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CAPACITACION EN COSTOS Y GESTION

Gestión Y Calidad

La babosa, la tortuga y el esqueleto

Me invitaron a hablar a un grupo de profesores sobre: "La iglesia Católica y el Chile de hoy". Pensé en cómo poder explicar las distintas actitudes que tenemos los católicos frente al mundo globalizado en que estamos viviendo. Quienes me habían invitado me preguntaron si necesitaría para mi exposición algún tipo de medio audiovisual. Les respondí que sí, pero que lo que necesitaba no era un medio tradicional, por lo que les agradecería mucho si me podían tener una babosa, una tortuga y un esqueleto. Ellos diligentemente sacaron una babosa del jardín, le pidieron la tortuga a un alumno que la tenía de mascota, y del laboratorio de biología consiguieron una réplica del esqueleto humano.

Llegué a la charla, y en un mesón dispuesto entre el público y yo estaba la babosa en un frasco, la tortuga en su cajita y el esqueleto en un atril. La mezcla entre expectación y desconcierto de quienes me miraban era palpable. Comencé con la babosa que, al sacarla del frasco, se extendía, contraía y contorsionaba en la palma de mi mano. Mostrándose sin ninguna forma definida, se adaptaba completamente a la superficie de mi mano, como rato antes lo había hecho con las formas del frasco. Así me fue fácil explicar esa actitud acomodaticia e ingenua de aquellos a los que todo les da lo mismo. La actitud de quienes creen que ser moderno significa ser como la babosa, sin principios ni valores, adaptándose a todo lo que esté de moda.

Luego saqué de la caja la tortuga, que inmediatamente guardó su cabeza y sus piernas en su concha. Así, parapetada en su caparazón, se pudo sentir segura en una mano que ella presumió hostil. Era evidente ver reflejada en ella a aquellos católicos que piensan que la doctrina está para protegerlos y defenderlos del mundo, como el caparazón de una tortuga. Que refugiados en el caparazón se salvarán. Así, quienes viven la misma doctrina pero desde otra óptica, o quienes piensan distinto, serían sospechosos o "relativistas" y pertenecerían a los que están fuera del caparazón. Sintiéndose merecedores creen que el Señor vino sólo para ellos. Tal vez lo mismo pensaron quienes acusaron a Jesús de blasfemo, pues Él rebasaba el seguro y estrecho ámbito del caparazón y dialogaba con todos, entonces se les hacía peligroso.

Ante la expectación del auditorio dejé sobre la mesa la tortuga. Tomando el esqueleto, expliqué que la solidez de su estructura ósea era semejante a la solidez de la doctrina católica cuando era asimilada con inteligencia y profundidad. Que mientras más firmes estuviéramos adheridos a ella, más podríamos extender nuestras extremidades, y caminando por el mundo podríamos dialogar con las diversas culturas y abrazar lo humano que contienen. Justamente la solidez de nuestra doctrina es lo que nos permite crecer, tener libertad de movimiento y avanzar. La doctrina católica no debe ser una frontera del pensamiento, sino su esqueleto. Entonces no hay que confundir pluralismo con ambigüedad, como lo hacía la babosa. Ni tampoco hay que mirar el mundo parapetados como una tortuga, entendiendo la doctrina como un corsé que me hace temeroso de lo nuevo y diverso. Terminé mi didáctica charla, entonces la babosa volvió a la tierra, la tortuga a su dueño y, paradójicamente, al único que volvieron a guardar en un armario, fue al esqueleto.

Felipe Berríos, SJ.

La agonía de una era y cómo puede impactar en el mundo

El martes 7 el presidente de Estados Unidos perdió por "paliza" las elecciones legislativas. Y así, el control del Congreso. Se especula con una lenta retirada de Irak y una nueva ronda de paz en Oriente Medio. También se acabarían los acuerdos de libre comercio. ¿Es el fin del modelo neoconservador?

Se puede argumentar que lo sucedido el martes pasado en Estados Unidos fue apenas una elección de mitad de término, esas que no definen el escenario grande, la Presidencia. Y que el resultado no hizo sino acentuar un cuadro de todos modos preexistente: otro presidente, en este caso George W. Bush, encaminado hacia la parte más débil de su mandato, los dos años finales sin posibilidad de reelección a la vista. Pero creer que no supondrá modificaciones, quizá incluso dramáticas, en el país y en su situación internacional, es algo que sólo los vapuleados miembros del Partido Republicano pueden ahora intentar mientras lamen sus heridas.

En muchos sentidos Bush y los suyos atravesaban ya la primera de cinco fases en que sume cualquier pérdida, aun antes que los resultados finales del escrutinio fuesen inapelables y cuando sólo las encuestas eran aves de mal presagio. Esta primera reacción fue la negación.

Escuchemos lo que dijeron tres de los intelectuales de la derecha: Charles Krauthammer, incondicional de Bush, escribió en The Washington Post el viernes pasado que una victoria demócrata sería "sustancial, sí; histórica, no". Y en el crítico tema de Irak, añadió, "si los amigos y enemigos la interpretan como un mandato para rendirse, se equivocarán".

Un día antes, en el mismo diario, el académico ultraconservador Robert Kagan aseguró que la política exterior de Estados Unidos "tiene más continuidades que discontinuidades" y advirtió: "Muchos alrededor del mundo se entusiasmarán con una derrota republicana. Deberían disfrutarla mientras puedan. Porque cuando el humo se disipe todos se encontrarán lidiando con el mismo Estados Unidos, con sus virtudes y defectos."

Por último, Wiliam Safire, antiguo redactor de discursos para el ex presidente republicano Richard Nixon, predijo ayer en The New York Times que el potencial de los demócratas sería limitado: "Se van a dividir antes que después."

Los tres manipularon verdades parciales para construir un muro de contención de la derrota en las urnas, que se vuelve apenas virtual si uno considera lo sucedido en las primeras 48 horas poscomicio. Los legisladores de la nueva mayoría demócrata en ambas Cámaras comenzaron a trabajar ayer mismo, aunque no asumirán sus cargos hasta el 1ø de enero próximo, en la definición de una estrategia para lograr que Bush cambie de política en Irak. Era inevitable; si algo recibieron de las urnas los demócratas que no pueden ignorar es un mandato para cambiar la guerra del desastre.

Harry Reid, futuro jefe de la mayoría en el Senado, y Nancy Pelosi, futura presidenta de la Cámara de Representantes (Diputados), insistieron ambos en esa línea de cambio, aun mientras aceptaban los gestos conciliatorios de un presidente que se ha quedado sin alternativa.

Pero más que eso, el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Peter Pace, convocó a un nuevo grupo de oficiales —antes no escuchados— y les ordenó "repensar" la guerra con la libertad que da la partida de Defensa del asfixiante Donald Rumsfeld y el arribo de Robert Gates, considerado como un miembro "moderado" del clan que lidera Bush padre. Apenas dos días antes de la elección, el diario del Ejército, The Army Times, había tomado la arriesgada decisión de publicar un editorial demandando el despido de Rumsfeld en el que señalaba que esa era la convicción de muchos de los comandantes que sirven en el teatro de operaciones.

Los republicanos tienen en esto sus propios problemas. Una comisión presidencial que encabeza el ex secretario de Estado de George Bush padre, James Baker III, está a punto de divulgar su propio estudio sobre la guerra que —dicen— será crítico sobre cómo fue planificada y ejecutada y sugerirá que quizá haya que resignarse a la idea de una partición de Irak como Estado fallido (kurdo en el norte, sunnita en el centro y shiíta en el sur) retrotrayendo esa región del mundo a una realidad colonial de comienzos del siglo XX, cuando Inglaterra evaluaba opciones. Varios militares y civiles han advertido contra esta resignación porque eso sería —dicen— abandonar al actual Irak en las garras de un caos inevitable.

Pero lo de Irak y su evolución es tan sólo una faceta del múltiple problema que enfrenta el hegemón estadounidense. ¿Qué pasará ahora que el eje básico de la alianza que opera en Irak y Afganistán tiene dos liderazgos deshilachados y desprestigiados? La situación de Bush se refleja como un cálculo milimétrico en el espejo del dañado primer ministro británico, Tony Blair. Si la lógica de esa guerra era cautiva de esos dos hombres, ¿qué quedará ahora de ella?

Blair dejará su cargo en junio próximo y su sucesor más probable, Gordon Brown, tendrá muy en cuenta con quiénes deberá tender puentes hacia el otro lado del Atlántico, aunque a Bush le reste un año y medio más en la Casa Blanca. El razonamiento es sencillo: Blair aceleró su caída empeñado en actuar teledirigido desde Washington en la cuestión Irak, y ahora la dirección de Bush ha sido rechazada por su propia sociedad. ¿Dónde puede parapetarse Blair?

Hay aún más en juego. ¿Qué hacer con las crisis de Corea del Norte e Irán? Algunos temen un golpe de mano de Bush durante el 2007, el 2008 es un año imposible en el que nadie querrá ir a elecciones presidenciales con más destrucción, sangría o un petróleo a 120 dólares el barril. Pero aunque Bush conserve intacta su condición de comandante en jefe de los militares y sea el actor principal de la política exterior, no podrá evitar que el nuevo Congreso le construya un cerco político burocrático, comenzando por las salidas marcadas como fuga hacia adelante: léase Teherán y Pyongyang.

La política exterior y, consecuentemente, la continuidad de Condoleezza Rice en el Departamento de Estado están ya bajo la lupa. Las ideas que tienen los demócratas hablan de promover acercamientos con Irán y Siria y de forzar una nueva ronda pacificadora en Oriente Medio, quizás menos dispuestos a escuchar la razón monocorde de Israel que sigue comprando críticas internacionales desde la guerra en el Líbano y ahora con sus ataques a mansalva en Gaza.

Es sintomático que Bush tenga problemas con el actual Congreso, no ya con el que vendrá en enero, para confirmar la designación del polémico John Bolton como representante permanente de Estados Unidos ante la ONU. Son los miembros de esta mayoría republicana en el Senado los que advierten que tampoco ellos pueden ignorar los resultados críticos de las urnas, aun cuando sus mandatos caduquen dentro de dos meses.

La idea del libre comercio también tiembla ahora. Es poco probable que la mayoría demócrata le renueve a Bush el mandato de vía rápida para negociar acuerdos internacionales y que —más proteccionista por tradición— revise hasta la exasperación las cláusulas de los que ya rubricó el presidente. En este sentido, el Parlamento puede demorar la aprobación de los acuerdos casi sine die o puede rechazarlos in totum, ya que no está facultado para cuestionarlos parcialmente.

La agónica ronda de negociaciones Doha de la Organización Mundial de Comercio corre también peligro y, por si fuese poco, los principales sindicatos estadounidenses —informó ayer The New York Times— están desempolvando sus agendas de reclamos en las que libre comercio no figura siempre como una buena frase.

Nada de esto quiere decir que los demócratas la llevarán cuesta abajo. En Irak deberán tener cuidado de no dar la razón a Bush y a los suyos cuando los acusan de traidores que desean abandonar las tropas, por lo que un recorte del presupuesto de la guerra —quizá el modo más directo de empujar un retiro del Golfo Pérsico— no es un recurso que esté cercano.

Tendrán antes que terminar de desacreditar la guerra y su conducción —sin gritarlo a voz en cuello— y para ello está el recurso de las comisiones investigadoras, los paneles especiales y otros. Pero en esto tampoco podrán dejarse llevar por el viento porque no es seguro que no terminen siendo percibidos como una patota que quiere cortarle la cabeza a Bush, comprometiendo en el camino el equilibrio institucional. ¿Puede haber un Watergate en el horizonte de Bush? Puede, pero es improbable.

Los demócratas enfrentarán de modo simultáneo la tarea de reconstruir la fe del público en el Poder Legislativo, que hoy es la más baja en casi dos décadas. La mayoría republicana les deja, por ejemplo, un legado de corrupción y escándalo. Desde 1994, cuando los republicanos tomaron la mayoría de ambas cámaras al grito de valores morales, no menos de dos presidentes de la baja (Newt Gingrich y Bob Livingston) renunciaron en medio de escándalos sexuales; Tom Delay, figura importante del liderazgo republicano, terminó acusado de corrupción ante los tribunales y una estrellita del bloque, Mark Foley, sucumbió a sus instintos de pedófilo con los menores del Congreso. La asimetría que tuvieron los neoconservadores entre discurso y comportamiento, es una metáfora adecuada de la era Bush, aunque se iniciara en el Capitolio seis años antes de su llegada a la Presidencia.

Desnudar esta realidad es para los demócratas vital si pretenden ser algo más que un mero interregno entre dos mayorías republicanas y, en especial, si aspiran a prolongar esta victoria en la recuperación de la Casa Blanca dentro de dos años. No puede ser todo energía y agresividad, ninguna democracia moderna reacciona bien cuando la oposición subordina la gobernabilidad a los deseos electorales.

Por eso, aunque sepamos ya que la era Bush está en agonía irreversible, todavía no sabemos exactamente cómo morirá.

Oscar Raúl Cardoso, Clarin

"La tendencia electoral en EE.UU. es favorable a los demócratas"

El director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la universidad de Georgetown, Arturo Valenzuela, no concuerda con la tesis de que EE.UU. se haya desplazado políticamente hacia la derecha en los últimos años, proceso en el cual también habría participado el Partido Demócrata, planteada en el reciente libro "Una Nación Conservadora", escrito por autores de la revista inglesa "The Economist".

El ex asesor de Bill Clinton, quien está de visita en Chile para participar en el Octavo Congreso de Ciencia Política, destaca que en los últimos años el voto demócrata no ha sido inferior al republicano, a pesar de su hegemonía en el Congreso desde 1994 hasta unos días atrás y en la Presidencia desde el año 2000. De hecho, predice que en el mediano plazo "las tendencias son favorables a los demócratas".

"Yo diría que las grandes poblaciones en EE.UU. no están en los estados del Partido Republicano, están en los grandes estados de la costa. Si haces un mapa electoral, en relación al nivel de población, el Partido Demócrata es mucho más grande", dice.

"Los hispanos son la minoría más grande y de mayor crecimiento. En California un 50% de los chicos que van a las escuelas son hispanos, y ese voto puede ser significativo para los demócratas. El otro apoyo es el de los jóvenes, que votaron un 60% a favor de demócratas en esta vuelta. El problema es que por lo general no votan, pero son mucho más pro-demócratas".

- ¿Cuán importante podrá ser el voto hispano en las presidenciales de 2008? ¿Tendrá una inclinación clara?

"El voto hispano ha sido mayoritariamente demócrata, aunque durante la Presidencia de Bush subió el apoyo a los republicanos".

"Con la última elección, los demócratas percibieron un 75% del voto hispano, porque el progreso de los republicanos se revirtió por la instrumentalización del tema de la inmigración. La paradoja de la elección es que el Partido Republicano perdió, pero se fortaleció su sector duro, entonces va a ser más difícil para ese partido llegar a un consenso sobre la inmigración".

"Ahora, se debe recordar que solamente entre el 7% y 8% de los hispanos vota, aunque últimamente se han inscrito en grandes cantidades".

"La excepción en este tema es que los cubano-estadounidenses prefieren a los republicanos, en Florida y hasta cierto punto en Nueva Jersey, aunque este apoyo se ha ido perdiendo con la migración más reciente, que no mira la política de EE.UU. con el prisma de Fidel Castro, sino que por temas como educación y salud".

-¿Pero los republicanos no ganarían votos hispanos con el senador Mel Martínez, el nuevo líder cubano-estadounidense de la colectividad?

"Sí, con un líder importante podrían lograr revertir algo la tendencia, pero ahora son los demócratas quienes tienen a dos senadores hispanos: (Robert) Menéndez, de Nueva Jersey, y (Ken) Salazar, de Colorado".

-Paul Johnson (historiador inglés) dice que es probable que los demócratas se desgasten en el Congreso de aquí al 2008. ¿No se arriesga la oposición a ser blanco de críticas de la ciudadanía y perder apoyo?

"Podría ocurrir si el Presidente fuera popular. Él podría echarle la culpa al Congreso y con eso beneficiar al futuro candidato republicano, pero el problema es que el Presidente Bush tiene un apoyo muy bajo, incluso llegó a un 31% en algunas encuestas después de la elección".

"En más de 50 años, no hay ningún Presidente de EE.UU. entre los reelegidos, con un apoyo tan bajo, con excepción de (Richard) Nixon a semanas de renunciar a la Presidencia".

-¿Podría entonces el aspirante actuar como el gobernador (republicano, Arnold) Schwarzenegger, quien se desmarcó de Bush para ganar?

"Totalmente, si no, no habría sido reelegido. Schwarzenegger dijo 'reconozco que las políticas que yo estaba siguiendo no eran las que interpretaban a la mayoría del estado' (de California), y casi se hizo demócrata. Pasó de ser un crítico de la inmigración ilegal a tener posiciones muy cercanas al ala de izquierda del Partido Demócrata".

"Yo creo que los demócratas van a pedir que se le preste más atención a A. Latina y que se vuelva al diálogo multilateral".

"A. Latina se queda atrás"

Mientras Europa avanza en integración, las economías asiáticas crecen raudamente y los países del Medio Oriente ven aumentar su importancia relativa por sus reservas energéticas, América Latina parece tomar palco ante las grandes tendencias mundiales que reequilibran los poderes regionales.

Según el director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la universidad Georgetown, Arturo Valenzuela, hay tres problemas estructurales que hacen que "América Latina se esté quedando atrás": la mala calidad de las instituciones, la falta de competitividad en ciencia, educación, innovación e infraestructura, y el estancamiento en la integración supranacional.

Sobre el proceso de integración, lo que podría permitir que América Latina compita con economías emergentes como China e India, Valenzuela dice que "hay grandes programas en el papel, pero no llevan a nada y crean burocracias innecesarias".

"El Mercosur es un ejemplo de que no se están tomando las decisiones necesarias. Brasil quiere liderar el Mercosur, sin embargo, no está dispuesto a hacer las concesiones económicas que necesita para sus propios vecinos. Existe un modelo de integración desvirtuado", agrega.

"A mi juicio, América Latina debe olvidarse de los grandes esquemas políticos de integración y enfocarse en un tema tan fundamental como es el energético, y crear a partir de eso, así como en Europa se partió la integración con el comercio del carbón y el acero", concluye.

IGNACIO ARANA ARAYA

Chilenos se quejan por servicios de telefonía

Cuentas poco claras y atención lenta son los principales reclamos de los usuarios. Cobros indebidos, cuentas poco claras, atención lenta y burocrática y problemas de comunicación son las principales quejas de los chilenos con las empresas de telefonía.

Así lo revela un estudio de Corpa y Strategies, que concluye que la calidad de servicio de esta industria es la peor evaluada entre los chilenos.

En resumen, los niveles de percepción de calidad de servicio de los usuarios respecto de las telefónicas fluctúan entre 31 y 38%, lejos de industrias como las isapres, que presentan cifras de alrededor del 75%.

Es así como en telefonía fija la mayor experiencia negativa de los clientes apunta al cobro indebido de servicios, con un 20% del total de los encuestados (990 usuarios frecuentes del servicio). Con el 18% le sigue la atención lenta y burocrática, y una de las quejas frecuentes apunta a impersonalidad en la atención a los usuarios.

En el caso de la telefonía celular, las mayores quejas apuntan a la mala calidad de la señal, lo que conlleva a problemas de comunicación, y además a la lenta atención a los clientes. Ambos reclamos, por separado, los hace el 13% del total de encuestados.

En ese punto, los chilenos son muy críticos de las grabadoras cuando hacen una llamada para reclamar o informarse sobre un producto o servicio. Por ello, una de las sugerencias apunta a elevar el número de operadoras.

La carne roja sube el riesgo de cáncer

Consumir cotidianamente carne roja podría incrementar los riesgos de desarrollar algunos cánceres de seno antes de la menopausia, según un estudio publicado en Estados Unidos en la última edición de los Archives of Internal Medicine.

La investigación descubrió que consumir una porción y media de carne roja al día duplica el riesgo de desarrollar cáncer del tipo receptor hormonal positivo.

Esto comparado con el consumo de tres porciones o menos de carne a la semana.

Otros expertos, sin embargo, indican que se necesitan más investigaciones para confirmar estos resultados del estudio.

“Yo tomaría todos estos estudios con cautela”, aseguró el doctor Fernando Martínez Regueira, director del área de Patología Mamaria de la Clínica Universitaria de Navarra.

Algunos alimentos, entre los cuales la carne roja, pueden contener hormonas que actuarían sobre el desarrollo de algunos tumores cancerosos a través de sus receptores hormonales, según los autores de esta investigación.

“La incidencia de tumores cancerosos denominados 'con receptores positivos de hormonas' aumenta en Estados Unidos desde hace varios años, sobre todo entre las mujeres de edad media, todavía no en la menopausia”, constataron en el informe.

Los cánceres de seno “con receptores positivos de hormonas” son tumores que contienen ciertas proteínas con las cuales las hormonas (estrógeno y progesterona) se unen para desarrollarse, reveló el estudio científico.

En cambio, la incidencia del tipo de cáncer de seno “con receptores negativos de hormonas” se mantuvo relativamente constante entre las estadounidenses en ese mismo sector de edad en los últimos años, según los datos del estudio publicado ayer.

El cáncer de mama sigue siendo una de las enfermedades más complejas cuyas causas todavía no logran determinarse. Y lo mejor, afirman los expertos y estudiosos del tema, es implementar campañas de diagnóstico precoz y revisiones mamográficas regulares para las mujeres. Washington, AFP y BBC Mundo

Más datos

Investigación • El estudio se realizó a 90.000 mujeres premenopáusicas de entre 26 y 46 años. Al final del estudio, 1.021 mujeres habían desarrollado la enfermedad maligna.

Análisis • Los investigadores que hicieron el estudio en EEUU analizaron si los tumores de las mujeres habían sido provocados por las hormonas estrógeno y progesterona.

Go west, old man

Jetlag can be fatal if you are flying east—and you are an elderly mouse. Inkering with the circadian clock, the day-and-night cycle in the physiological processes of all living beings, is rarely a good idea. Poor health and accidents are more common in those who fly frequently or do shift work. Now a new study shows that the direction in which the clock is changed affects the well-being of an individual—at least when the individual is an old mouse.

Researchers led by Gene Block and Alec Davidson of the University of Virginia noticed that, in an earlier experiment, a surprising number of elderly rats died when the daily cycle of light followed by darkness was altered so that the light came six hours earlier. To examine whether there really was a link they conducted a separate experiment using three groups of mice.

Each group contained nine young male mice and about 30 old male mice. The first group was placed on a normal daily cycle of 12 hours of light followed by 12 hours of darkness. The second had its 12 hours of light delayed by six hours once a week, replicating the jetlag experienced after travelling west. The third group had its 12 hours of light advanced by six hours once a week, mimicking eastbound travel. The experiment lasted for eight weeks.

As might be expected, the young mice in each of the three groups fared relatively well; just one died. Of the elderly rodents whose days and nights were unchanged, 17% died. But the number of deaths in the two groups whose day-and-night cycles had been tampered with was far higher. Among the “westbound” group—those whose light cycle was repeatedly delayed—32% died. The death rate in the “eastbound” group, whose light cycle was brought forward, was 53%. The results are published in this week's issue of Current Biology.

To see whether it was the rapidity with which the changes were made that hastened the demise of the old mice, the researchers repeated the experiment but either delayed or advanced the light part of the cycle every four days. Sure enough, in both groups, the mice perished more rapidly. This was particularly the case in the “eastbound” mice, the group whose light cycle had been brought forward.

Exactly why this happened is not yet clear. The researchers investigated the anxiety levels of the mice by measuring a stress hormone called corticosterone in their faeces. The levels remained the same among the elderly mice in all three groups. Therefore the mice did not die because they became stressed by the repeated changes to their body clocks.

Past research has indicated that circadian clocks govern physiological rhythms in many parts of the body and that the different parts can adjust to schedule changes at different rates. Although the experiment did not test the idea (or, for that matter, the effects of an upgrade to the rodent equivalent of business class), the researchers speculate that it may be this lack of synchrony that caused the deaths of the older animals. Whatever the cause, the message for exhausted elderly travellers would appear to be: if you must fly, head west. The Economist.

Un enfoque financiero para el Sida

Las empresas que hacen negocios en el tercer mundo deben lidiar con los costos financieros y humanos del Sida. La mayoría están de acuerdo en que los enfoques convencionales para controlar la epidemia no funcionan. De acuerdo a nuestra experiencia, en industrias con intenso uso de mano de obra, por ejemplo, minas de Rusia, Sudáfrica y Botsuana, las tasas de infección del virus VHI entre los trabajadores superan el 90 por ciento en casos extremos. La pérdida en materia de productividad asciende a un 30 por ciento.

Los esfuerzos para evitar la diseminación del Sida han sido moderadamente eficaces, y es por eso que resulta vital el tratamiento. Pero, terapias antirretrovirales y programas de salud pública asociados son muy costosos. En nuestras tareas con las empresas mineras más importantes del mundo hemos descubierto que hay pocas que pueden financiar el costo total de tratar a los obreros a lo largo de su vida útil. Eso puede oscilar entre 400.000 y 900.000 dólares por persona.

El principal problema de las compañías que intentan lidiar con el Sida no radica en las terapias inadecuadas sino en el costo. Por lo tanto, hemos enfocado la epidemia puramente como un problema financiero.

En programas piloto en minas de Rusia y de Botsuana, hemos bajado costos, reducido el ausentismo, aumentado el tratamiento y mejorado la productividad aplicando a los programas de tratamiento los principios de evaluación de capital en carteras de valores. De esa manera, hemos creado contratos que permiten a las compañías negociar parte de los costos financieros del Sida.

El primer paso fue crear modelos financieros de posibles programas para administrar recursos destinados a combatir el Sida. Cada programa tiene un posible tratamiento como el de una cartera de valores. Así, el portafolio A podría consistir en la importación de 500 cápsulas de una droga A desde la India ; la importación de 900 cápsulas de la droga B desde Bélgica; la construcción de cinco clínicas especializadas; el empleo de enfermeros de la compañía X, y la entrega de una píldora diaria por paciente.

El tratamiento del portafolio B podría ser similar, pero requiere construir menos clínicas, y contratar más personal. El portafolio C podría basarse en contratar todo el tratamiento en una empresa de atención de la salud, por honorarios totales de 10 millones de dólares, etc.

Mediante simulaciones en computadora de diferentes combinaciones de los factores, calculamos los costos y beneficios totales para los diferentes portafolios. Luego analizamos el desvío estándar de costos en relación al costo de tratar a los empleados para cada portafolio, promediando los resultados de los posibles simulacros.

El portafolio óptimo para determinada compañía es, entonces, aquel que genera el reingreso más alto en un aceptable nivel de riesgos. Si bien al principio nuestro método fue recibido con escepticismo, la técnica generó importantes resultados financieros y de atención médica.

En el curso de dos años, los costos totales de las compañías que participaron en el estudio se redujeron entre 30 y 40 por ciento, cifra superior a la esperada en la planeación del estudio. En los dos casos, el tratamiento combinado bajó de 1.200 millones de dólares a 800 millones de dólares.

En ese mismo lapso de tiempo, las tasas de ausentismo bajaron en un 7 y un 15 por ciento, la cifra de empleados enrolados en los programas de tratamiento aumentaron en un 24 y un 36 por ciento, y el conteo de células-T CD4 entre los trabajadores infectados con VIH subió en un 25 por ciento y en un 34 por ciento.

En el segundo paso de nuestro programa, creamos un derivado en materia de cuidado de salud. En cierto sentido, se trataba de un contrato de seguro, que una firma de inversiones podía vender a empresas mineras para protegerlas contra potenciales pérdidas debido al Sida.

El contrato señala que si el ausentismo vinculado con el Sida o con lesiones pudiese afectar la productividad de manera específica, la firma de inversiones que recibió una prima de la empresa asegurada pagaría a la compañía minera una cantidad predeterminada.

Si la productividad no se ve afectada, la firma de inversiones podrá retener la prima como ingreso. En esencia, el contrato permite a las empresas mineras trasladar el costo por el riesgo del Sida de ellas mismas a un especulador (la firma de inversiones). Ese inversionista está apostando que determinada cartera de valores mantendrá el costo de las pérdidas causadas por el Sida debajo de la cantidad de la prima.

Empresas como Harmony Gold están llevando el concepto un paso más allá, e investigan la posibilidad de firmar contratos vinculados a socavones individuales.

Morgen Reddy y Boetie Swanepoel, Harvard Business Review

¿Sabe usted realmente cuál es el valor de sus clientes?

En años recientes, se ha pedido a los gerentes evaluar el valor de todos y cada uno de sus clientes. Abundan los ejemplos de compañías que gastan para adquirir o retener clientes poco o nada rentables, mientras que no toman en cuenta a otros que sí pueden dar ganancias.

Para medir el valor de los clientes, los gerentes deben tomar en cuenta su vida útil, la ganancia que generarán y sustraer los costos de adquirirlos y conservarlos. Sin embargo, en la realidad, pocas compañías pueden lograrlo, debido a problemas de organización, formulación de decisiones, y fuentes de información.

Aún así, existen maneras de entender mejor el valor intrínseco de clientes que eluden esos obstáculos. Aunque no son tan precisos como la vida útil que puede tener un cliente, pueden ayudar a los gerentes a adoptar mejores decisiones. Nosotros llamamos a eso CPV, siglas en inglés de 'valor de ubicación del cliente'.

Basta examinar un importante abastecedor de aparatos de diagnóstico médico de los Estados Unidos. Por lo general, la empresa vende equipos tales como test para analizar sangre. El analizador de sangre generalmente será vendido a un precio alto, pues la adquisición es un fuerte gasto de capital para el hospital. Observar de manera estricta la rentabilidad del analizador en el año en que fue vendido al hospital conduce a errores, pues no captura los ingresos y ganancias de productos y servicios vinculados, que han sido obtenidos a raíz de la compra del aparato.

Cuando se piensa en estrategias alternativas para el negocio del analizador de sangre (como el desarrollo de nuevos modelos de analizadores) los gerentes suelen adoptar decisiones inferiores a lo provechoso pues no toman en cuenta las corrientes de productos y servicios vinculados.

Mediante una cuantificación del total valor económico de un producto y un servicio vinculado en relación al tiempo que fue usado por un cliente típico, el enfoque CPV permite evitar esos potenciales escollos.

Uta Werner, Harvard Business Review

¡Cuidado! Un exceso de estrategia puede hundir a la empresa

En el mundo corporativo, la frase "usted es un estratega" es uno de los mayores elogios. Sin embargo, también puede ser un gran peligro. "Quiero que sea estratégico" dice el gerente general de una empresa en expansión, que busca a un joven talentoso para dirigir el departamento de operaciones de su empresa.

"¡Vuelen más alto! ¡Sean estratégicos!" alienta el gerente de Recursos Humanos a los mandos medios de una compañía.

Si bien el consultor experto puede comprender estas dos demandas del cliente e incorporarlas a su planificación, también debería plantear algunas preguntas para indagar en las necesidades de la empresa: ¿necesita la empresa gerentes tácticos ó estratégicos? ¿necesita gerentes que planifiquen las acciones globales (estrategas) o que aporten soluciones concretas a los problemas que se van generando (tácticos)?

Basándonos en la obra "De la Guerra" de Karl Von Clausewitz, intentaremos aclarar qué entendemos por táctica y estrategia. El célebre militar prusiano de la era napoleónica distinguía entre dos órdenes:

1) Las decisiones tomadas previamente a la ejecución, que marcan la dirección global de la acción, son la Estrategia.

2) Las decisiones "justas, tomadas en el momento de la ejecución" son la Táctica.

Los conceptos están relacionados desde su definición. La táctica no prescinde de estrategia. Durante la ejecución, las decisiones rápidas y adecuadas (tácticas) serán a la vez estratégicas en tanto estén alineadas con la dirección global de la acción.

A esta altura, incorporando las enseñanzas de Von Clausewitz, el consultor experto podría afinar sus preguntas:

¿En qué lugar de la dirección global de la acción estarán ubicados estos mandos medios (estrategas o tácticos)? ¿Deben definir la dirección global de la acción (estrategas) o aportar una gama de soluciones específicas a problemas específicos (tácticos)? ¿Deben descubrir o crear acciones efectivas para posicionar a la empresa en el mercado (estrategas), o su foco estará centrado en realizar acciones efectivas durante la ejecución de las acciones de la empresa en el mercado (tácticos)?

Suele decirse que una buena pregunta facilita el trabajo. En este caso particular, va aclarándose que el cambio en el contenido de la pregunta puede definir el sentido de la planificación de un plan anual de capacitación o de una búsqueda gerencial.

No son las mismas las competencias a buscar o desarrollar para posicionar a un gerente en la dirección global de la acción que las necesarias para ejecutar los planes de acción y buscar alternativas frente a los problemas que surgen durante la implementación.

Por lo tanto, no debemos embelesarnos con la idea de que "todos deben ser estrategas". También es importante la detección y el desarrollo de perfiles tácticos. Incluso, muchas veces, los estrategas no pueden (o ya no quieren) implementar opciones tácticas.

Las gerencias intermedias, para realizar bien su trabajo, necesariamente requerirán siempre un "porcentaje" de estrategia, que se expresará en el alineamiento a la acción global de la organización (generalmente creada en la gerencia general o el directorio).

En definitiva, la táctica también es fundamental en la vida corporativa. Los gerentes tácticos deberán hacer otras cosas que los estratégicos. Y esas cosas requerirán la identificación y desarrollo de competencias que tal vez muchos no están atendiendo, detrás de la fascinación que ha generado en los últimos años la frase "yo soy estratégico".

Mariano Vinocur, Gerente de BDO Becher, Especialista en Capacitación, Coaching y Change Management

Ahora ¿qué harán los demócratas?

Una de las principales inquietudes para ese partido es cómo van a enfrentar el tema del comercio internacional y la globalización. Como un perro que finalmente alcanza lo que ha perseguido y después no sabe qué hacer con ello, los demócratas estadounidenses tienen que decidir ahora qué hacer con el premio ganado el martes en las elecciones legislativas en Estados Unidos. Cumplir las promesas de campaña, aun las más ambiguas, será duro, en especial porque los republicanos mantienen suficientes escaños en el Senado como para bloquear casi todo y un presidente republicano que quizás recuerde que tiene poder de veto.

Irak fue un factor importantísimo en la victoria demócrata, pero la ansiedad por la situación económica también influyó. Las encuestas a boca de urna hallaron que sólo el 30% de los votantes estadounidenses cree que sus hijos vivirán mejor que ellos. La mayoría pesimista votó masivamente por los demócratas. Como influir en la política exterior es complicado desde la Cámara de Representantes, es probable que los demócratas hagan algo en el frente económico.

Estas son tres preguntas que debe hacerse el Partido Demócrata
en este momento:

1. ¿Qué visión tienen sobre el comercio internacional y la globalización?

La división del poder en Washington —la Casa Blanca para un partido, el Congreso para el otro— es popular en Wall Street y entre los empresarios, pero esta división también significa el final de la era de aranceles cada vez más bajos, iniciada después de la Segunda Guerra Mundial.

Muchos demócratas —especialmente Sherrod Brown, el nuevo senador por Ohio— están llamando a resistir el empuje del gobierno de Bush en favor del libre comercio, una posición con atractivo evidente para los trabajadores que acusan a las importaciones y a la tercerización por el estancamiento de sus salarios y los despidos masivos.

Otros demócratas —menos locuaces en época de elecciones— reconocen los beneficios de la globalización, pero quieren repartirlos de una manera más amplia, ayudando a los trabajadores que sufren para que los clientes de Wal-Mart puedan seguir comprando productos importados baratos.

2. ¿Qué puede hacer el Congreso para mejorar la condición económica de la familia típica estadounidense?

No mucho por ahora, a pesar de toda la retórica de campaña sugiriendo lo contrario. Es prácticamente una certeza que el Congreso buscará aumentar el salario mínimo (actualmente en US$5,15 la hora antes de impuestos), una medida altamente popular. Los votantes de seis estados aprobaron por amplio margen esta semana sendos referéndums que suben el salario mínimo ahora y en el futuro lo indexan a la inflación. Es una victoria fácil y disparará los ingresos de los estadounidenses más pobres (mayoritariamente demócratas). Pero no hará mucho por la clase media. El Congreso no puede hacer mucho por mantener la expansión de la economía; ése es un trabajo para Ben Bernanke, el presidente de la Reserva Federal. Conscientes de que mucha de la prosperidad reciente ha ido a parar a los más ricos, los demócratas buscarán una distribución de la riqueza más pareja.

Pero muchos de estos métodos llevan tiempo antes de producir frutos. 3. ¿Tienen los demócratas intenciones serias de equilibrar el presupuesto? Los demócratas castigaron a los republicanos durante seis años por los recortes de impuestos y los aumentos del gasto que hicieron desaparecer el superávit dejado por el ex presidente Bill Clinton y empeoraron la perspectiva fiscal de largo plazo de EE.UU. Se olvidan de mencionar, sin embargo, que la expansión del Medicare, el programa nacional de salud para jubilados y discapacitados que cubre una buena parte de los gastos en medicamentos, fue una gran parte de ese aumento. Ahora prefieren envolverse en el manto de la rectitud fiscal.

El aumento del gasto en prioridades demócratas como la educación, la salud o la seguridad en los puertos, o la expansión de beneficios impositivos, aumentarán el déficit, a menos que sean compensados con aumentos de impuestos o recortes de gastos.

Pero los impuestos más altos probablemente perjudicarán a los contribuyentes demócratas que no se consideren a sí mismos ricos. El presupuesto para defensa es un candidato probable, pero difícil de llevar a cabo hasta que las tropas estadounidenses se retiren de Irak. Los demócratas dicen que pueden financiar mejoras en el programa de medicinas de Medicare al negociar mejores precios con las farmacéuticas. Pero incluso los expertos en salud que simpatizan con los demócratas no creen que ello se pueda lograr.

Los impuestos están en la órbita de control del Congreso. Los demócratas probablemente encontrarán aliados republicanos en su intento por evitar que el impuesto mínimo alternativo —un impuesto a la renta paralelo diseñado para que los ricos no puedan hacer demasiadas deducciones o maniobras para eludir tributos— alcance a franjas amplias de la clase media y para renovar las exenciones a la investigación y desarrollo de las empresas. De todas maneras, esto será costoso para los demócratas si desean pagar estos recortes.

POR DAVIDWESSEL - THE WALL STREET JOURNAL

Veteranos y poca novedad

La Cámara de Representantes de Estados Unidos será manejada por demócratas de otros tiempos. Si usted cree que el triunfo de los demócratas en la Cámara de Representantes traerá aire fresco y caras nuevas para empujar a la bien pulida agenda, piénselo nuevamente.

A diferencia del comienzo del período de los republicanos, quienes entraron como una tormenta al poder en 1994 con su "Contrato con Estados Unidos", la nueva Cámara será manejada por veteranos del Congreso con pocos planes coherentes.

Nancy Pelosi, la vocera, ha acordado respetar la vieja costumbre de designar al presidente del comité por su edad (una tradición que por estos días es ignorada por los republicanos). Como resultado, siete de los 19 hombres que probablemente serán parte del Comité tienen más de 70 años. John Dingell, por ejemplo, quien va a dirigir el Comité de Energía y Comercio, ha sido parte del Congreso por 51 años.

Los republicanos se han encargado de divulgar historias bastante terroríficas sobre estos caballos de guerra, mostrándolos como unos frenéticos liberales que no están sensibilizados con la mayoría de los norteamericanos. De hecho, su foco será el escrutinio tanto como la política.

Con décadas de experiencia vigilando la Casa Blanca, entre ellos estos dinosaurios y presidentes de los comités (y son principalmente hombres: el número de comités con presidencia de mujeres subirá de cero a tres) de lo que más se preocuparán será de "transportar al fuego" al equipo de Bush.

Henry Waxman, quien está designado como cabeza del Comité de Reforma de la Casa de Gobierno, tiene una formidable reputación por encontrar lo malo que está haciendo el gobierno. Dingell es famoso por los "Dingellagramas", un gran número de fieras reprimendas enviadas a las agencias de gobierno, desde su período anterior como presidente del Comité. Nuevamente se espera lo mismo.

Menos claro está si Pelosi y sus generales son capaces de empujar una agenda propia coherente. Oficialmente, esa agenda existe. El equivalente demócrata del "Contrato con Estados Unidos" es un panfleto de 31 páginas llamado "Una nueva dirección para Estados Unidos", creado con fines de campaña para "Seis para 06", un plan de acción prolongado que Pelosi pretende ratificar durante las 100 primeras horas después de convertirse en vocera. Desafortunadamente, esta "agenda" es poco más que una serie de "mordiscos" diseñados para mostrar que a los demócratas le interesan los problemas de los trabajadores comunes: políticamente astutos, pero con poca sustancia.

El plan no habla de los temas más difíciles que va a enfrentar la legislatura norteamericana. Ninguna palabra sobre cómo los demócratas podrían arreglar las finanzas de la Seguridad Social. Ninguna mención de cómo van a manejarse con el Impuesto Mínimo Alternativo, el que, sin nueva legislación, golpeará a 22 millones de norteamericanos en 2007, desde sólo 3,4 millones que afectaba en 2006. Y peor que todo, las propuestas son internamente inconsistentes.

Reglas presupuestarias

Hay una promesa de terminar la extravagancia fiscal republicana mediante la reinstalación de reglas presupuestarias que requieren recortes impositivos y aumentos de gastos para ser emparejados con los ahorros en otras partes. Pero no hay explicaciones de cómo los demócratas van a pagar estos recortes impositivos o los aumentos de gastos.

En unos pocos meses más los demócratas tendrán que decidir si se preocupan más por la disciplina fiscal o por darles dinero a los estadounidenses comunes. La decisión establecerá el tono presupuestario para los próximos dos años. En tanto, los halcones presupuestarios esperan repetir los años 90', cuando un gobierno dividido y estrictas reglas fiscales trajeron presupuestos equilibrados. Pero parece una esperanza débil.

Los demócratas conceden que no tiene sentido echar pie atrás en algunos recortes impositivos de Bush para pagar su agenda, dado que estos recortes debieran expirar el 2010. Y muchos demócratas están ansiosos por extender esas exenciones tributarias de Bush que ayudan a familias promedio, como el child tax credit. Lo más probable que suceda es una mezcla: los demócratas introducirán una serie de nuevas y sensibles reglas presupuestarias y luego las van a presentar para los recortes tributarios que les gusten.

The Economist

Cómo cambiará el panorama económico de EE.UU. tras el triunfo demócrata

La derrota del Presidente Bush en el Congreso no traerá grandes transformaciones en materia económica, pero sí nuevos énfasis.
Bill Frenzel, ex consejero de Clinton, y Alex Chafuen, presidente de la Atlas Economic Research Foundation, dicen que habrá más proteccionismo y pocas probabilidades de mayor disciplina fiscal.

Ex consejero de Clinton y Bush: "No creo que tengan un plan". El economista Bill Frenzel sabe cómo se mueven los hilos del Congreso y la Casa Blanca. Fue diputado federal por Minnesota entre 1971 y 1991; consejero del Presidente Bill Clinton para el Nafta en los '90, miembro del comité presidencial para la seguridad social, creado por George W. Bush, y hoy es investigador de The Brookings Institution.

En esta entrevista asegura que con la mayoría demócrata difícilmente habrá mayor disciplina fiscal. Que el proteccionismo comercial será la tónica y que no habrá cambios revolucionarios en materia económica.

"Los demócratas se han quejado de los recortes de impuesto del Presidente Bush. Quieren cambiarlos para ayudar a su electorado. Pero no creo que tengan éxito. Quieren aumentar el salario mínimo, lo que no es tan importante, ya que la mayoría está sobre el mínimo federal. Eso será fácil y pronto".

-Pero los demócratas también han dicho que su prioridad es la disciplina fiscal.

"Ninguno de los dos partidos tiene mucha credibilidad en política fiscal. No creo que los demócratas tengan un plan muy desarrollado. Hablan de reducir el gasto militar, pero no se puede hacer rápido, hay tropas desplegadas. Quieren aumentar los programas domésticos, pero no parece que vayan a reducir otro gasto. No creo que se atrevan a subir impuestos".

-El Presidente había prometido reformar la seguridad social, ¿será posible en este escenario?

"No. Ni su Congreso fue capaz de ayudarlo. No creo que los demócratas tengan un plan".

-Los demócratas quieren aumentar las medidas de seguridad en el trabajo, lo que implica costos, ¿repercutirá en el empleo?

"Serán medidas modestas. Hay un declive del sector manufacturero y no creo que quieran aumentar los costos. Los sindicatos temen perder empleos".

-¿Aumentará el proteccionismo comercial?

"Sí. Los demócratas son amigos de los sindicatos. La Autoridad de Promoción Comercial del gobierno expira en junio de 2007 y se ve difícil que obtenga una nueva con este Congreso. Eso no es bueno para el comercio mundial. La Ronda de Doha necesita a EE.UU. para operar".

-¿El nuevo Congreso ratificará los TLC con Perú y Colombia?

"Casi siempre son ratificados, pero tomarán más tiempo por los instintos proteccionistas".

-¿Cómo será su postura hacia América Latina en general?

"Puede que haya una mejor actitud hacia la inmigración. Pero los cambios no serán muy notorios".

Presidente de Atlas Economic Research Foundation: "Alza de la tendencia proteccionista"

Alex Chafuen, presidente de la Atlas Economic Research Foundation, no pronostica cambios drásticos en EE.UU., por la fortaleza de las instituciones de ese país.

-¿Cuáles serán los principales cambios en lo económico?

"No ha sido negativo tener a los líderes del poder legislativo en la vereda opuesta del poder Ejecutivo. Los demócratas van a tener a la elección presidencial del 2008 en la mira y tratarán de balancear la necesidad de mostrar que están a favor de una economía dinámica con libre comercio, para mantener contento a Wall Street y a los votantes de clase media y mantener contentos también a los sindicatos. Por más que los demócratas atacaron al gobierno de Bush por no hacer suficiente para proteger a los trabajadores de la competencia 'injusta' de países extranjeros, no fue este argumento principal el que llevó a la victoria legislativa del Partido Demócrata".

"Debido a la fortaleza de sus instituciones, los cambios en EE.UU. rara vez son muy drásticos. Veremos sólo unos pocos cambios en la estructura impositiva y un incremento en las presiones para que el gobierno aumente algunas regulaciones. Un tema que seguramente será tratado es el de mitigar el tremendo costo fiscal que implica la lamentable reforma que promulgó la administración republicana de incrementar el socialismo médico para la gente mayor".

-Los demócratas han hablado de lograr la disciplina fiscal, ¿cree que podrán hacerlo?

"No pronostico un cambio muy grande en la indisciplina fiscal que tenemos hoy en Estados Unidos. Todo incremento de impuestos que puedan imponer los demócratas sólo ayudará a disminuir la tasa de crecimiento y en ultima instancia empeorará la situación fiscal".

-En materia de comercio, ¿se verá ahora más proteccionismo?

"La nueva composición del Congreso traerá un alza de la tendencia proteccionista y comenzará por incrementar las presiones sobre China. El déficit comercial con China, que preocupa a los proteccionistas, sigue creciendo. Pero los demócratas tienen muchos amigos en Wall Street, donde ven a China como una fuente muy importante de dinamismo. Creo que veremos un alza en las presiones para que China aplique medidas que hagan más atractivas las importaciones a su país".

-¿Cree que se ratificarán los acuerdos, por ejemplo, con Perú y Colombia?

"Lo más importante de nuestra relación económica con Perú y Colombia radica en la predisposición de esos países de comerciar más libremente con Estados Unidos. Los acuerdos son importantes, pero los acuerdos sin los compromisos y el convencimiento de quienes tienen que velar por ellos son palabras muertas".

Daniela Santelices, Daniella Zunino

Entre el cabezazo de Zidane y consejos para managers

Horacio Elizondo, el árbitro que quedó en la historia por expulsar a Zidane en la final del Mundial estuvo en el Coloquio de IDEA y se animó con unos consejos sobre liderazgo, manejo de grupos y toma de decisiones bajo presión.

En cierta forma, una empresa es como una gran cancha de fútbol. Ambos son terrenos de cooperación y competencia en un ambiente con reglas. Y, en ambos, las habilidades directivas son fundamentales para que el proceso se desarrolle en armonía.

Extendiendo la metáfora hasta sus últimas consecuencias, el comité organizador del 42º Coloquio de IDEA invitó al árbitro Horacio Elizondo a compartir sus experiencias directivas con los 500 empresarios y top managers del auditorio.

A lo largo de una amena conversación moderada por el filósofo Enrique Valiente Noailles fueron surgiendo diversos temas vinculados con el cumplimiento de normas, el liderazgo y el manejo de grupos.

1) Personalidades y estilos de dirección

No es lo mismo dirigir a Enzo Francescoli que a Guillermo Barros Schelotto. Los jugadores tienen distintas personalidades. Entonces, advirtió Elizondo, el árbitro debe dirigirlos de diferentes maneras. Algunos comprenden por las buenas que es mejor adaptarse a las reglas del juego. Otros sólo sienten esta motivación tras una tarjeta amarilla.

2) Toma de decisiones bajo presión

¿Usted cree que los managers toman decisiones bajo presión? Ahora imagine a un árbitro internacional. Fanáticos enfervorizados en las gradas. Millones de dólares en sponsors. Y, en el medio, ese hombrecito de negro que en 90 minutos debe tomar decenas de decisiones mientras corre 15 kilómetros. Un penal mal cobrado puede torcer el rumbo de la historia.

La expulsión de Zidane por su criminal cabezazo sobre Materazzi tuvo todos los condimentos. Final del mundial, estadio lleno, más de mil millones siguiendo las alternativas por televisión. Y, como si fuera poco, el astro francés jugaba su último partido.

¿Cómo soportar semejante presión? Elizondo destacó la importancia de la preparación. El perfeccionamiento continuo y una humildad a prueba de balas son clave para no fallar en los momentos difíciles.

3) La cultura importa

No es lo mismo dirigir un equipo de trabajo en una corporación británica que en una empresa argentina. Y tampoco es lo mismo dirigir un Chelsea-Manchester United que un River-Boca.

Las diferencias culturales importan y se reflejan sobre el verde césped. En Inglaterra, destacó Elizondo, los jugadores son más proclives a respetar las reglas. Allí no se acepta que alguien simule un penal ni que convierta un gol con la mano. En cierta forma, el jugador inglés paradigmático es Gary Lineker, aquel fantástico artillero que nunca vio una tarjeta amarilla en su carrera.

Por el contrario, advirtió Elizondo, el jugador argentino tiende a buscar las formas de eludir las reglas. Por eso, es importante que el árbitro imponga su presencia. El jugador debe sentir que alguien está dirigiendo el partido.

4) Trabajo en equipo

Las diferencias culturales también se manifiestan en la capacidad de trabajar en equipo.

El argentino, acotó Elizondo, es inmensamente creativo y talentoso. Sin embargo, también se caracteriza por un marcado individualismo y la dificultad de colaborar en un proyecto común. En muchos casos, al jugador argentino prefiere ser la figura del partido antes que ver ganar a su equipo.

Finalmente, como cereza del postre para la animada conversación, el público quiso saber si Elizondo aprovechará su popularidad para incursionar en la política. El árbitro admitió haber recibido propuestas pero destacó que lo suyo es la educación. Sin embargo, cerró: "Nunca digas nunca".

Con los rabinos a la cabeza, la comunidad judía se está restableciendo en Alemania

La población judía de Alemania es la de más rápido crecimiento en Europa y ya se están ordenando rabinos allí por primera vez desde 1942.

Cuando Luba hizo las valijas para mudarse de San Petersburgo a Berlín, sus amigos y parientes no podían entender el atractivo de instalarse en un país que alguna vez había exterminado a todos sus judíos. "Mis padres no querían que viniera aquí", dice la mujer judía de 55 años, que se mudó a la ciudad con sus hijos hace 15 años. "Cuando llegué a Berlín, me cruzaba con hombres alemanes mayores y me preguntaba qué habrían hecho durante la guerra. Ahora, ese sentimiento pasó. Este es mi hogar".

La ex ingeniera de telecomunicaciones vive en un edificio de departamentos en el distrito de Berlín llamado Wedding. Sentada en su living bien ordenado, recuerda cuando se fue de Rusia durante la conmoción por las reformas de Gorbachov. "Los precios aumentaban, todo era incierto y me preocupaba perder mi empleo. Entonces la prensa empezó a culpar a los judíos por lo que había pasado. Teníamos miedo por nuestro futuro", dice, haciendo una pausa de tanto en tanto para encontrar las palabras correctas en alemán.

Ahora no piensa moverse de Berlín, a pesar de que le cuesta encontrar trabajo en Alemania –un país donde el desempleo es alto, especialmente entre la gente de más edad-. Su hija está en la universidad y hasta su padre superó su escepticismo inicial para pasar sus últimos años en el país: "Se dio cuenta de que Alemania hoy no hace diferencia si uno es judío o no", dice.

Luba, que prefiere no revelar su apellido, está entre los aproximadamente 200.000 judíos que se mudaron a Alemania desde que la Unión Soviética se desintegró a principios de los 90. Gracias a ellos, la población judía de Alemania es la de más rápido crecimiento de Europa. En septiembre, tres rabinos se ordenaron en la ciudad de Potsdam –la primera ceremonia de este tipo en el país desde que los hombres de Hitler cerraron el último seminario judío en 1942-. Malcolm Mattitiani, uno de los tres rabinos recientemente ordenados, describió la ceremonia como "una victoria encubierta contra los nazis", y los políticos nacionales se hicieron eco de su felicidad. "Después del Holocausto, mucha gente nunca pudo imaginar que la vida judía en Alemania podía volver a prosperar", dijo el presidente Horst Koehler. "Es por eso que la primera ordenación de rabinos en Alemania es un acontecimiento muy especial".

Según los líderes de la comunidad, se necesitan muchos más rabinos. El rabino Walter Rotschild, radicado en Berlín, por ejemplo, se ocupa de 10 comunidades diseminadas en todo el país –un trabajo que implica muchos viajes y un uso constante del teléfono celular.

La ironía de la situación no se termina en Rotschild, un británico que nació en Bradford, en el norte de Inglaterra, pero que vivió en Alemania durante ocho años. Su padre alemán huyó de los nazis en 1939, en busca de refugio en Inglaterra. "Es una enorme paradoja histórica", dice. "En los años 30 y 40, los alemanes querían deshacerse de los judíos y mantener a los rusos alejados. Ahora quieren importar judíos rusos".

Los nuevos arribos hicieron crecer a la comunidad y Berlín hoy tiene un nuevo centro de cuidado infantil y una escuela judíos. Pero el flujo también trajo problemas. Rotschild y otros rabinos no ocultan las divisiones en la comunidad judía expandida. Hay un choque cultural entre la comunidad judía alemana establecida y socialmente conservadora y sus pares rusos principalmente seculares. En la Unión Soviética, los judíos sufrieron discriminación y, en casos extremos, violencia o asesinatos. En autodefensa, algunos ocultaron su religión y muchos dejaron de lado las tradiciones judías.

Después que cayó el muro de Berlín, muchos sacaron pasaje a Alemania, dando lugar a un mercado negro de pasaportes de judíos rusos. "En los años 30 y 40, la gente falsificaba papeles para no ser judía", dice Rotschild. "Ahora lo hacen para ser judíos. Por primera vez en 2.000 años, es una ventaja ser judío".

Sin embargo, a pesar de los 200.000 nuevos arribos, los judíos de Alemania oficialmente son 105.000, porque muchos de los inmigrantes no son practicantes. Si bien para algunos ésta es una cuestión de preferencia, a otros los rechazan porque tienen un padre judío pero una madre que no es judía.

Sólo una minoría de los inmigrantes más viejos hablan Yiddish y pocos tienen conocimiento cultural y religioso del judaísmo. Muchos de los que viven en Berlín están casados con no judíos. Esta distancia de la tradición preocupa a algunos en la comunidad establecida que considera a los inmigrantes como "no judíos".

Johann Colden, del Centro Cultural Judío, espera que la expansión de la comunidad implique un replanteo de lo que significa ser judío en Alemania. "Las actitudes alemanas hacia los judíos siguen incluyendo muchos clichés. No entienden cuando alguien dice que es judío pero no religioso", dice Colden, que se define como un judío secular. "En Estados Unidos, Gran Bretaña o Israel es diferente. Ahí ser judío también tiene que ver con una cuestión étnica". En Alemania, este cambio tal vez resulte más difícil, dada la idea de una raza judía como una piedra angular de la ideología nazi.

La oficina de Colden está situada cerca del ex Scheunenviertel, literalmente "barrio de los graneros", que fue hogar de una porción sustancial de la población judía de Berlín hasta la guerra. El Centro Cultural Judío, que tiene sus raíces en la ex Alemania del este, fue uno de los primeros grupos en presionar para que se permitiera el ingreso de los judíos rusos a Alemania.

Pero el gobierno recientemente decidió que no es suficiente con mostrar un pasaporte o certificado de nacimiento. Ahora se utiliza un llamado "sistema de puntos" para controlar quién ingresa al país. Este sistema tiene en cuenta la edad y las calificaciones de los inmigrantes, lo que significa que muchas familias están separadas y sólo pueden ingresar los miembros más jóvenes y los que se integren más fácilmente.

Estos días, Rotschild y otros rabinos tienen que entrevistar a los recién llegados para establecer si se los considera judíos según la ley judía –por ejemplo, si tienen madre judía o no-. No es un trabajo que le guste, aunque lo sorprendió lo desconectados que están algunos de los recién llegados del judaísmo. Describe a un judío ruso al que, mientras estaba internado en un hospital, le preguntaron si quería hablar con un rabino. "¿Qué es un rabino?" fue su respuesta. Rotschild sacude la cabeza.

A la vuelta del departamento del rabino trabaja Manuela Hoffmann-Bleiberg, una de los pocos integrantes nacidos y criados dentro de la comunidad judía de Berlín. Muchos miembros de su familia murieron en campos de concentración y muchos amigos y conocidos se mudaron a Estados Unidos o Israel. La mujer tiene un restaurante al que concurren pocos clientes rusos: "Es difícil juntar a las dos poblaciones. Ellos tienden a sentirse más rusos que judíos, mientras que la gente como yo se define primero como judía y después como alemana".

Unos pocos alemanes dicen que ningún grupo pertenece a "su" país. La cantidad de crímenes violentos cometidos por los neonazis durante la primera mitad de este año casi duplicó la cantidad de hace dos años. En septiembre, mientras tanto, el partido NPD de extrema derecha ganó bancas en el parlamento regional. Eso le da voz y voto a hombres como Udo Voigt, líder del NPD, que catalogó a Hitler de "gran estadista alemán".

"Lo que nos preocupa es que los antisemitas están cuidadosamente organizados. Ya no son sólo los skinheads", dice Johann Colden. Y eso creó una sensación de inseguridad, como se percibe en la tienda kosher Plazl. Su dueño israelí, Uri, es un hombre enérgico que habla alemán, pero cuya conversación transcurre mayormente en hebreo. Afuera, un patrullero se detiene. Un policía se baja y espía por la vidriera. "Vienen a cada hora", dice Uri, que vive en Alemania desde hace 20 años. "Hacen circular a los autos si estuvieron estacionados aquí mucho tiempo. Todavía no pasó nada, pero nunca se sabe".

Esa sensación de "nunca se sabe" crece en la comunidad. Policías armados hacen guardias las 24 horas del día en la puerta de las sinagogas. Hay patrullajes constantes en el Museo Judío y el nuevo monumento del Holocausto en la capital.

"Estamos aquí por los neonazis y la amenaza de los terroristas islámicos. Ambos", explica un policía frente a una sinagoga. El riesgo de violencia existe. El dueño de Plazl dice que nunca tuvo problemas, excepto por algún insulto. Pero a otros les fue peor.

La tienda israelí era un pequeño negocio y bar kosher que abrió en 2002 cerca del aeropuerto internacional Tegel. A poco de abrir, unos neonazis jóvenes insultaron y amenazaron al dueño, Dieter Thamm. Luego unos jóvenes árabes aparecieron y escupieron en la comida de sus clientes. El abuso era recurrente y hasta los clientes locales dejaron de ir. En junio de 2003, Thamm, cuya familia había sido asesinada en el Holocausto, estaba psicológica y financieramente quebrado. Cerró su negocio y decidió irse del país.

Afortunadamente, el panorama más amplio es más alentador. Sentado en la puerta de un café, Peter Sommer, que tenía 9 años cuando Hitler murió, dice que celebra los cambios por los que está pasando su país. "Me alegra que los judíos estén nuevamente aquí", dice, mientras ordena un bagel. "Cada judío que viene al país nos ayuda a dejar atrás la Segunda Guerra Mundial".

Jess Smee, The Guardian.

Los populistas también tienen razón

El auge de los gobiernos de izquierda en América Latina, particularmente la elección de Evo Morales como Presidente de Bolivia, ¿es el presagio de un cambio hacia la izquierda dura en todo el continente? ¿Marca un repudio a la política exterior de Estados Unidos en la región? ¿Llevará a una renacionalización de las vastas reservas de gas natural de Bolivia?

Se trata de preguntas vitales, pero no abordan el trasfondo más amplio del ascenso de una figura como Morales, ya que se trata del primer jefe de Estado indígena electo en ese país. Su victoria constituye un paso hacia adelante en la democratización general de América Latina, con una significación positiva en el largo plazo para el desarrollo económico y social de la región.

Para comprender el porqué es útil dar una mirada más amplia a la historia y al desarrollo económico de América Latina. Las sociedades del continente americano fueron forjadas por conquistas europeas de poblaciones indígenas, y por las divisiones raciales y étnicas subsiguientes. Tanto EE.UU. como América Latina todavía enfrentan divisiones históricas.

La democracia en América Latina ha sido una lucha que ha costado ganar. Incluso en EE.UU., un país que gusta verse como un modelo de democracia, los afroamericanos no tuvieron plenos derechos sino hasta mediados de los años 60. En América Latina, la democracia ha sido similarmente incompleta, inestable y a menudo inaccesible para los indígenas, los afroamericanos y las poblaciones mestizas.

Más aún, dadas las vastas desigualdades de poder y riqueza en América Latina, y con una gran parte de la población sin acceso a tierras ni educación, por largo tiempo la región ha sido vulnerable a rebeliones y formas populistas de hacer política, con líderes que prometen rápidas ganancias para los desposeídos a través del despojo de las propiedades de las elites. Las elites han reaccionado, a menudo de manera brutal, para proteger su propiedad. En consecuencia, la política ha tendido a ser una lucha más violenta que electoral, y con frecuencia los derechos de propiedad han sido débiles.

Un patrón dominante tanto en EE.UU. como en América Latina ha sido la resistencia de las comunidades dominantes blancas a contribuir al financiamiento de inversiones públicas en "capital humano" (salud y educación) de las comunidades negras e indígenas.

La elección de Morales en Bolivia -donde se estima que los grupos indígenas componen cerca del 55% de la población y que la gente mestiza constituye otro 30%- debe verse con este telón histórico. Más aún, el de Bolivia no es un caso aislado: el cambio de regímenes militares a gobiernos democráticos en América Latina a lo largo de los últimos 20 años está consolidando gradualmente y con avances y retrocesos, pero en forma constante, el fortalecimiento político más allá de las elites y los grupos étnicos tradicionales. Por ejemplo, Alejandro Toledo es el primer presidente indígena del Perú.

A más largo plazo, la difusión y consolidación de la democracia en América Latina promete no sólo sociedades más justas, sino también económicamente más dinámicas. La crónica falta de inversiones en educación de la región, particularmente en ciencia y tecnología, es en parte responsable de su estancamiento económico durante el último cuarto de siglo.

Ahora esto puede cambiar, al menos de manera gradual. Bolivia haría bien en seguir el ejemplo de su vecino Brasil.

Por supuesto, la elección de Morales también plantea muchas dudas y preguntas importantes en el corto plazo. ¿Seguirá el nuevo gobierno políticas económicas responsables, o Bolivia se verá tentada nuevamente a aplicar medidas populistas desestabilizadoras, como lo ha hecho tantas veces en el pasado? ¿Renegociará Morales las leyes y contratos acerca de las vastas reservas naturales de Bolivia, como su gobierno se ha comprometido con toda razón, de un modo que no termine alejando la tan necesaria inversión extranjera?

Bolivia ha entrado a una nueva era de movilización masiva de sus comunidades indígenas, que tanto tiempo han sufrido y ahora han alcanzado la victoria. Las perspectivas de corto plazo son inciertas. Sin embargo, en un más largo plazo, es correcto apostar a los beneficios económicos de la democratización.

Jeffrey Sachs. Profesor de Economía de Columbia University

EE.UU: el mayor problema del FMI

El nuevo mandato de "vigilancia" de los desequilibrios comerciales que se le otorgó recientemente al Fondo Monetario Internacional fue aclamado como un gran logro. Ahora bien, ¿está el FMI en condiciones de hacerlo?

Obviamente, un sistema financiero global en el que el país más rico del mundo, EE.UU., pide prestados más de US$ 2.000 millones por día a países más pobres, aun cuando los alecciona sobre responsabilidad fiscal. De modo que el desafío para el FMI es grande: si otros países llegaran a perder confianza en una nación cada vez más endeudada como EE.UU., la conmoción en los mercados financieros del mundo serían masivas.

La tarea del FMI es monumental. En un sistema comercial multilateral, los grandes déficit comerciales bilaterales muchas veces se ven compensados por excedentes bilaterales con otros países. China puede querer petróleo de Oriente Medio, pero en Oriente Medio -con tanta riqueza concentrada en tan pocas manos- pueden estar más interesados en carteras Gucci que en las mercancías de producción masiva de China. De manera que China puede tener un déficit comercial con Oriente Medio y un excedente comercial con EE.UU., pero estos equilibrios bilaterales no revelan nada sobre el aporte general de China a los desequilibrios globales.

EE.UU. está feliz por haber logrado con éxito expandir el rol del FMI, pensando que al hacerlo aumentaría la presión sobre China. Pero la alegría estadounidense es estrecha de miras, pues el déficit comercial norteamericano se destaca ampliamente sobre los demás. En 2005, era de US$ 805.000 millones, mientras que la suma de los de Europa, Japón y China era apenas US$ 325.000 millones. Por ende, cualquier énfasis del FMI debería centrarse en Estados Unidos.

El déficit comercial equivale a la diferencia entre la inversión y los ahorros internos, y a los países en desarrollo se los alienta a ahorrar todo lo que puedan. Siendo el déficit comercial de EE.UU. el principal desequilibrio global, la atención debería centrarse en cómo aumentar sus ahorros nacionales, una cuestión con la que los gobiernos norteamericanos vienen luchando desde hace décadas.

Si el FMI no identifica a EE.UU. como el principal acusado y si no dirige su atención a la necesidad de que reduzca sus déficit fiscales -a través de impuestos más altos para los más ricos y un menor gasto en defensa-, la relevancia del FMI en el siglo XXI inevitablemente decaerá.

JOSEPH STIGLITZ. Premio Nobel de Economía

Las habilidades de un maestro

Pareciera que no se sabe dónde se está ni hacia dónde se va. Quizá esto es lo que ha llevado al presidente de la Fed, Ben Bernanke, a realizar declaraciones que han sobresaltado a los mercados.

Alan Greenspan se retiró en el momento óptimo y Ben Bernanke llega a bailar con la fea. Dos elementos marcan la economía mundial hoy: el primero, distintas variables económicas se mueven en zonas hasta ahora desconocidas.

Nunca se había expandido la liquidez mundial como entre el 2000 y el 2005 sin causar un alza inflacionaria; nunca un país desarrollado había tenido un déficit de cuenta corriente creciente como el de EE.UU. por tanto tiempo; tampoco había sucedido que éste se aparejara con un déficit fiscal sin impactar severamente el interés y la moneda.

El ahorro familiar americano nunca había sido tan bajo ni tampoco había existido un agente económico de la importancia de China que ahorrara el 40% del PIB.

No extraña, por tanto, que relaciones causa-efecto de larga data ahora estén dislocadas. Sube el precio de la energía y suben los precios de los commodities, lo normal era que la relación fuera inversa. Es claro que la inflación en EE.UU. ha trepado por encima de los límites confortables para el Fed, sin embargo las tasas largas no incorporan este hecho, sino más bien un futuro dominado por la desaceleración y una menor inflación.

¿A cuál se le cree? ¿El alza del precio de los commodities es por una mayor inversión de Asia y Alemania más problemas de oferta o es resultado del exceso de liquidez? ¿la diferencia consumo-producto en EE.UU. es porque está aumentando la productividad y el precio de sus activos o porque hay dinero fácil provisto por el Fed? ¿El déficit de cuenta corriente de EE.UU. se debe a un exceso de ahorro mundial o a un exceso de liquidez o a un poco de ambos?

Pareciera que no se sabe dónde se está ni hacia dónde se va. Quizá esto es lo que ha llevado a Bernanke a realizar declaraciones que han sobresaltado a los mercados. Él ha querido "mostrar transparencia", pero una cosa es ser transparente y otra es ser asertivo.

El presidente de un Banco Central debe ser lo primero, pero no lo segundo.

El otro elemento, esbozado más arriba, muestra una realidad: la economía mundial está en un serio desequilibrio, el déficit de cuenta corriente de EE.UU., que puede alcanzar el 7% del PIB, es una amenaza permanente, nadie sabe cuando los inversionistas internacionales dejarán de financiarlo y cuales serán sus consecuencias.

Hay dos tendencias preocupantes, una es que EE.UU. pasó a ser deudor neto del mundo por el 30% de su PIB, y dos la Inversión Directa en EE.UU. está cayendo a razón de US$ 130 billones anuales desde el 2004.

Además, la política china de subvaluar su tipo de cambio ha desalineado las monedas asiáticas y el dólar en un porcentaje que fluctúa ente el 30% y 40%.

Asimismo, como ya se señalara, la inflación en EE.UU. está por encima del límite autoimpuesto por la Fed. Estas realidades indican, aunque existan números contradictorios, que EE.UU. sí o sí debe ajustar su consumo, en otras palabras el Fed tiene que retirar el exceso de moneda circulante, pero debe hacerlo con la maestría de no provocar una caída abrupta del dólar, ni un alza desmedida del interés que induzca una recesión. Éste es el desafío para Bernanke o el maestro Bernake si lo consigue.

Algunos impactos: la Bolsa americana seguirá a la baja y arrastrará a las bolsas de países emergentes particularmente en América Latina, Turquía y Hungría; las tasas cortas y largas americanas aún subirán un poco más y, por tanto, el riesgo país de las naciones emergentes tenderá a elevarse, pero en menor proporción que la baja en las bolsas.

El dólar se devaluará contra el euro y el yen y se revaluará levemente contra el peso. Si no hay una caída abrupta de las bolsas americanas, los valores bursátiles de Asia debieran subir.

ANTONIO RECABARREN. Economista

El pronóstico de Greenspan

El pronóstico de Greenspan. "Lo peor ya pasó". Ese fue el diagnóstico de Alan Greenspan, el ex hombre fuerte de la Reserva Federal de EE.UU., res pecto del mercado de la vivienda en dicho país. Durante una conferencia organizada por la firma Charles Schwab, Greenspan dijo que "el mercado de la vivienda en Estados Unidos se mantendrá débil, pero la caída más fuerte ya ocurrió". Si bien Greenspan dejó el banco en enero, sus comentarios aún tienen el poder de mover los mercados.

¿Por qué hay tantos chilenos inactivos?

Más de 5,7 millones de personas mayores de 16 años no buscan un empleo formal. La mayor holgura económica, entre otros factores, hace que las mujeres abandonen el mercado.

En una primera mirada, los chilenos no constituyen un pueblo entregado sin mesura al trabajo asalariado: cerca de la mitad de los connacionales en edad de trabajar prefiere otras actividades o simplemente se dedica a la contemplación.

Claro que en esta materia hay que ser en extremo cuidadosos para no caer en injusticias. Vamos por parte: en Chile, el 46% de las personas en edad de trabajar (de 16 años en adelante) se encuentra inactivo; vale decir, no trabaja ni busca empleo. Se trata de 5,7 millones de personas fuera de la fuerza de trabajo.

¿Mucho, poco, más o menos? Depende.

Quizás el mejor parámetro para saber qué tan bien dispuestos estamos al trabajo, es compararnos con los países que quisiéramos en algún minuto igualar en términos de ingreso per cápita.

Mientras acá la participación es de 54%, en los países que componen la OCDE (los treinta más industrializados del mundo) la tasa alcanza en promedio el 70% de la población en edad de laborar.

'Estamos muy mal', dirá alguien en tono de alarma. Pero ojo, que no hay que apresurarse. Tal como advierte el director del Centro de Gestión Laboral y Previsional de la Universidad de Chile, Germán Acevedo, es cierto que en aquella comparación los chilenos salen perdiendo, pero hay que tener "cuidado" con la edad de trabajar. Mientras el mundo desarrollado considera que sus ciudadanos están listos recién a los veinte, en Chile se considera que los niños de 16 ya están en edad de trabajar.

"Para un país con un ingreso per cápita de US$ 14 mil, es inconcebible que alguien de quince años esté trabajando. Pero cuando nos comparamos con países de un nivel de desarrollo similar al nuestro, también surge un problema de estadísticas: Chile es un país pobre, pero con estadísticas de país desarrollado".

Evidentemente, un sistema de estadísticas más acabado sirve, entre otras cosas, para desnudar realidades incómodas.

Pobres con esmero

Trabajo esforzado no siempre va a ser sinónimo de riqueza. Las cifras muestran con irrefutable claridad que las naciones más pobres del mundo también exhiben tasas de participación laboral muy por encima de las que puede mostrar Chile.

¿Pero cómo? Tal como advierte la directora del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Mariana Schkolnik, no hay que olvidar que en esta parte del mundo la mayor/menor participación laboral depende en gran medida de la necesidad: "Históricamente, la tasa de activos depende de la pobreza. Las mujeres, por ejemplo, se incorporan al trabajo en los extremos. En Bolivia y otros, por ejemplo, la participación laboral de la mujer es muy alta, justamente en los sectores más necesitados", dice.

Ese fenómeno es, precisamente, el que se revierte significativamente en Chile de la mano de la mayor holgura económica. De mediados de 2000 a la fecha, el número de inactivos creció drásticamente, pues cientos de miles de mujeres que se habían incorporado al mercado laboral durante la crisis, optaron por volver a sus tareas domésticas. Simplemente, los jefes de hogar comenzaron a conseguir empleo y ellas se retiraron a otros quehaceres.

Tampoco hay que olvidar que durante los '90 se sumaron 1,5 millón de jóvenes al sistema educacional. Muchos de ellos se restaron a la fuerza de trabajo.

Y un último dato: para el período junio-agosto, los hombres fuera de la fuerza de trabajo aumentaron 5,6% (se sumaron 93.520 inactivos más), mientras que entre las mujeres, este incremento fue de 3,6%, equivalente a 136 mil personas.

ACTIVOS

MIENTRAS acá la participación es de 54%, en los países que componen la OCDE la tasa alcanza el 70%.

Pablo Obregón Castro

"Quienes se aferran a la vida mueren, quienes desafían a la muerte sobreviven" (Uyesugi Kenshin, siglo XVI)

EL CODIGO BUSHIDO. Aunque el karate moderno se ha desarrollado en el siglo XX, derivado de Okinawa, actualmente ha sido influido fuertemente por la psicología de las artes marciales japonesas, con los orígenes y actitudes feudales de tales artes. Por lo tanto, es difícil, si no es que imposible, comprenderlo ampliamente sin conocer algo relacionado con esa cultura. El propósito de este capítulo es describir esa cultura en lo que sea pertinente para el estudio del karate.

Con la apertura de Japón al comercio occidental en 1853, forzada por el poderío naval estadounidense y el final consecuente del feudalismo, los Samuráis, o clase guerrera, que eran casi 2 000 000 dentro de una población aproximada de 30 000 000, se convirtieron en un anacronismo y a pesar de sostener varias rebeliones, fueron erradicados. No obstante su desaparición como clase social, toda la literatura, el arte y la cultura japoneses estaban influenciados profundamente por las tradiciones de los Samuráis, y su espíritu aún sobrevive y se manifiesta en diversidad de formas. Una de ellas, mas no la menor es en las artes marciales, incluyendo el karate; asimismo lo encontramos en la psicologia que motivó a los Kamikaze, o pilotos suicidas de la Segunda Guerra Mundial, la supervivencia en la selva y la prolongada resistencia de 29 años después de la guerra de los soldados japoneses ultranacionalistas (como el teniente Onoda en las Filipinas), y en las políticas económicas postbélicas de Japón. Muchos japoneses todavía añoran el periodo feudal como una época heroica y romántica en la que el Samurai representaba la figura heroica.

Por lo tanto, para comprender el karate es necesario apreciar el espíritu de los Samuráis que aún motiva a muchos de los karatekas más grandes del mundo. Por supuesto, esto no significa que dicho espíritu mueva a la mayoría de los karatekas occidentales, o nipones en todo caso. Muchos de los occidentales en particular lo tratan únicamente como un método de combate o defensa propia y sólo están conscientes de modo vago de la que podría llamarse filosofía implícita.

El periodo feudal japonés duró de fines del siglo XII a mediados del XIX y es comparable en muchos aspectos al periodo feudal europeo. Ambos mantuvieron rígidas estructuras jerárquicas de clase y un estricto código ético para la clase guerrera. Este código fue conocido en Japón como Bushido, que traducido literalmente significa "Modos Militares del Caballero", o código de conducta apropiado para un caballero guerrero. En el vértice de la pirámide social estaba el Emperador o "Hijo del Cielo", quien fue adorado hasta 1945 como un dios viviente; pero no tuvo ninguna intervención práctica en los asuntos de Estado durante la mayor parte del periodo feudal. Su función principal residía en promover la cultura y el arte recatado de la vida cortesana, la arquitectura, la jardinería ornamental, la poesía y las muchachas geishas, para todos los cuales se aplicaban reglas estrictas. El poder político residía en manos del shogun o ''General" quien personificaba al Dios de la tormenta o padre espiritual de los Samuráis. Sus poderes eran una combinación de los de un primer ministro y los de un caudillo militar contemporáneo. Abajo de los Shogun estaban los daimyo o nobles de la corte, cada quien con séquito de asistentes o guardias (Bushi o Samurai) equivalente a un pequeño ejército privado. Las demás clases sociales en orden descendientes de importancia, más no necesariamente de riqueza, eran los aldeanos, los artesanos y los comerciantes. Es interesante notar que los comerciantes - relativamente acaudaladoss eran inferiores en un sentido social a los campesinos y los artesanos, al igual que lo eran los Samuráis. Los Samuráis estaban excluidos del comercio y recibían su paga del Shogun o del daimyo en forma de arroz, que en años posteriores vendían generalmente a los mercaderes cuando apareció el dinero como un medio de cambio. Muchos que vivían en un estado de pobreza empedernida consideraban de mal gusto hablar de dinero o preocuparse demasiado por él. A pesar de esto se convirtieron en el ideal de la nación y en uno de los principales temas del arte y la literatura. Si no es que el principal.

Bushido: El Código Samurai

Los criterios respecto al Samurai varían considerablemente. Para algunos eran feroces peleadores profesionales y asesinos despiadados. En cambio los románticos los ven como idealistas comparables a los caballeros de las leyendas del rey Arturo. Sin duda la verdad está situada entre los extremos. Tenían muchos privilegios, no trabajaban y estaban exentos de impuestos. También tenían el derecho legal de matar al instante a cualquier plebeyo irrespetuoso. Se requería lógica mente de algún código para evitar el abuso absoluto de esos poderes. Dicho código, el Bushido aunque nunca fue redactado emergió en el siglo XII.

Bushido significa el código de conducta adecuadc para el caballero combatiente. Tiene un notable pare cido al de los caballeros feudales europeos, cuyo periodo histórico también es muy semejante. Para vivir de acuerdo con este código, un Samurai debería ser valeroso, honorable, motivado por un deseo de actuar con rectitud y justicia, debería ser misericordioso, veraz, cortés, leal, poseedor de un gran dominio de sí mismo y capaz del autosacrificio.

En verdad era un código estricto, que sin duda más de unos cuantos dejaban de cumplir. Sin embargo, según la experiencia del escritor, es notable observar cuántas de estas características todavía son exhibidas por muchos de los karatekas más grandes del mundo, en particular quienes tienen antecedentes de entrenamiento en Japón. Esto sucede presumiblemente porque fueron entrenados en un medio empapado en las tradiciones subyacentes. Una proporción mucho mayor de karatekas Occidentales son entrenados en una atmósfera que pone énfasis sólo en lo físico o incluso en lo comercial. Tal vez esto sea inevitable, ya que es imposible virtualmente transplantar todo un rasgo cultural. Esto ocurre especialmente cuando la instrucción no está en manos de un japonés o de alguien entrenado en Japón; o también si existe un problema de lenguaje.

El énfasis del Bushido en la virtud militar de la bravura es inevitable y no requiere mayor discusión. No obstantes está ligado de modo estrecho con la virtud del honor, que aún es una poderosa fuerza motivadora en el moderno Japón. Con el reciente y fenomenal desarrollo económico del Japón, los occidentales pueden creer que la motivación principal de ese país es el dinero. Esto no sucedía en el Japón feudal y si hoy sucede es por un motivo yuxtapuesto al del honor. La apertura forzada de ese país al comercio occidental en 1853, significó una gran humillación para los japoneses, y con objeto de recuperar su prestigio (honor) necesitarán vencer a Occidente en su propio juego. De allí la revolución social, la abolición del shogunato y de los Samurai que no habían podido rechazar a los bárbaros y la importancia que le dan al poder económico e industrial lo mismo que al militar. Fue simplemente el espíritu Bushido adaptado a circunstancias modernas. E1 honor y el respeto propio fueron los motivos primarios, y la riqueza se consideraba en un lugar muy secundario; aunque sin duda, ahora se ha transformado en un símboio del éxito y por lo tanto en una prueba de la recuperación del prestigio. Entre los karatekas más grandes del mundo, el honor y la fama siguen siendo la mayor fuerza impulsora, pero como es tan grande la demanda de instructores de karate, se suscitan inevitablemente fuertes intereses financieros. Como el código feudal occidental de caballeria está muerto y enterrado hace mucho tiempo, tal vez sea ilógico pensar que los japoneses sigan adhiriéndose a sus principios de Bushido por más de un siglo desde el derrumbamiento de su raison d' etre esencial. En tal caso, es una gran lástima. Es de esperarse que estos Samuráis de nuestros días sigan coincidiendo con sus antepasados Samuráis, para muchos de los cuales la pérdida de honor conducía al Seppuku (Hara- kiri)ritual, que señala:

"Cuando se pierde el honor, es un alivio morir; la muerte no es sino un retiro seguro de la infamia".

Tenemos la esperanza al igual que el profesor Nitobe, de que "el Bushido puede desaparecer como un código independiente de ética; pero no así su poder sobre la tierra; sus escuelas de proezas marciales u honor cívico pueden ser derruidas; mas su lucha y su gloria sobrevivirán por mucho tiempo a sus ruinas".

Bryn Williams