2004) del eminente profesor Jagdish Baghwati, un poco más latero, pero más basado en cifras y estadísticas. Una visión a medio camino la puede encontrar en Why Globalization Works (2005), del excelente columnista del Financial Times, Thomas Wolf. Léalos y fórmese su propia opinión.
Joseph Stiglitz tiene que ser el único premio Nobel de Economía genuinamente detestado por The Economist. La razón es muy simple: en su anterior libro -llamado Globalization and it's Discontents (2003)- cometió la insolencia de criticar las políticas y el proceder del FMI y -como sabemos- atacar a una autoridad monetaria, bueno? eso es algo que simplemente no se permite, no importa cuántos sean los méritos de quien critica. En fin, ese fue el crimen de Stiglitz. Si no me cree, pregunte a los economistas sobre Stiglitz: en general no encontrará opiniones sutiles. A mí me parece que, en general, hay una lectura equivocada de él. Si uno toma la decisión de leerlo en vez de sumarse ignorantemente al chaqueteo institucional, puede descubrir que en su ácida crítica hay sustancia constructiva, útil y necesaria. Este libro nos da una nueva oportunidad para escucharlo.
Un estudio publicado por una de las escuelas de negocios más prestigiosas de Europa concluye que Estados Unidos es, por lejos, el país más innovador del mundo.
INSEAD, la escuela de negocios francesa con sedes en las afueras de París y en Singapur, dijo que EE.UU. es el principal país a la hora de generar nuevas ideas, adaptarlas rápidamente y transformarlas en negocios. Alemania ocupa un distante segundo lugar. "EE.UU. adelanta a la segunda nación más innovadora por casi un punto porcentual, lo que lo deja en una categoría aparte en todo lo que tiene que ver con la innovación", señala el informe de INSEAD.
La innovación es importante, resaltan los investigadores, porque las economías no pueden seguir dependiendo de extraer el máximo retorno de su actual oferta de bienes, servicios y procesos. Para ser exitosas tienen que actuar con celeridad para crear valor a partir de ideas frescas.
Chile es el país latinoamericano mejor ubicado, en el puesto 33, por delante de México (37), Brasil (40), Costa Rica (51) y Colombia (57). Los países latinoamericanos peor ubicados fueron Paraguay (106), Bolivia (102), Nicaragua (92), Honduras (91) y Ecuador (90).
Emiratos Árabes Unidos, en la decimocuarta posición, es el único país no europeo, asiático o norteamericano entre los 15 países que lideraron el ránking. Otro estado de Medio Oriente, Dubai, también se ubica como un centro cada vez más importante en la generación de ideas.
En otros estudios similares, EE.UU., no está al tope de la lista. El Banco Mundial, por ejemplo, lo colocó en tercer puesto, detrás de Singapur y Nueva Zelanda en un trabajo que mide la facilidad para hacer negocios. El país también llegó en tercer lugar, detrás de Canadá y Australia, en las clasificaciones del Banco Mundial sobre facilidades para fundar una empresa.
Los investigadores de INSEAD revisaron información pública y privada del Banco Mundial, la Encuesta de Opinión de los Ejecutivos del Foro Económico Mundial y del Sindicato Internacional de Telecomunicaciones. Estudiaron la forma en que los países y las regiones responden al desafío de la innovación.
Los investigadores se fijaron ocho criterios para cada país: instituciones y políticas; infraestructura; capital humano; sofisticación tecnológica y mercados y capital. También se centraron en el conocimiento, la competitividad y la riqueza de cada país.